Si bien es cierto que los reportajes con listas de reproducción (y videoclips) son habituales en la web, ya sean recordando grupos concretos, o algunos músicos haciendo sus particulares tops, para este caso me voy a permitir la licencia de hacerlo un poco más personal. Mezclando artículo de opinión y biográfico.

Los 90 eran otro rollo. Todo menos instantáneo y más sincero y realista. Me explayé con la década hace tres años en un macroreportaje para The Metal Circus donde no fue nada fácil coordinar elecciones (sin repetir) de más de sesenta colaboradores representando más de cuarenta bandas de la escena estatal. En la tercera parte, la de 1992, había espacio para el debut de STONE TEMPLE PILOTS, ‘Core’. Una reseña que escribió Aleks Ferrero, bajista de los reformados NOTHINK. Unas palabras que bien podría haber escrito yo, empezando por su “… para mí STP llegaron tarde”. “El segundo álbum, ‘Purple’, es más de lo mismo: consiguieron su propio sonido, muy reconocible en temazos como ‘Vasoline’ o ‘Interstate Love Song’”. Ahí fue donde yo me enganché; no muy tarde, pero sí con el sucesor de ‘Core’. Cuando en los 40 principales todavía ponían vídeos de rock, toda una generación crecimos descubriendo grupos nuevos, y así llegó hasta mí el vídeo de ‘Interstate Love Song’. En una época en la que ya empezaba a cambiar casettes por CDs, ‘Purple’ fue uno de los primeros discos que compró mi hermano, poco después de haber escuchado uno solo de sus temas. Algo que suena loco hoy en día, ¿no? Unas semanas después escuchaba al presentador del programa hablar de su cantante, Scott Weiland, y sus problemas con la justicia después de haber sido detenido por posesión de crack. Entre cosas como esa y que no mucho antes Kurt Cobain había muerto, siendo un adolescente te empiezas a dar cuenta de la forma de vida de algunas estrellas del rock. O de la música. O de los artistas. O de la gente. Esto no es exclusivo de un estilo, de una forma de arte o de un tipo concreto de personas. Aunque algunos se empeñen en crucificar al rock cada vez que ocurre un suceso de este tipo.

Seguí la trayectoria de STONE TEMPLE PILOTS, primero para atrás, con su debut, y después ya del presente en adelante. ‘Tiny Music… Songs from the Vatican Gift Shop’ no me gustó, pero me recuperaron con ‘No. 4’; y la voz de Weiland continuaba siendo una de mis favoritas, de las que más me transmitían. Siguiendo con picos, ‘Shangri-La Dee Da’ tampoco me convenció, y no me extrañó que se separaran. Y así llegó VELVET REVOLVER, donde se juntaron con otros músicos con los que muchos también crecimos. Sólo editaron dos discos, ‘Contraband’ y ‘Libertad’, pero fueron suficientes para dejarnos una buena tanda de himnos; y qué demonios, mantenían en activo a algunas de las figuras más representativas del rock de los últimos años. Pero los fantasmas del pasado volvieron en 2008, terminando con el vocalista fuera de la banda y empezando ésta una larga travesía de siete años en los que dicen seguir buscando un nuevo cantante. Por su parte, Weiland se reconciliaría con los hermanos DeLeo, devolviendo STONE TEMPLE PILOTS a la vida, grabando un nuevo trabajo homónimo (y muy meritorio a esas alturas). Las tensiones con sus ex-compañeros volverían a aparecer, y de nuevo le expulsarían de la formación por motivos personales, cogiendo temporalmente a Chester Benington de LINKIN PARK; incluso el señor McKagan dijo que habían hecho lo que tenían que hacer. Recientemente ambas partes anunciaban su salida, y Scott abría la puerta a una nueva reunión; aunque no era su único frente abierto, ya que no habían sido pocas las veces que nombraba a Slash, Duff & Cia y su deseo de volver a girar con ellos. Mientras tanto, en ese tiempo, retomó su carrera en solitario, esta vez añadiendo a THE WILDABOUTS a su nombre y con una gira denominada Purple At The Core tour, recuperando las canciones de esos dos míticos discos. Puede que ni con ellos ni con el decepcionante álbum de ART OF ANARCHY se acercara mínimamente a sus tiempos de gloria, pero después de todo lo que había pasado, seguía en activo. Seguramente por sus problemas de adicción, o los derivados de ella, su personalidad no debía ser de trato fácil para sus compañeros de viaje. Y eso que por activa y por pasiva su discurso de estar limpio durante más de una década. Además, era habitual ver más de una y dos veces al mes, alguna declaración suya, del tipo que fuera, en los grandes medios informativos musicales. Decía en una entrevista a Simcoe.com el pasado verano que “… la cultura de las drogas en el rock no es tan frecuente ahora como lo era en los 90. Cuando paré de tomarlas sabía que era el final de una etapa de mi vida. Me sentía miserable. Cuando llegué y me desintoxiqué sabía que llegados a ese punto no volvería a ellas. No era una manera de vivir”. Ya en la primavera anterior había emitido un comunicado respondiendo a unas declaraciones de Richard Patrick (líder de FILTER, también con problemas de adicción en el pasado) en las que daba a entender que los fans en cierta manera le estaban empujando en cierta manera hacia la muerte por hacerle creer que cualquier cosa que hiciera estaba bien. Y que si salía colocado a cantar, daba igual.

