El 25 de mayo del pasado 2018 salió a la venta ‘Tras la Marea’ de Delphos. Un trabajo grabado en Metropol Studios, producido por Koke Díez y Pablo Rousselon, y masterizado por Alex Cappa. En él la banda profundiza en varias vertientes alternativas para dar forma a un debut de lo más prometedor. Ya era hora de tener a toda la banda pasándose por nuestro test. A principios de año, la banda formada por Diego de Benito (guitarra), Alonso Gimeno (guitarra), Manuel Mellado (voz y teclados), Julián J. Sánchez-Chaparro (batería) y Guillermo Suárez (bajo) contestaron a nuestro test. Ahora, como anticipo al estreno de ‘La Ciudad’, su nuevo vídeo (en esta web), nos ponemos en contacto con ellos para que nos pongan al día y hagan valoración de esta etapa. Además, el 28 de septiembre estarán actuando junto a MIRLOBLANCO y YOKO FACTOR en el Alive Music Bar de Madrid (tenéis la información en su evento de Facebook y las entradas en Entradium.com).

Fotografía de cabecera: Cadmio48

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Primera pregunta típica, pero obligada. Hace algo más de un año que publicabais vuestro primer álbum. ¿Qué valoración hacéis de esta etapa?

No podemos estar más contentos. Aunque se invierte muchísimo esfuerzo e ilusión preparando un primer disco, nunca se es capaz de medir cuál va a ser la reacción del público y crítica. Además, invertimos mucho tiempo en preparar el directo, antes y después de que saliera el disco. Por tanto, estábamos un poco nerviosos con cuál iba a ser la respuesta y, sin duda, ha superado nuestras expectativas. A la gente le gusta el disco y el directo. No se puede pedir más.

Tuvisteis una primavera y principio de verano movida con unas cuantas fechas de presentación. ¿Hay alguno de esos conciertos que se haya quedado como un momento imborrable?

De todos nos hemos llevado vivencias maravillosas y experiencias para seguir aprendiendo. También nos hemos llevado buenas amistades con las bandas que hemos tocado y es uno de los puntos más positivos que tiene dar conciertos y moverte de tu ciudad.

Si tuviéramos que elegir, nos quedaríamos con dos en especial. El concierto que dimos el 17 de mayo en el CSR Gamonal (Burgos) fue increíble; nos trataron muy bien, el sitio era enorme y hubo una buena conexión entre el público y nosotros. ¡Nos daban las gracias! Todo muy loco.

El otro concierto sería el que dimos el 27 de abril en Castellón. Es difícil pensar que algo pueda salir tan bien en todos los aspectos. Tocamos junto a Shibuya, que ya son como hermanos. Loyal Crew (con su boss Kenya) nos preparó un concierto con la sala llena. Ir creando amistades a lo largo del tiempo y que al final todas puedan poner su granito de arena para hacer lo que más nos gusta, es un placer. Con gente y ocasiones así da gusto jugársela.

¿En qué pensáis que habéis cambiado más desde que os formasteis hasta el día de hoy? Aunque todavía os quede mucho recorrido, ¿cuál pensáis que es vuestra mayor virtud?

Puede que suene un poco típico, pero hemos aprendido a ver las cosas con mucha perspectiva. Hemos perdido esa impaciencia inicial. Ahora somos capaces de valorar “7 personas en un concierto en nosedonde” como un éxito. Esto del underground es duro:  o te lo tomas con calma o estás perdido.

De cara a las virtudes, podríamos decir dos: realismo y uniformidad. Respecto a la primera, tenemos cada vez más claro cómo funciona esto de la música y la cantidad de palos que nos tenemos que llevar. Respecto a la segunda, intentamos llevar una misma visión de todo y un mismo rumbo; es el único modo de que funcionen las cosas.

