Somos una banda de Alicante y hacemos ¿rock alternativo? Acabamos de editar de forma totalmente independiente nuestro primer disco, llamado “Himnos del desencanto” y estamos tratando de darnos a conocer al mundo.

Después de barajar diferentes posibilidades en lo que respecta a listas de canciones o discos, me he decantado por la que creo que más se aleja de las que suelen enviaros. He decidido proponeros algo que queda en las antípodas de toda esa aureola de agresividad y desesperación que suele acompañar al metal.

Os traigo una lista- sin ningún orden en particular- con CANCIONES QUE SANAN.

Puede parecer un poco hippy pero es cierto que con el paso del tiempo cada vez me intereso más por el poder curativo y purificador de la música. Me refiero al poder de llevarte hasta estados emocionales que te hagan sentir paz y te  lleven por caminos alejados del estado de seminanimalismo en el que el mundo actual intenta tenernos sumidos  todo el tiempo.

Cuando empecé en la música mis intenciones de post adolescente frustrado y cabreado eran las de crear la experiencia más dolorosa y triste posible. Supongo que quería que todo el mundo sintiera esa misma angustia juvenil que a mí me carcomía. Una perspectiva interesante, pero ahora veo que muy egoísta. Con el paso de los años me admira cada vez más la gente que es capaz de producir el efecto contrario, los artistas que pueden  hacer brotar de mi pecho la sincera alegría. A día de hoy eso me parece mucho más difícil y más valioso que limitarme a compartir mi angustia. De hecho estamos barajando el afinarnos en 432hz (que en teoría produce unas vibraciones más amigables para con el oído humano) y todo lo que eso conlleva.

No temáis, no vamos a pasarnos al pop más ñoño. Continuaremos viviendo en el punto sombrío donde coinciden las canciones oscuras y tristes con las hermosas y evocadoras.

Han quedado muchos temas fuera, así que daré una mención de honor a My dying bride, Quique Gonzalez, Neurosis, Dead Can Dance, Bon Jovi, etc, que  han quedado a las puertas de esta lista.

Y ya, sin más dilación, vamos a ver esa lista.

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1. Iron Maiden – Wasted years

Nunca he sido lo que se dice un fan de Iron Maiden, pero a poco que tengas dos oídos has de admitir que están donde están de forma totalmente merecida.

Esta canción siempre me ha parecido un ejemplo perfecto de cómo música y letra han de ser una sóla, con total coherencia de forma y fondo. De esa manera es mucho más fácil llegar al corazón.

¿Quién no ha sentido alguna vez que estaba malgastando su vida a la espera de ese tiempo en el que llegarían todas esas cosas maravillosas que parecían inalcanzables? Despierta, chaval, no desfallezcas, este es tu mejor momento. Así que levántate, corre, apura la copa, muerde con fuerza, aprovecha las oportunidades y ríete de tus fracasos. Porque sólo ahora estás VIVO.

A pesar de las mallas de colorines que se gastaban y su orientación a un público juvenil, el mensaje de algunas de sus canciones no era para tomárselo a broma.

2. Deftones – Be quiet and drive (far away)

El sol del verano en tu cara, besándote. El cielo limpio arriba. Azul, inmenso. Frente a ti la carretera infinita, como una invitación. La aventura. La juventud. Un millón de destinos posibles. Todos emocionantes. ¿A qué esperas? ¡Vámonos!

Esta canción es un estado de ánimo en sí misma. Tiene una especie de “brillo espiritual” difícil de encontrar en el metal, y más aún en una tendencia que ahondaba principalmente en la rabia (o rabieta) juvenil como era el nu-metal.  Es algo difícil de describir y por eso me resulta tan fascinante. Es pura belleza, exultante, incluso en su relativa agresividad. Un riff muy sencillo que ya ha pasado a la historia y que no sé cuantas veces he plagiado sin querer. Aunque bueno, si vas a copiar, copia a los mejores.

3. El último de la fila – Sin llaves

En comparación con la mayoría de bandas que nos rodean Luminaria es, a pesar de que nuestra propuesta es bastante asequible, un grupo de música más bien sombría. Muchos amigos y conocidos asumen que me paso el tiempo escuchando discos terriblemente oscuros y desesperanzados. Si supieran que una de las discografías que más desgastada tengo es la de El último de la fila… Son, sin lugar a dudas, una de mis bandas favoritas. También me gusta mucho lo que ha hecho después Manolo García – algunos temas suyos bien podrían aparecer en esta lista- pero EUDLF tenían un noséqué especial. A Quimi Portet lo cierto es que no lo he seguido.

