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CHILDREN OF BODOM ya pertenece a ese tipo de grupos que para escucharlos, tienes que ser consciente de que no van a volver al pasado para satisfacerte. A la vuelta de la esquina está el vigésimo aniversario de aquel maravilloso ‘Hatebreeder’ (sí, ¡dos décadas ya de aquello!), y lejos parece aquella época de ‘Follow the Reaper’ o ‘Hate Crew Deathroll’; una trilogía que a día de hoy es imposible superar.

La verdad es que tras ‘Are You Dead Yet?’, donde americanizaron su sonido, la inspiración de la banda fue en una clara línea descendente la pasada década, para poco a poco ir recuperando buena parte de sus señas de identidad en los últimos años. Vale, no llegaban a aquellos trabajos que tanto habían calado entre sus seguidores, pero seguían siendo ellos. Más sobrios, mayores y con experiencia, quizá sin aquella frescura que les daban las fiestas llenas de alcohol, pero los chicos del lago Bodom al fin y al cabo. ‘Under Grass and Clover’ no era, ni más ni menos, que lo que podíamos esperar de ellos a estas alturas. Los riffs (y voces) de siempre de Alexi Laiho, con partes más desnudas en las estrofas, unos teclados de Janne Wirman en segundo plano que piden protagonismo en el momento justo para alternar con el solo de guitarra de turno, la habitual base rítmica de Jaska y Henkka… y ya la presencia de Daniel Freyberg, guitarrista desde 2016 que ocupó el puesto de Roope Latvala. Todo en poco más de tres minutos. De ahí en adelante llegaría la campaña promocional de Nuclear Blast con trailers y demás historias que en algún momento llegan a saturar… pero es su trabajo: promocionar a la banda con todos los métodos a su alcance. Y si eso implica a su líder abriendo cajas de cartón para mostrarnos (con un control de calidad) los nuevos vinilos, se hace.

Pero sigamos con la música. ‘This Road’ era un pelín más rápida, pero no llegaba al frenetismo del pasado. ¿Más genérica? Se podría decir, pero en ella las guitarras eran las principales protagonistas, con unas atmósferas envolventes que les quedaron de vicio. El lyric video, de los más llamativos que haya visto últimamente. Una semana antes de la salida llegaría ‘Platitudes and Barren Words’ en la que Wirman era el que guiaba a los demás, y en la que el juego de punteos de Alexi y Daniel tenía su miga. ¿Lo malo? Que te dejaba una extraña sensación de sonar inofensivos. Y puede que ese sea el problema que tengan COB a estas alturas, haber perdido ese aire incluso amenazante que había en trallazos como ‘Needled 24/7’, ‘Hate Me’ o las propias que han dado títulos a varios de sus trabajos. Que sí, que es otra época, pero se echa de menos algo más de esa chispa.

Quizá esa última reflexión enlace a la perfección con ‘Hexe’, la canción. Es la más larga de este álbum, la más cañera, la más acelerada y martilleante; la más Children. Lo que no me ha convencido nada es ese final con outro y ese teclado… ¿qué es eso? Un punto negro que no debería ensombrecer el resto de la composición. Ni de muchas otras. Ahí está ‘Glass Houses’ que recuerda por momentos a ‘Follow the Reaper’, recuperando ese aura que decía que se echaba en falta o la cera repartida en ‘Kick in a Spleen’. Todavía hay esperanza para los COB más incendiarios y veloces.

En la parte más pesada, ‘Hecate’s Nightmare’ (single el mismo día de la salida) y ‘Soon Departed’ bajan las revoluciones y ponen un punto necesario de pausa en distintos puntos del disco… pero manteniendo fijas muchas de sus estructuras. Algo más genéricas suenan otras como ‘Relapse (The Nature of My Crime)’, ‘Say Never Look Back’ o ‘Knuckelduster’, con la que cierran (regrabación del tema que ya apareció en el EP ‘Trashed, Lost & Strungout’ hace quince años).. Pero aun con todo, mantienen cierto nivel para que ‘Hexed’ no baje del notable y demuestre que, como en los últimos años, intentan mantener cierta calidad con la salida de cada trabajo. Y tras casi cuarto de siglo en esto, se agradece.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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