Preparando estas preguntas he intentado buscar distintas publicaciones relacionadas con vosotros en las que algunos entrevistadores han salido mejor parados que otros. Para Necromance decíais que en las letras queríais reflejar la evolución que habíais tenido, enseñando lo que os habíais encontrado (y dejado) por el camino. ¿Podéis profundizar un poco más en el tema?

La producción de “Tras la marea” fue algo que se alargó mucho más de lo que teníamos previsto en un inicio. Koke Díez nos hizo entender la música de un modo distinto y ese cambio llevó tiempo. Por eso, a la hora de revisar y ponernos con las letras del disco, habían cambiado muchas cosas con respecto al inicio de la producción, por lo que nos preguntamos “Oye, ¿y si hablamos de lo que hemos cambiado?”. De ahí surgieron las letras de “Tras la marea” y el significado de “lo que habíamos encontrado y dejado por el camino”.

Rock/Metal alternativo melódico es lo primero que me viene a la cabeza cuando, si alguien me pregunta sobre vosotros, tuviera que definiros. Pero creo que es una etiqueta tan grande, que no os haría justicia. En vuestras respuestas grupales a nuestro “conociendo a” me remitiría para ampliar horizontes y profundizar… si es que la gente realmente quisiera hacerlo. ¿Vivimos en la era de la superficialidad y que si algo no es directo, la gente pasa a otra cosa? ¿Podríais ampliar vosotros esa definición?

Si te tenemos que ser sinceros, no somos muy fans de las etiquetas. Con tanta especificación se ha perdido un poco la esencia. A fin de cuentas, hacemos música. Ya luego que la gente decida. Nos da mucha rabia tener que compararnos, por ejemplo, con bandas para definir nuestro sonido. Nos gustaría decir “emplea cinco minutos y escucha una canción”. Por desgracia, como tú has dicho, vivimos en un mundo en el que no nos podemos permitir hacer eso. Aun así, nos resistimos a ceder.

Somos más partidarios de establecer etiquetas a la hora de hablar de un disco o de una canción en concreto. Podríamos decir “Tras la marea” tiene tales o cuales toques, o anda por estos estilos. Pero etiquetarnos a nosotros así no. Si el día de mañana decidiéramos hacer algo completamente distinto, ¿dejaríamos de ser Delphos?

© Cadmio48

Y dentro de esos gustos e influencias particulares de cada uno, ¿cuáles son los mayores nexos de unión entre los cinco?

Una de las particularidades de Delphos es la cantidad de matices distintos que tiene. Somos personas con gustos musicales muy diversos e intentamos reflejar eso en nuestras canciones. Al final suena a tópico, pero nos encontramos en los clásicos: Black Sabbath, Pearl Jam, Rage Against the Machine.

Eso me lleva a algo con lo que soy bastante crítico, y que llamo el “contenido vacío”. Igual que hay bandas como vosotros que se preocupan de un mensaje y de contar algo, ¿no pensáis que cada vez hay más medios con el piloto automático y que no se dedican a opinar ni profundizar en los grupos? Cada vez se realiza todo de una manera más genérica, y ante preguntas sin fondo, sólo se encuentran respuestas igual de superficiales. Con una banda que tiene cosas que decir, ¿es frustrante no poder expandir tu música a través de tus palabras?

Has dado con uno de los temas que más conversaciones acapara en Delphos. Intentamos trabajar a fondo todos los aspectos de la banda: música, imagen, merch, redes… Y a veces, suponemos que de un modo humano, tiendes a pensar que cuando un medio se dirige a ti va a tener la misma profesionalidad que has invertido. Sin embargo, en algunas ocasiones no es así. Pero a la vez se te plantea un gran dilema, ¿dejas de contestar? ¿Dejas de ir a una radio?

No te puedes permitir ese lujo. Al menos al nivel en el que estamos nosotros. Lo que sí hace es que, cuando nos llega una entrevista currada o cuando vas a programas de radio que se lo toman en serio (Bandera Negra, La prisión del placer, La puerta de la noche), terminamos con una sensación muy placentera. Disfrutamos. Al final es una parte más de la banda y toparte con gente que le dedica la misma pasión que tú, reconforta y ayuda a seguir, además de dar pie a que quede contenido mucho más interesante.