No conozco muchos artistas capaces de crear tanta belleza uniendo lo sencillo y lo elevado y por eso me resultan fascinantes. Tienen piezas como “En mi pecho” que realmente embriagan por la paz que transmiten, pero le reservo un puesto especial a “Sin llaves”.

Hace algunos meses recibí una mala noticia, algo que me dejó abatido y desanimado. Algún impulso instintivo me llevó a ponerme esta canción en bucle. Aprendí a tocarla con la guitarra, la canté y de verdad que me sanó. No sé explicarlo pero me transporta a lugares que están por encima de este mundo terrenal nuestro.

Las palabras tienen poder sobre la mente y la mente tiene poder sobre la materia. Esta canción es poco menos que magia.

4.  Depeche Mode- Enjoy the silence

Depeche Mode siempre han sido una máquina de crear canciones sublimes y musicalmente mucho más complejas y ricas de lo que pueda parecer. Con esta alcanzaron el cielo.

¿Qué decir de ella? Normalmente los mega éxitos son canciones vacías o incluso desagradables que explotan las bajas pasiones humanas, pero a veces la calidad se abre camino hasta llegar a las listas de ventas.

“Enjoy the silence” tiene una letra sencilla con un mensaje directo y sabio. Captura un momento hermoso y no permitas que las palabras lo echen a perder. La música lo envuelve a la perfección. Martín Gore es conocido como compositor de música “electrónica” pero aquí -y en todo el álbum “Ultra”, por ejemplo-  demuestra ser un guitarrista enorme. Toca pocas notas, pero exactas y sublimes. La calidez de las voces te abraza durante esos 3 minutos y te pone a salvo del ruido, de lo molesto, de lo innecesario.

La remezcla que se marcó Mike Shinoda me parece magnífica también. Lleva la canción a otros territorios más explosivos. Altera la estructura, la sonoridad ya clásica de la guitarra, etc, pero la belleza continúa en su mismo lugar. No sabría realmente con cuál de las dos quedarme. Por suerte, no tengo que elegir y puedo refugiarme en ambas siempre que lo necesito.

Shhh. Baja la voz. Acércate y disfruta del silencio.

5. Counting Crows – Omaha

Counting Crows es otro de esos grupos fetiche míos que no soportaría la revisión de un metalero demasiado auténtico. La voz de Adam Duritz tiene toda la VERDAD que puede tener una voz humana y su debut “August and everything after” – además de incluir el pelotazo “Mr Jones”- se cuenta entre los discos más sentidos y emocionales de mi colección. Lamentablemente serán recordados por “la canción aquella de Shreck”.

No sé bien por qué, pero las sonoridades country o americana y similares me apaciguan. Cuando escucho “Omaha” me transporto a un entorno natural de grandes campos bajo un cielo soleado, donde todo transcurre en calma. No es su mejor canción pero para mí es el sonido de la vuelta a casa, del regreso al hogar después de haberse extraviado por caminos lejanos.

¡Ay! Ese arreglo de mandolina siempre me hace sonreír.

6. Howard Shore/Annie LennoxInto the west

Si algún día muero quiero que esta canción suene en mi funeral. Lo digo muy en serio. Aquí lo dejo por escrito. Todos vosotros sois testigos.

Supongo que está compuesta con más oficio que inspiración, pero no podría ser más hermosa y emotiva. Me recuerdo en el cine, viendo el final de “El retorno del rey” y no pudiendo contener las lágrimas. Me vinculan a ella el lazo sentimental con esos momentos vividos, mi amor por la obra de Tolkien y, admitámoslo, la maldita nostalgia.

Está tan bien hecha que la letra, a pesar de referirse palabra por palabra a la partida de Frodo y compañía de los puertos grises, me parece la más exquisita composición sobre la muerte -la suprema despedida- que se haya escrito en una canción pop. Hay que tener una sensibilidad mágica para poder tejer una pieza así y capturar en ella algo tan universal.

La escucho y se me pone un nudo en el estómago, mezcla de tristeza y algún tipo de esperanza dulce y cálida. Quizás haya algo más allá del mar pero, por ahora, prefiero quedarme con la duda.

