Si habitualmente nos resulta complicado hacer una lista de nuestros discos favoritos, en mi caso, siendo un reconocido melómano (que es la manera “delicada” de evitar el término de enfermo musical) con más de dos mil CDs originales y cuya principal droga es la música… Imaginad lo que me cuesta elegir tan solo diez canciones que me hayan marcado.

Pero para amenizar este repaso, intentaré ir contando cronológicamente de dónde vengo, para que sepáis quién soy y cómo he llegado aquí. Me llamo José Miguel e intento tocar el bajo y hacer mucho ruido con CATORCE, ASTRONOMIST y SEX & THE CITIZEN.

1. GREEN DAY – Basket Case (“Dookie’)

Los descubrí gracias a los 40 Principales en mi época de Educación Primaria, en un día cualquiera de un mundo más feliz y muy distinto a este (es lo que tiene la ignorancia). Fue así el tercer CD, tras el extraño “Energía positiva” de Paco Pil y el “Code red” de Jazzy Jeff & The Fresh Prince que me compré por voluntad propia en mi vida; junto al posterior “Smash” de Offspring, cuando aún me levantaba los fines de semana por la mañana para ver del 40 al 1. Por aquellos entonces, ya me empezaban a llamar la atención cosas más “duras” como Iron Maiden o incluso Dover con su “Devil came to me”; tras mi posterior etapa infantil de los Hombres G, de la que aún quedan secuelas, todo sea dicho.

Me cuesta dejar de lado a Longview, When I come around o She; realmente me parece un discazo enorme, tanto éste como los dos posteriores. Creo que fueron su mejores años, o al menos los que más disfruté.

2. DREAM THEATER – A change of seasons (“A change of seasons”)

Sin ser ni mucho menos mi canción favorita del grupo, sin duda es la que marcó un antes y un después en mí. Aún recuerdo con claridad cuando una tarde en nuestra Algeciras natal, mi compadre Carlos Expósito (batería de Stravaganza y Leo Jiménez) me puso ese disco en casa de otro de nuestros amigos, el único que tenía grabadora de CDs… ¡Vaya tiempos!

Podría decir infinidad de cosas, pero creo que la más significativa es que esa tarde cambió mi vida. Le pedí que me dejase llevármelo, y ahí empezó el idilio con el grupo que sin ser quizás mi favorito actualmente, más especial es para mí. Muestra de ello y de aquella época tan bonita de mi vida, es el único tatuaje que luzco hasta el momento; su símbolo en el tobillo, aderezado con algunas llamas (en el fondo siempre fui un macarrilla).

3. PANTERA – I’m broken (“Far Beyond Driven”)

Según fueron pasando esos años, en mi posterior paso hacia la MTv 2, donde ya el metal y el rock alternativo discurrían sin parar, me encontré con este tema. No tenía ni idea de quiénes eran, de hecho era habitual el cartel al inicio y fin del tema con el nombre del mismo y su correspondiente intérprete, pero esta vez nada. Y así ocurría siempre que lo emitían, de forma que con el estribillo y poco más busqué en internet sobre ellos. Y ahí nació el amor con ese mito de banda.

4. NO DOUBT – The Climb (“Tragic Kingdom”)

La verdad es que aunque cada vez escuchaba más material pesado, nunca hasta el día de hoy he perdido mi gusto por el buen pop-rock y similares. No Doubt ,en cierto modo, también marcaron una época para mí en aquellos años. Aunque aparentemente sin relación directa alguna, entre estos y O’funk’illo hicieron que comenzase a llamarme la atención el bajo.

Este disco previo al inicio de la decadencia del grupo, tiene una dicotomía bastante significativa; por un lado tenemos canciones muy comerciales y alegres que servían de singles, pero por otro tenemos un lado bastante más oscuro que me atraía bastante más. Parte de este último es la canción elegida, donde quizás sus músicos lucían aún más sus habilidades.

5. PAIN OF SALVATION – Ending theme (“Remedy Lane”)

Aún siendo servido de música en gran parte por Carlos, al que tanto tengo que agradecerle; continuaba introduciéndome en el lado oscuro del rock progresivo del que sigo disfrutando, entre otras cosas porque a veces tengo muy poca paciencia y me aburro rápido… Pero eso no solía pasarme con este género con bandas como Ark, Spock’s Beard o Yes. En cualquier caso, curiosamente no les presté toda la atención que merecían cuando Rope ends llegó a mis oídos por primera vez, ignorante de mí. Venían de teloneros de la primera noche de las dos que harían Dream Theater en Barcelona como final de su gira del SDOIT y que ambos presenciamos, con la sorpresa de tocar el Master of Puppets al completo el último día.

Tengo un recuerdo bastante leve de todo aquello, pero a pesar de que no comparto tanto el gusto por sus últimos discos, para mí son obras maestras las que conforman este disco y el anterior.