¿Se nota cuando alguien se interesa por lo que hacéis, y cuando se hace casi por inercia y obligación? ¿Cómo se afronta contestar a algo de esa manera?

Totalmente. En primer lugar, se nota en cómo nos sienta. Casi no nos salen las palabras, es frío y muy artificial. Por desgracia hay que mantener las formas, intentar ser lo más políticamente correcto y a otra cosa mariposa.

Vayamos con algo de actualidad. Vais a estrenar vídeo para ‘La Ciudad’, y en vuestras propias palabras, … es la última canción que compusimos para ‘Tras la marea’, y uno de los temas centrales para el concepto del álbum. Además, musicalmente se diferencia bastante del resto del disco, y representa un poco el estilo por el que estamos avanzando en lo que andamos componiendo ahora”. ¿Qué más me podéis decir de ella?

Es la hora de sincerarse. Con la selección de temas para el disco hecha, nos dimos cuenta de que había uno que no encajaba para nada. Por muchas vueltas que le diéramos, por más que lo intentáramos pulir, no nos daba ninguna buena vibración. Así que decidimos tirarlo a la basura y empezar de cero. No nos quedaba mucho tiempo para entrar al estudio y en ese momento salió La ciudad.

Es una canción honesta y directa. Más minimalista (con excepción de Prontuario) que el resto del disco. Y por esos derroteros andamos ahora. Más que nunca estamos yendo a la esencia de las canciones; a lo básico. Intentamos componer con “alma”. Sincero y orgánico.

Y extendiendo un poco, ¿en qué momento de composición se encuentra la continuación de ‘Tras La Marea’?

Estamos en un momento más intimista. También el emo de los 90 e inicios de los 2000 está influyendo mucho nuestras nuevas composiciones. Estamos explotando más las voces gritadas. Queremos dejarnos llevar e ir directos a la canción y pilotar sobre un concepto que ya tenemos pensado. Todo sin perder de vista el directo. Para nosotros es sumamente importante hacer una música que luego podamos defender en vivo, por eso siempre probamos nuestras nuevas composiciones sobre el escenario. Es necesario ver si pasan ese test. Recordamos una vez que un músico nos dijo “jamás compraría un disco de una banda que no lo supiera defender en directo”. No queremos ser jamás ese grupo.

Volvemos al pasado. Un par de meses antes de la edición del disco, ya estrenasteis el videoclip de Aquel Viaje’. ¿Qué tenía este tema en aquel entonces para ser la carta de presentación del álbum?

Era un momento en el que queríamos mostrar nuestro lado más cañero. Demostrar que habíamos conseguido fraguar un sonido compacto, directo y de calidad. Aquel viaje reúne a la perfección esas cualidades.

También llegasteis a publicar un lyric video de ‘Calima’. ¿Cuán importante es el apoyo audiovisual hoy en día? Y en relación a esta canción, ¿cómo surgió la colaboración con Sara de Hiranya?

No entendemos la banda como un elemento puramente musical. Sabemos que es el más importante, pero no es el único. Los vídeos que lanzas tienen que estar bien hechos y pensados. Los carteles de los conciertos tienen que llevar mimo. Las comunicaciones de redes bien escritas. Y así nos podríamos tirar toda una vida. Queremos que la gente pueda percibir bien el cariño que depositamos en nuestro trabajo y para ello todo lo que lanzamos tiene que ser de la mayor calidad que podamos ofrecer.

La colaboración con Sara surgió de un modo muy natural. Es muy amiga de Manuel (cantante). Se lo ofreció y, como Sara es más maja que las pesetas, no dudó lo más mínimo en aceptar. Fue un gusto trabajar con ella y le aportó a la canción una nueva dimensión.