Con su muerte nos deja una de las voces más representativas de esos 90 a los que hacía referencia al principio. Ahora estará junto a Kurt, Layne y muchos otros recordando la manera en la que vivieron aquella época, donde todo era más salvaje y honesto; también más peligroso. Contándoles que tampoco se perdieron tanto en las décadas posteriores. Y a mí me sigue quedando la espina de no haber visto en vivo a ninguno de los tres. Scott, me sigues debiendo una.

  1. Sex Type Thing

Su presentación vino con ella. Con veinte segundos nos enseñaba dos de las señas de identidad que nos acompañarían durante veinte años: la voz de Scott y los riffs de Dean DeLeo. Aunque yo casi prefería la crudeza de la apertura del álbum con ‘Dead and Bloated’, y ese efecto del megáfono que usaba en directo para ella. ¿No es una de las estampas que recordamos de él?

  1. Wicked Garden

Otro single de éxito, que se encargaron de presentar en algunos programas de televisión de la época. Hasta hace poco no supe que tenía su propio videoclip; puede que por lo complicado de dar con él.

  1. Creep

Uno de los temas que mejor les quedó en su Unplugged. Vale, su conversión no era nada del otro mundo, pero el sentimiento que le imprimía Weiland era todavía mayor que el de su versión original en estudio. El mismo que unido a su registro le valió buena parte de sus comparaciones con algunos de los cantantes de aquellos años.

  1. Plush

Una de esas letras duras pero con distintas interpretaciones; esas suelen ser las mejores. Originalmente escrita inspirada en la historia del hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer desaparecida en San Diego, cada uno puede ver un mensaje distinto en ella. Posiblemente, mi favorita de su debut.

  1. Crackerman

Si bien esta lista está casi copada en su totalidad por sus singles, esos temas que fueron los que construyeron su éxito, ‘Crakerman’ es una de sus canciones más recordadas. Otra de las que no faltó en su Mtv Unplugged. Y con una temática que… bueno, ya sabéis.

  1. Vasoline

Con ‘Purple’ me ocurre algo parecido a ‘Core’: tengo que empezar con ‘Meatplow’ para poder escuchar ‘Vasoline’. Cosas de haber crecido en una época en la que al disco, como tal, se le daba la importancia que merecía. Que nuestro esfuerzo (monetario o no) nos costaba. Era otra que volvía a tratar de fondo algunos de sus problemas de adicción. Había distintas versiones del vídeo. Y otra de las que tocó presentar en los Late Shows.

  1. Interstate Love Song

Sólo los primeros acordes me siguen poniendo los pelos de punta. Con ella me vienen a la cabeza los momentos a los que hacía mención al principio del artículo, a ver en mi cabeza el vídeo y a querer el sombrero de cowboy que llevaba el tío de la perilla que salía cantando. Grandes recuerdos.

  1. Big Empty

Fue el primer single de su segundo álbum, aunque no llegó a tener vídeo. Ya se pudo escuchar en versión acústica a finales de 1993 en el citado Unplugged, así como en la banda sonora de ‘El Cuervo’.

  1. Unglued

Otra de mis favoritas. En poco más de dos minutos se bastaban para construir un temazo alrededor de un riff pegadizo y con mucho tirón. “Moderation Is masturbation”.

  1. Big Bang Baby

El hecho de que más arriba diga que ‘Tiny Music…’ no me gustara no significa que no rescate algún tema de él. ‘Big Bang Baby’ es uno de ellos. Más psicodélico que lo habitual, en comparación con todos los que le preceden en esta lista queda evidentemente queda por debajo.

  1. Trippin’ on a Hole in a Paper Heart

Una canción que sí estuvo a la altura de lo esperado. Sobre todo con ese estribillo donde recordaban a la facilidad de expresar mucho con poco. Weiland en estado puro.