6. IN FLAMES – Pinball map (“Clayman”)

En esta carrera que llevaba hacia terrenos cada vez más estridentes, me encontré con In Flames y gracias a ellos conseguí que la música, poco a poco, me hiciera dejar a un lado esas voces que inicialmente no aguantaba. Para mí, las facetas vocales y líricas siempre han jugado un papel importantísimo en la música.

De este disco, que fue por el que los conocí, podría igualmente destacar Bullet ride u Only for the weak. Posteriormente y hasta hace poco, me ha gustado mucho el camino que han seguido, prácticamente dando giros a su música y evolucionando cada dos discos; pero de manera más efectiva que otros, a mi humilde parecer.

Y por supuesto, esta gente fueron la puerta de entrada a todo el metal sueco, con otro de mis favoritos posteriormente, como son Opeth.

7. TOOL – Lateralus (“Lateralus”)

Ya con un bajo encima, en el primer grupo que Jaime y yo tuvimos (Zona Zero) tocábamos esto lo mejor que podíamos… Y me alucinaba poder acercarme a algo así de complejo y con tanta alma. Este personaje es otro con el que comparto desde entonces este vicio musical y al que también tengo que agradecer mucho, musicalmente hablando.

Creo que esta banda ha cambiado, junto con Porcupine Tree, muchos conceptos en la historia de la música en sus años de apogeo. Les debemos muchísimo.

8. THRICE– Silhouette (“The artist in the ambulance”)

Ya en la primera etapa de Catorce, seguíamos nuestra inmersión en el rock alternativo de la mano de Chevelle o 10 Years; y creo que sin duda Thrice son una de nuestras principales referencias, en cuanto a su música y su estilo.

Aunque esta canción no es tampoco mi canción preferida de ellos, es la primera que escuche y le tengo especial afecto. Sus posteriores discos me parecen sublimes, también dentro de la marcada evolución de cada uno, pero siempre manteniendo esa clase y saber hacer tanto lo más extremo como lo más liviano. En este último sentido, me recuerdan un poco a un mito nacional, como son Nothink (con los que tuvimos la gran suerte de poder tocar).

9. BERRI TXARRAK – Harra (“Haria”)

Otra de nuestras referencias ahora humanas (tras tocar con ellos en varias ocasiones) y musicales, aunque llegué a ellos de forma un poco tardía. Jaime era muy fan de ellos y llevaba años insistiéndome sobre que les diera una oportunidad, pero como me pasaba hace años con las voces guturales, algunos idiomas como el alemán o el vasco me echaban para atrás por no entenderlos y su sonoridad.

Pero no podía estar más equivocado (quién me iba a decir que terminaría prácticamente aprendiéndome muchas de sus letras), porque desde la primera escucha del Jaio Musika Hil me convencí de que otra de mis debilidades como el grunge y el stoner, se entremezclaban con tantas otras vertientes de manera brillante en ellos.

Y elijo este tema, séptimo corte de “Haria” porque creo que su último disco es otro gran hito de su carrera y, aunque es complicado, siguen superando la enorme altura de los listones que ellos mismos se han ido imponiendo a base de trabajo y calidad. Puede que sea un tema relativamente simple para lo que pueden llegar a hacer, pero que igualmente transmite mucho y resume un poco lo que significaron para mí cuando los conocí.

Para los que sufrieran mi mismo mal antes de escucharlos, aconsejo echar un vistazo a las letras de Gorka, no creo que haya mucha gente que escriba mejor que él (con perdón de artistazos de otras referencias españolas como Kantz de Tenpel, Emilio de Tao Te Kin o Carlos de Morgana Vs Morgana).

10. REUBEN– Stuck in my throat (“Racecar is racecar backwards”)

Le toca el turno para terminar a lo que podría llamar mi “época británica”, encabezada por los tristemente desaparecidos Reuben; pero junto a los que podría incluir también algunas de los innumerables y originales grupos que no paran de surgir desde el Reino Unido como Arcane Roots, We are the ocean, Architects, Rolo Tomassi, Brontide, In case of fire (también extintos) o Future Ages (con el bajista precisamente de Reuben).

Fue el primer tema que escuché de ellos y recuerdo cómo me puso la piel de gallina, aunque me gustó bastante poco la imagen del cantante en su momento por el videoclip, a modo de copia de Marilyn Manson; fue tan solo un espejismo, la actitud que llevaban en todo lo que hacían denotaba que disfrutaban de la música de una manera especial, pero simple al mismo tiempo… hasta que dejaron de hacerlo y nos quedamos sin ellos, pero con tres discazos para el recuerdo.

Así que amigos, no nos compliquemos la vida, que los problemas ya vienen solos. Como dijo Nach (otra de mis aficiones no mencionadas, el rap), celebremos que seguimos vivos y disfrutemos cada uno a nuestra manera sin molestar al prójimo.

 

Nota: la discografía de TOOL no está disponible en Spotify.

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