Si más arriba hablábamos de letras y mensajes, hoy, preparando esta entrevista, me veo en la obligación de preguntaros por una banda que cuidaba mucho esos detalles y que ha anunciado un parón indefinido en su actividad. Además, os pude conocer en persona a algunos de vosotros en su última visita a Madrid, y Manuel compartió unas palabras bastante emotivas al respecto. ¿Cómo se lleva que bandas como CATORCE tengan que parar, sean los motivos que sean?

Es un palo tremendo. En toda la cara y sin anestesia. Cuando decides dedicar la mayor parte de tu tiempo a tu banda para sacar algo que merezca la pena es porque hay ciertos referentes. Catorce eran uno de esos referentes. Posiblemente el más claro.

Después de ver su parón indefinido, nos damos cuenta de que no hay que olvidar que detrás de las bandas, por mucha aceptación que tengan, hay personas, con sus problemas y realidades.

Catorce se han marchado, pero ahí quedan tres discos como tres soles y sus canciones impregnando muchas de nuestras vivencias y bastantes viajes de carretera.

No solo los grupos lo dejan, también los medios… Y recientemente La Puerta de la Noche ha echado el cierre. Y la verdad es que lo entiendo. ¿Cómo se lleva que gente que os apoya se vayan quedando por el camino en esta carrera de fondo?

Cuando vimos la noticia nos quedamos un poco de piedra. No se entiende muy bien “Tras la marea” sin la ayuda que nos ha brindado Elros a través de La Puerta de la Noche todo este tiempo. Primero nos hizo crowdfunding del mes, luego dos entrevistas, anunciaba todos nuestros conciertos, nos pinchaba con regularidad… Ver que gente así lo deja porque no puede más es bastante duro, porque es como si una parte de nosotros también se fuera.

Esperamos que le vaya de maravilla en todos los proyectos que quiera emprender ahora y que sepa que en Delphos siempre tiene a cinco personas que le consideran uno más de la banda.

Se nota, por vuestra manera de actuar, que no sois de esos músicos de boquilla que van promulgando el apoya esto blablablá”. Pero sí, apoyáis, y mucho. ¿Qué bandas nacionales os han llamado la atención en los últimos años?

Estamos en un momento de bastante calidad musical en el panorama nacional. Justamente por eso nos da mucha rabia que aún muchos festivales hagan diferencias entre Bandas Nacionales y Bandas Internacionales. Pero en fin, no era ese el tema de la pregunta.

Si tuviéramos que decir algunos nombres diríamos bandas como Viva Belgrado, Bones of Minerva, nuestras amigas las Lizzies, Svdestada, Le Mur, Degraey, Mano de Piedra, Yoko Factor, Shibuya y podríamos estar así hasta que te quedaras sin espacio en la web.

En el otro lado de la balanza, retomando lo de CATORCE, ¿cuáles de las que se han quedado por el camino os han tocado más de cerca?

La despedida este año de Berri Txarrak fue también un duro golpe para nosotros. Al final, la frase “la pasión es el mínimo exigible” debería estar tatuada en la piel de todos los que estamos empezando en esto. Otro grupo al que siempre veneraremos es teNPel. También, recientemente los colegas murcianos de The Unwritten lo han dejado… Una pena que tanto talento no siga trabajando junto, vistos los buenos resultados que habían cosechado. Pero bueno, su música está ahí y eso sí que es imborrable.

Al final, tanto esfuerzo, tiempo y sacrificio, ¿merece realmente la pena?

Pasión. Esfuerzo. Dedicación. Placer. Sarna con gusto no pica. Merece la pena y mucho.

Por último nos gustaría dar las gracias a MiradAlternativa por esta oportunidad y por las dos entrevistas que nos han hecho. Es un gusto responder y explayarse cuando las preguntas exigen tanto. También queremos agradecer a todas las personas que la hayan leído y esperamos verlas pronto por nuestros directos.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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