7. The CurePictures of you

Otra de mis bandas favoritas. Capaces como pocas de crear indistintamente canciones sublimes y absolutos bodrios.

Decir a estas alturas que Robert Smith es un señor con gran sensibilidad musical es como no decir nada, pero me atrevo a afirmar que con “Pictures of you” engendró algo de una belleza que va mucho más allá de su limitada capacidad como mortal. Leyendo entrevistas con él a veces he sentido cierta decepción. Pensaba que alguien que compuso esto tendría una altura moral y una bonhomía dignas de un maestro Lama, pero me encontré simplemente con un ser humano con sus luces y sus sombras, con  su pequeña dosis de sabiduría y a la vez de mediocridad. Tampoco creo que los demás podamos aspirar a mucho más, ahora que lo pienso.

En definitiva, una canción que te abraza y te ayuda a sanar heridas, a mirar el pasado y aceptarlo. Para secarse las lágrimas y hacer las paces con uno mismo.

8. AC/DC – You shook me all night long

Golpe de volante y cambio radical de dirección. Porque para que algo te llegue al alma no hace falta que sea demasiado místico ni dulzón. Aquí tenemos una canción macarra – como todas las suyas- que nos viene a relatar un polvazo salvaje en una noche de locura ¿Podría haber algo menos espiritualmente trascendente que eso? Pues me da igual.

Este tema son 250 ml de alegría de vivir inyectados directos en vena, sin contraindicaciones ni efectos secundarios, y no hay nada más elevado que eso. No creo que se pueda escuchar sin sonreir y sin sentirse invadido por esa cierta energía eléctrica que da nombre a la banda

No soy en absoluto seguidor de AC/DC, pero desde luego son los mejores en lo que hacen y con este intento fallido de balada (según cuenta la leyenda) consiguieron brillar en lo más alto. ¿Cuándo aprenderán las bandas actuales que lo más importante es componer buenas canciones? Al final lo que parece más fácil siempre es lo más difícil.

9. Blind GuardianMirror, Mirror

Son un grupo con una sensibilidad especial. No es nada fácil lograr lo que ellos han logrado. ¿Cuántos pueden transportarte a otros mundos a lomos de sus canciones? ¿Cuántos pueden insuflarte tanta energía y positividad? Me resulta muy complicado elegir un solo tema de ellos. Bien podría quedarme con esas odas a la fantasía que son “The bard’s song- In the forest” o “Imaginations from the Other side”. Pero la elegida ha sido el single perfecto, el tema estrella del mejor disco de power metal – o como coño quieras llamarlo- que ha llegado a mis oídos: “Mirror, mirror” de “Nightfall in Middle Earth”.

Musicalmente es una cabalgada sobre las aguas de un mar tempestuoso y el texto  -narrándonos la determinación de algunos de los personajes de “El Silmarillion” frente a las penurias y los peligros que les ha tocado padecer- encaja de forma perfecta.  El trabajo de las guitarras creando melodías constantes es de ensueño. Cada solo es un pequeño universo en sí mismo, y quien los ha cantado a plemo pulmón en hermandad junto a miles de gargantas entusiasmadas en alguno de sus conciertos lo sabe. El dinamismo y los cambios de ritmo te van meciendo como si efectivamente viajaras junto a los protagonistas, con los que cantarás a coro los puentes y los estribillos. Porque tú, al igual que ellos, ya habitas esos mundos fantásticos, y tú, al igual que ellos, ya has encontrado el coraje para enfrentarte a lo que sea necesario. No hay enemigo que no puedas derrotar ni peligro que no puedas afrontar, porque esta canción te ha insuflado magia en el corazón. Sólo la victoria nos espera más allá de este mar.

10. Johnny CashHurt

El camino a la curación no siempre es fácil. A menudo hay que pagar un precio. Esta canción es como sacar el veneno, como purgar una infección. Duele afrontar lo que hay dentro, pero cuando lo dejas salir encuentras que eres mejor que antes, más grande, que estás más limpio.

La voz de Cash, totalmente crepuscular, y el sentido que cobra la letra en los labios de alguien a punto de morir, le dan una VERDAD a esta versión que a mi gusto la sitúa muy por encima de la original de NIN -aunque siempre será de Reznor el mérito de haberla parido.

Una canción devastadora que te estremece y, finalmente, te sana.

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