00602537958320_booklet.inddCuando descubrí a AMARANTHE hace casi cuatro años con su primer disco, lo primero que me llamó la atención, como a todo el mundo, fue esa conjunción de tres cantantes muy distintos entre sí. Aquel debut tenía buenos singles, buenos temas más allá de los más conocidos, riffs, buenas estructuras… la impresión fue muy buena. Esa atmósfera futurista la sabían utilizar para acoplar cada registro de sus vocalistas. Con ‘The Nexus’ profundizaron en esa fórmula, con más importancia de la electrónica pero canciones igualmente cortas, y ahora lo han vuelto a hacer (si nos fijamos en la duración, raro es el tema de su discografía que pasa de los cuatro minutos)… aunque su sonido cada vez peca más de artificial.

A ‘Drop Dead Cynical’ me remito para explicarlo. La base electrónica y la batería (¿programada?) que pueden recordar a ese Manson post-Holy Wood (aunque luego por voces no tenga que ver) hacen que su sonido sea perfecto. Tal cual. Puede que buena parte de culpa la tenga Jacob Hansen, su productor. Pero luego esa ambientación hay que defenderla en directo (en marzo nos vuelven a visitar); el auto-tune no sólo camufla defectos, sino que elimina muchas veces el sentimiento de las líneas vocales, haciendo que puedan llegar a sonar lineales. Quizá de ahí se explica que tres personas distintas se encarguen de esa tarea. También les ocurre en una bailonga ‘Digital World’ (el título le viene al dedillo), en la inicial ‘Dynamite’, en ‘Trinity’… Por mucho que en su estilo tengan cabida partes que van desde los riffs cercanos al metalcore, esos pasajes electrónicos (además de mucha presencia de teclados en general), melodías pop, partes más desgarradoras… en el fondo consiguen que haya canciones que cueste diferenciarlas del resto, porque algunas no las desarrollan lo suficiente.

‘Massive Adictive’ y ‘Unreal’ son enérgicas, pero llega un momento en que ya dudas de quién va a ser el que venga detrás con su voz. Por otro lado, siguen manteniendo esa seña de que no se ciñen a una sola estructura en ese aspecto, el de las voces. Por ejemplo, es Henrik Englund (que ha entrado por Andreas Solveström) el que lleva la voz cantante, nunca mejor dicho, en ‘Danger Zone’, dejando a sus compañeros en un segundo plano; mientras que justo después, en ‘Skyline’ tenemos a los tres casi a partes iguales. Y después vuelven a su senda más salvaje en ‘An Ordinary Abnormality’, con el choque de géneros cuando desaparece de primera línea Englund.

Dejando de lado las pistas maquineras, el grupo luce, como ya hicieran en el pasado con ‘Burn With Me’ o ‘Amaranthine’. Medios tiempos como ‘True’ o ‘Exhales’ funcionan muy bien, además de parar un poco el disco y ‘Over and Done’ es una balada en toda regla. Pero hasta en composiciones como esas, prefieren no extenderse ni ir más allá; AMARANTHE es un grupo de pequeñas dosis, que a la larga, puede que limite su propuesta.

Amaranthe – Massive Adictive
7Nota Final
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Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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