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Muchos se preguntarán, ¿merece la pena realmente recordar un disco que a la mayoría puede que ni les suene? Puede ser, pero para esto también está esta sección, para hablar de algunos trabajos que quizás sí, supusieron algo para una minoría. Porque hablar de grandes clásicos es muy fácil; cada día más habitual de hecho para rememorar cualquier efeméride sobre el propio álbum, grupo o artista en la banda… o cualquier noticia chorra relacionada con ellos.

Aunque originalmente fue lanzado en verano de 1999 en su país, no fue hasta entrado el año 2000 que se empezó a extender por el resto de Europa. Hay que situarse temporalmente, y es que la globalización actual todavía estaba lejos en muchos ámbitos, empezando por la fecha de salida de la música. Hoy, en X fecha se estrena un vídeo en YouTube, un disco en Spotify, está a la venta a través de las tiendas oficiales de la banda y/o sello si lo hubiera; en todo el planeta. Que sólo han pasado veinte años, pero parece un mundo bien distinto al que vivimos ahora.

HIM fueron, por decirlo de alguna manera, una punta de lanza que me llevó a descubrir algunas bandas que me marcaron mucho en aquel momento. Entre el 99 y 2000 vieron la luz ‘Tearstained’ de CHARON, ‘The Treasures Within Hearts’ de ENTWINE, ‘Wasting The Dawn’ y ‘Blessed Be’ de THE 69 EYES, ‘His Creation Reversed’ de HAVAYOTH, ‘Crimson’ de SENTENCED, y seguramente otros cuantos que ahora no recuerdo. A través de unos descubrías a otros, a otros más, alguien se compraba un CD de importación, lo intercambiada con otra persona, sacabas información como podías de un internet que todavía iba a pedales… Y hay que recordar que Napster todavía no había entrado a fondo en nuestras vidas.

Como decía al principio, de ‘All Eternity’ había distintas versiones, y la que llegó a mis manos fue la alemana. Ésta incluía la versión de ‘In The Heat of the Night’ de Sandra (artista pop alemana), de la que incluso grabaron un vídeo promocional, y en la que colaboraba Tanya Kemppainen, vocalista original de LULLACRY en sus dos primeras obras; también Alexi Laiho, de CHILDREN OF BODOM aparecía en el solo de guitarra. Aquí se encontraba en tercer lugar, porque por lo demás, el orden de canciones era exactamente el mismo que se publicó originalmente. Así, antes de ella encontrábamos la solemnidad de ‘Farewell’, el single con el que intentaron conseguir tirón con esa voz grave y atrapante de Jape Perätalo y unas atmósferas deprimentes y oscuras que impregnaban toda la música; pero sobre todo, sus letras. Ah, y en la edición japonesa, encontrábamos como bonus otro cover: ‘It’s a Sin’ de PET SHOP BOYS, que podíamos encontrar en su demo ‘Deeper Sin’ de 1998.

Algo más ¿viva? resultaba de entrada ‘Live in You’, con un sentimiento que enlazaba todo, y que creó indirectamente (aunque los abanderados fueran otros), esa etiqueta tan extraña llamada love metal. “I need you like a vampire needs blood” nos decían, mientras reflexionaban sobre si eso que sentían era lo que se llamaba “amor”. Esa chispa un poco más acelerada la encontrábamos en otros cortes como la machacona ‘Dripping Down Red’, con el doble bombo marcando el camino, ‘Loveless’, de lo más rápido y directo que hicieron nunca, o la maravillosa ‘Together Complete’, donde ya el título lo decía todo. Pero no nos engañemos, que lo que aquí primaba era la melancolía, especialmente en un buen puñado de medios tiempos.

‘Our Candle Melts Away’ era un buen ejemplo de la ambientación de la mayoría de sus composiciones, con la voz en un primer plano sobre el que sumaban capas de sonido, con especial dedicación a los arreglos de teclado que envolvían casi todo. También ‘Sea of Sin’, con ese inicio que nos hacía pensar si teníamos nuestro móvil-ladrillo cerca de los altavoces y hacía interferencia con algún aparato electrónico. También tenían hueco para dedicar un réquiem al antiguo nombre de la banda con ‘Mary-Ann (R.I.P)’, y si Ville Valo y los suyos tenían ‘One Last Time’, estos tenían ‘One More Time’. Para el final se guardaban ‘Rimed With Frost’, y una triste ‘Lacrimarum’, en la que aparecía Kimberly Goss de SINERGY. Vale, ‘All Eternity’ no era una obra maestra entonces, y mucho menos ahora. Pero aquel afán de descubrimiento y la sorpresa que producía el llevarte (no sin esfuerzo) algo nuevo a tus oídos era algo muy gratificante que hoy se ha perdido con la masificación.

En los siguientes años, mantuvieron el nivel durante sus tres siguientes trabajos, sacados cada dos años después. Tras ‘Wounds Wide Open’ en 2006, el ritmo decayó, y tras ‘Samsara’ y ‘Cult’ en 2011 y 2015, se separaron en 2016. Por sorpresa, en diciembre del año pasado, anunciaban un concierto para el próximo verano con motivo del vigésimo aniversario de este debut. La formación será Jape Perätalo (voz), J-P Sutela – (guitarra), Joonas Koto (guitarra), Miikka Kuisma (bajo) y Matti Huopainen (batería). Por desgracia, unas pocas semanas después, informaban de la muerte de Santtu Lonka, baterista en tres de sus cuatro últimos álbumes. Seguro que su memoria, así como la de Tommi Lillman (batería original, que tocó en este ‘All Eternity), fallecido en 2012, estarán presentes en su actuación en el John Smith Rock Festival.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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