“Eh eh, por favor, quiero hacer una pregunta. Como robot que vive entre seres humanos nunca me siento aceptado totalmente en fiestas y playas nudistas. Así que siempre me he preguntado en secreto… ¿y si yo midiera ciento cincuenta metros?”.

Así comienza un episodio de Futurama con Bender probando uno de los inventos disparatados del profesor Farnsworth, su máquina “y si…”. “Tú le preguntas un ‘y si…’ y genera una simulación en vídeo de lo que podría ocurrir”. Así todo sería más fácil, ¿no? Cuando surgieron los rumores de Axl ocupando el puesto de Brian Johnson para las fechas restantes del Rock or Bust World Tour, aunque cada vez tenían más fundamento, no dejaban de ser eso, rumores. ¿Cuántos rumores ha habido de una reunión de PANTERA con Zakk Wylde como guitarrista? ¿Cuántas veces se ha hablado de la vuelta de SEPULTURA? ¿Y de la (recientemente llevada a cabo) GUNS N’ ROSES, qué? Llevamos hablando quince o veinte años de que Axl y Slash hicieran las paces, y al final lo han hecho. Como es evidente, todos los medios (y personas, en singular) que dijeron que lo de Axl Rose y AC/DC se iba a llevar a cabo ahora están que se les llena la boca, promulgando que son los putos amos de la información, y que dónde están los que dudaban de esas supuestas filtraciones. Yo, por el contrario, me pregunto dónde están esos mismos cada vez que lanzan al aire cualquier gilipollez que no llega a buen puerto. En ese aspecto me recuerda mucho a la prensa deportiva: si lanzan al año cien nombres de un fichaje para un equipo concreto, tendrán más posibilidades de decir “eh, nosotros os lo avisamos hace X meses”. Sí, igual que nos dejasteis otras 99 noticias que cayeron en el olvido porque eran una mierda sin base ni fundamento. Lo mismo algunos tienen la máquina “y si…” y nosotros, humanos, todavía no nos hemos enterado.

Vuelvo al tema principal de este artículo, que es el de la unión de AC/DC (o lo que queda de ellos) con Axl Rose. De la formación de los australianos hace tres años a ahora, sólo quedan Angus Young y Cliff Williams. Malcom cayó enfermo (y respetando la privacidad, cosa que no hicieron todos los medios, poco más se ha sabido de él, porque ahí también se suscitaron todo tipo de rumores), Phil Rudd se vio envuelto en un turbio caso con proceso judicial de por medio, y recientemente Brian Johnson recibía el consejo de dejar de girar ante el riesgo de quedarse sordo. Los tres casos son una pena, cada cual en su parcela. Quizá deberían haberlo dejado antes de ‘Rock or Bust’. O puede que en 1980. No, la segunda opción no, ¿verdad?

Hay un comentario muy extendido. “Axl Rose no es un cantante para AC/DC”. Antes de que la mayoría de los que lo dicen naciera, GUNS N’ ROSES, antes de sacar uno de los mejores discos de debut de la historia (si no el mejor), ya versionaban a AC/DC pateándose la escena de Los Angeles (y a AEROSMITH, por citar otro ejemplo). Unos pocos años antes, en plena gira del mítico ‘Highway to Hell’, Bon Scott perdía la vida. Ahora parece que para ser cantante de AC/DC hay que ser un vocalista prodigioso. Quizá lo que hayan buscado es un tío con tablas, que sea capaz de cantar en estadios ante 50.000 personas como si nada. ¿Qué uno y otros son unos vendidos? Puede. Pero llevando unos más de cuarenta años en esto, y el otro más de treinta, creo que se han ganado HACER LO QUE LES DE LA GANA. También me pongo en la situación de quien haya pagado un dinero por algo que no es lo que va a ser; ahí, el cliente tiene razón, como consumidor. Pero no nos olvidemos, esto es una EMPRESA; que la música es muy bonita y blablablá, pero esto no deja de ser un negocio. Yo soy el primero que de verme en una situación así, intentaría salir del paso para seguir incrementando mi cuenta corriente, más con la edad que tienen (y asegurar mi jubilación digna; eh, que los músicos también tienen familia). Y sin que sirva de precedente, no hablo de promotores sacacuartos, sino del propio grupo.

