9.7Nota Final
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9.7

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Después de arrasar con un disco como ‘The Downward Spiral’ te debes plantear muchas cosas. La principal debería ser cómo superarlo, o si acaso, igualar su calidad. Y entre medias, en los cinco años que separaron ambos lanzamientos, Trent Reznor tuvo que lidiar con una fuerte depresión unida a distintas adicciones y la muerte de su abuela, persona que le crió. Lo peor es que ese abuso de la cocaína y el alcohol se extendió a la primera época tras la salida de ‘The Fragile’ antes de entrar en un centro de rehabilitación. ‘Mr. Self Destruct’ se había convertido en realidad. También durante ese lustro hubo tiempo para apadrinar a un por entonces desconocido MARILYN MANSON, colaborar en la banda sonora de ‘Lost Highway’ de David Lynch con el tema ‘The Perfect Drug’, y producir el single ‘I’m Afraid of Americans’ de David Bowie, en cuyo vídeo aparecía el propio Reznor. Hace unos meses, con la salida de ‘Hesitation Marks’, Trent declaró que durante la gira con Bowie le vio como un mentor para salir de su espiral de adicciones.

Hay veces que para salir fortalecido de algo malo, hay que tocar fondo. El abuso de sustancias te hace sentirte en lo más alto cuando las consumes, y en lo más bajo, oscuro y profundo cuando las necesitas; de ahí se explica la montaña rusa que podemos escuchar en ‘The Fragile’, un Halo tan completo como dispar. Un trabajo para descubrir algo nuevo con cada escucha, porque casi dos horas dan para mucho. ‘Somewhat Damaged’ nos va metiendo con su comienzo de manera progresiva en la experiencia, pero pronto nos lleva a lo más alto de una manera ruidosa; las máquinas mandan, Reznor canta de manera rabiosa… y de repente, un vacío inmenso en ‘The Day the World Went Away’ (en no sé cuántas versiones). Y es que sí, con ese título y los que nos presenta, la podríamos usar perfectamente como banda sonora para el día que el mundo se vaya a la mierda (que a este paso, no será dentro de mucho). Aunque de primeras lo pueda parecer, aquí casi nada sobra, todo tiene su lógica. Un interludio como ‘The Frail’ es necesario como anticipo de ‘The Wretched’, muy en la onda de la apertura del álbum, y con un final que enlaza directo con una maravilla como ‘We’re In This Together’, el mayor éxito y un tema que no interpretaría en directo hasta ocho años después, y en contadas ocasiones. Y eso que sobre el papel no tenía para nada pinta de single; o en todo caso, muy atípico.

Las conexiones entre los más de veinte temas eran un hecho, pero también con otros de sus discos. Reznor volvería a usar su famoso “Nothing can stop me now” que ya mostró en ‘Piggy’, ‘Ruiner’ y ‘Big Man With a Gun’ en ‘La Mer’ y la mencionada ‘We’re In This Together’ (tiempo después en ‘Sunspots’, de ‘With Teeth’). La melodía de piano al final de ésta última es similar a la de ‘La Mer’ y la intro de ‘Into the Void’, mientras que el solo de guitarra de ‘The Fragile’ se basa en otra melodía de piano, la de ‘The Frail’. El medio tiempo que daba título al álbum era otro de los puntos álgidos, con un subidón final que desembocaba en otra instrumental, ‘Just Like You Imagined’, cuyo punto ambiental se veía continuada en ‘Even Deeper’, donde primaba la electrónica. Su final se mezclaba con ‘Pilgrimage’, más rara y algo prescindible. El final del disco izquierdo era de sobresaliente, con una contundente y maquinera ‘No You Don’t’, la delicia de ‘La Mer’ y la oscuridad de ‘The Great Below’.

Prácticamente donde lo deja un lado, empieza el otro. Densa de primeras, su in-crescendo con los guitarrazos finales y un fade out más ambiental todavía se unen a ‘Into the Void’ con su línea de bajo tan pegadiza que ya se ha citado. Una de las joyas olvidadas la encontramos en ‘Where is Everybody’, que continua con el gancho fácil con sus arreglos y un estribillo contagioso, para volver a terrenos instrumentales en una larga (demasiado) ‘The Mark Has Been Made’. ‘Please’ bien podría haber sido incluida en Halos posteriores, pues era menos oscura y más electrónica que la mayor parte de sus acompañantes, pero era un buen aperitivo para otro de los hits, una acelerada ‘Starfuckers Inc’, en cuyo vídeo aparece Manson y referencias a Fred Durts, Billy Corgan, Michael Stipe y Courtney Love. Desde ahí, todo va en picado (ojo, no hay que malinterpretar). ‘Complication’ es un interludio que sirve de entrada a ‘I’m Looking Forward To Joining You, Finally’, un emotivo homenaje ambiental a la abuela de Reznor. ‘The Big Come Down’, igual que ‘Please’, eran las pistas que teníamos del camino posterior de NIN, igual que la sobrecargada de sintetizadores ‘Underneath It All’. El fondo se tocaba con ‘Ripe (With Decay), cerrando el círculo con ‘Somewhat Damaged’ y volviendo al infierno personal por el que pasaba Reznor.

Su gira fue excesivamente corta, poco más de setenta conciertos en menos de diez meses, pero fue por un buen motivo, el mencionado en el primer párrafo. A pesar de todo, dio para un CD/DVD en directo, ‘And All That Could Have Been’; y el segundo CD, ‘Still’, incluía versiones de algunos de sus propios temas, como una grandiosa ‘Something I Can Never Have’. Robin Finck y Danny Lohner seguían con él, y se le unieron Charlie Clouser y Jerome Dillon. Cada uno tiene su formación y etapa favorita, pero Reznor siempre ha sabido rodearse de músicos solventes para sus giras. Después de altos y bajos, claros y oscuros, llegarían tiempos mejores para NIN. Al menos para la persona que está detrás de ese nombre. Musicalmente, simplemente distintos. Pero cuando quieren, siguen teniendo esa chispa incendiaria en pequeñas dosis que les puso en boca de todos en los 90.

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