  1. Down

Con ‘No. 4’ volvía a tener fe con ellos. Empezando con esta apertura donde recuperaban su lado más duro, de nuevo alrededor de un riff sin mucha historia, pero tremendamente efectivo.

  1. Sour Girl

¿Quién no imagina esos movimientos extravagantes de Weiland cuando escucha ‘Sour Girl’? En sus conciertos eran normales, pero no tanto en sus vídeos. Bueno, también recordamos la figura de Sarah Michelle Gellar, famosa por su papel en Buffy. La letra está escrita tras la ruptura de su cantante con Jannina Castaneda.

  1. Days of the Week

Demasiado alegre para ser ellos. También con un vídeo que no les pegaba en exceso, más propio de unos FOO FIGHTERS o algo por el estilo. Aunque tuvo su momento de gloria y era de lo poco salvable junto a ‘No Way Out’, más prototípica de ellos, y alguna otra.

  1. Slither

El término supergrupo empezó a ponerse de moda, y uno de ellos fue VELVET REVOLVER, que en poco tiempo dejaron muy buen sabor de boca. Los tres músicos más visibles estaba claro quiénes eran, pero más allá de la apariencia, ‘Contraband’ era un buen disco de rock con cierto punto macarra. Y que a pesar de entrar en los 40, tenían rock de sobra que dar. ‘Slither’ fue su gran carta de presentación de cómo sonaba la peculiar mezcla de sus miembros. Aunque fuera ‘Set Me Freelo primero que escucháramos de ellos unos meses antes en la banda sonora de ‘Hulk’. Notable alto.

  1. Fall To Pieces

¿Una balada? ¿Por qué no? Vamos, tanto Slash como Duff sabían cómo hacer de ellas grandes hits. Pues algo parecido era ‘Fall to Pieces’, de nuevo lidiando con las drogas en su temática, a la par que las consecuencias de conllevan en una relación. El vídeo no podía ser más claro con Scott ocupando el papel protagonista junto a su mujer, Mary Forsberg. Duro y revelador a partes iguales. Intentaron hacer algo parecido con ‘The Last Fight’ en ‘Libertad’, un medio tiempo algo más plano que no les quedó tan redondo.

  1. Dirty Little Thing

Un tema frenético, de ritmo pegadizo y vídeo chulo con varios de los estereotipos del rock and roll. Slash era el gran protagonista, con sus compañeros secundándolo bien. Repitieron fórmula para ‘She Builds Quick Machines’ en su segundo disco. Puede que por el efecto sorpresa o la composición, no resultó tan fresco como su predecesor.

  1. For a Brother

En vez de coger alguno de los videosingles extraídos de su segundo disco, me quedo con ‘For a Brother’, escrito en la memoria de Michael Weiland, fallecido a principios de 2007 por una Miocardiopatía. También ‘Pills, Demons, & Etc’ y algunas canciones de ‘”Happy in Galoshes’ al año siguiente.

  1. Between the Lines

La vuelta de STP se materializó, casi diez años después, con este single de presentación de su sexto trabajo de estudio. Incluso les nominaron para los Grammy de 2011. Quizá era demasiado reconocimiento, pero ‘Stone Temple Pilots’, el disco, fue una vuelta a la altura de su nombre.

  1. Break On Through

Sin incluir ninguno de sus temas en solitario pertenecientes a ‘12 Bar Blues’, ‘”Happy” in Galoshes’ o de ‘Blaster’ con THE WILDEABOUTS, sí me quedo con su aparición en el año 2000 junto a los miembros restantes de THE DOORS para interpretar un par de temas en un especial de VH1 Storytellers. Posteriormente STP grabarían el tema en estudio para el tributo ‘Stoned Immaculate’. Ya con VELVET REVOLVER llegaron a grabar canciones de SEX PISTOLS, CHEAP TRICK, AEROSMITH e incluso ‘Negative Creep’ de NIRVANA; eso no no citar las canciones que recuperaban de GUNS N’ ROSES para sus conciertos. Además Weiland llegaría a editar un álbum recopilatorio de versiones 2011 (el mismo año que llegaba ‘The Most Wonderful Time of the Year’, otro disco donde versionaba algunos temas típicos de la navidad), entre las que se encontraban ‘I Am The Resurrection’ de THE STONE ROSES, ‘Frances Farmer Will Have Her Revenge on Seattle’ de NIRVANA, su adorado Bowie o ‘Not Tonight’ de DEPECHE MODE. Y tomando unas frases de ésta última, termino este artículo.

“Here on my own, all on my own, how good it feels to be alone tonight. And I haven’t felt so alive in years. The moon is shining in the sky reminding me of so many other nights when my eyes have been so red. I’ve been mistaken for dead, but not tonight”.

Descanse en paz.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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