El anuncio además buscaba una repercusión perdida con la noticia de una posible cancelación de la gira actual de la banda de Australia. Entre los rumores también se habló de posibles audiciones al cantante original, Dave Evans, Joel O’Keeffe de sus compatriotas AIRBOURNE, e incluso gente de bandas tributo. ¿Realmente iban a soportar la presión de veinte fechas ante una masa de gente como la que mueven ahora? Qué pena no tener la máquina del principio del artículo para saber qué pasaría con cada una de las posibles opciones… Qué pena también no tenerla para saber qué hubiera ocurrido si Bon Scott no hubiera muerto en lo que parecía la cima de la banda (parecía, porque después llegaron a mucho más). También me hubiera gustado saber qué hubiera ocurrido si el bueno de Bon, de haber muerto en 2016 en la era digital, cuál hubiera sido la opinión de todos los que están detrás de un ordenador y twitter, al confirmar a un tipo inglés de unos desconocidos llamados GEORDIE… sólo unas pocas semanas del suceso. Y con un discazo como ‘Black in Black’ a los cinco meses de su fallecimiento. ¿Se hubiera dilapidado al álbum? ¿Su legado? Si el final de una de las formaciones más míticas del rock tenía que haber terminado antes o no, no lo sabemos. Pero ¿no hubiera sido triste que lo hiciera por la puerta de atrás, cancelando unas citas y emitiendo un comunicado “adiós, hasta siempre, fue bonito mientras duró”? Porque hay gente que ve más allá, y una colaboración cantante-banda en el futuro. Nada más lejos de la realidad. Una colaboración puntual para salir del paso y dejar un recuerdo distinto; todavía no sabemos si bueno o malo.

Porque esa es otra. Hay gente que no se ha molestado en ver un solo vídeo de GUNS N’ ROSES desde que volvieron a actuar en Las Vegas hace unos días, y en Coachella el pasado fin de semana. Pero tienen la verdad absoluta sobre el estado de forma de Axl; incluso para meterse con su físico. Medios incluidos, poniendo fotos de hace unos años donde no pasaba por su mejor momento. Yo mismo no puse por las nubes ‘Appetite for Democracy’ en su reseña.

“Al principio sí se ve a Axl correteando por el escenario y subiendo a las pasarelas elevadas que hay en los laterales, pero ya hemos visto desde hace tiempo que no tiene la forma de antaño, y pronto se ahoga. O corre o canta, y no puede hacerlo todo a la vez. Lo intenta suplir con bailes y contoneos de los que nos tenía acostumbrado, pero pronto salen gogos a hacer esa tarea, pareciendo en algunos momentos más un local de striptease que un concierto. Después de casi una hora, por fin se quita las gafas y deja paso a Tommy Stinson para que cante ‘Motivation’ y así tener un pequeño respiro. De verdad, el público totalmente parado durante ella, da que pensar)”.

El señor Rose cumplió 54 años el pasado mes de febrero, y entiendo que sea una de las rockstars más odiadas de la historia por haberse cargado a la que pudo ser la banda más grande de la historia. Eso ha marcado a muchos. Pero por primera vez en mucho MUCHO tiempo parece que se ha tomado las cosas en serio. Al pequeño vídeo en el Troubadour me remito. No es el Axl macarra del Ritz del 88, ni el amo del mundo de la gira de los Illusion. Personalmente era reacio y escéptico a la vuelta de Slash y Duff, y no sabía muy bien qué esperar. Pero me sorprendieron para muy bien. Igual que el hecho de que rompiéndose el pie (o un dedo del mismo), salieran del paso con el trono de FOO FIGHTERS (que Dave Grohl amablemente le cedió). Tampoco parece el tipo endiosado que tardaba tres horas en subirse al escenario. Si así fuera, adiós reunión por la lesión, y fue bonito ese revival antes doscientas personas. Pero hasta el hecho de aparecer sentado ha sido criticado. En base a unas fotos, y no a los vídeos (la mayoría de ellos sin trampa ni cartón, con sonido amateur). Seguramente, tengamos al mejor Axl desde principios de los 90 (no es difícil viendo lo que ha pasado después). Pero con toda la fama cosechada, puedo llegar a entender que a estas alturas se dude de él en absolutamente TODO. Dudar sí, pero con argumentos. Igual que los míos para pensar que no todo es tan malo como parece. Quien siembra vientos recoge tempestades, pero todo tiene un límite.

Sin tener la máquina, todos podemos opinar, es libre. Por ejemplo, Dregen, guitarrista de BACKYARD BABIES y consumado fan de AC/DC no se ha cortado a la hora de criticar públicamente el odio generalizado ante la noticia, y que él piensa que será genial. No es el único que lo cree. Vuelvo a ese grupo de gente que se le llena la boca diciendo que ellos ya avisaron de la entrada de Rose; los mismos que lo critican, lo seguirán haciendo si esta unión resulta fallida y es un fracaso. “Ya os lo avisé, esto iba a ser una mierda de proporciones épicas”. Hay que aprovechar el momento de gloria que les da internet. Si resultan triunfadores, posiblemente nadie se acuerde de todos esos que echaban bilis a la hora de hablar de este engendro. Aquí queda este artículo para todos esos bocazas, para que me recuerden mis palabras cuando ellos tengan razón. Pero recordad: todo gira y vuelve. Aunque de suceder lo contrario, yo, por mi parte, no iré a por vosotros. No deja de ser triste que la gente pierda más el tiempo criticando y liberando odio reprimido que disfrutando de la vida; y si algo no te gusta, a otra cosa. Demos tiempo al tiempo.

PD: es Axl, no Axel. De nada.

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