7Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votos)
0.0

 

BUTCHER-BABIES-Take-It-Like-A-Man-cover

Todavía recuerdo como un buen amigo me dijo hace algo más de dos años “escúchate este disco, que te va a molar; sin prejuicios”. Se refería a ‘Goliath’, el debut de BUTCHER BABIES de la mano de Century Media después de un EP de presentación el año anterior. Rápidamente lo reseñé, marcando las referencias a THE PLASMATICS y Wendy O’Williams y tomando las palabras de una de sus vocalistas en torno al término slut metal que habían acuñado un tiempo antes: “Cuando las chicas son percibidas como objetos sexuales, y sin pelos en la lengua, se les etiqueta como putas, pero nosotros abrazamos esas cualidades y la unimos a nuestra música. BUTCHER BABIES es auténtico slut metal: Hacemos lo que queremos, cómo queremos”.

Recupero aquellas declaraciones porque no debe ser fácil pasar página tanto para Heidi Shepherd como para Carla Harvey con aquellas primeras presentaciones en directo, incluso de algunas fotos de sus primeros pasos donde aparecían ligeras de ropa; como ésta, por ejemplo. Menos si tenemos en cuenta que las preguntas en distintas entrevistas por aquellos inicios son recurrentes. Igual que su aparición en los calendarios de Hottest Chicks in Hard Rock de Revolver. Vuelvo a citar una de sus frases: hacemos lo que queremos como queremos. Pero claro, siguen pagando un precio (quizá alto) por la manera en la que se dieron a conocer, y ahí entran las típicas suposiciones: ¿hubieran atraído la atención que tienen de no haber empezado de tal manera? Todo son cábalas, pero en unos tiempos donde los comentarios en la red están a la orden del día de manera instantánea, no faltan los que defienden esa teoría.

Y eso que musicalmente, especialmente en concierto, defienden su propuesta de manera arrolladora. ‘Take It Like a Man’, de nuevo producido por Logan Mader, no engaña a nadie: metal moderno sin demasiadas complicaciones, en algún momento algo artificial, donde Carla y Heidi se dedican a berrear como si no hubiera mañana. Así lo hacían en el peculiar videoclip de ‘Monster Ball’, con su “… no you can’t stop moving, no you can’t stop this monster’s ball” como grito de guerra; a pesar de tener alguna parte limpia (que se aprecia mejor en directo), se hacía repetitiva y lineal. Con ‘Never Go Back’ la cosa cambiaba para bien; y es que en su estilo es necesario que haya un punto de distinción, un lugar donde su brutalidad contraste con… lo que sea. Las partes melódicas de ese segundo adelanto lucían mucho mejor que su carta de presentación, y es algo extensible a todo el álbum. Porque al tenerlo completo, tras ‘Monsters Ball’ teníamos otro corte incendiario y a piñón fijo como ‘Igniter’, pero que al llegar ‘The Cleansing’ encontraban partes melódicas con las que su lado más desgarrado encajaba mejor, fluyendo todo de manera más natural. Y eso que como digo, gritar saben de sobra como nos enseñan en ‘The Butcher’ o ‘Gravemaker’ (en ellas es Henry Flury el que aporta algo distinto con su guitarra). Pero es que son capaces de mucho más. Porque pocos podrían esperar algo como ‘Thrown Away’, donde despliegan sus dotes más melancólicas y líricas. Bien es cierto que en la segunda mitad repiten patrones de velocidad a veces sin control en canciones como ‘Marquee’, ‘Blood Soaked Hero’ o en un trallazo como ‘Blonde Girls All Look The Same’, quedando mejor paradas ‘Dead Man Walking’ y sobre todo ‘For The Fight’, por las razones ya expuestas. No estaría de más que en el futuro exprimieran más esas armas latentes y no otras tan machacadas que ya han evidenciado.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.