solinvictusLas idas y venidas de bandas están siendo una constante en los últimos años. Los grupos se separan y reúnen como si nada, algunos muy poco tiempo después de haber anunciado su parón… lo que hace que ni siquiera haya tiempo para echarlos de menos. Pero hay honrosas excepciones. A la cabeza me vienen algunas como las de RAGE AGAINST THE MACHINE, sólo para conciertos, o las gloriosas vueltas tanto de ALICE IN CHAINS como de SOUNDGARDEN, dando la talla con nuevos trabajos de estudio. Cito esas tres porque tienen en común una escena de rock en los 90 donde tenía cabida cualquier estilo. Y ahí estaban ellos.

FAITH NO MORE eran únicos en su especie. Y por fortuna, han confirmado dieciocho años después que lo siguen siendo. No había nadie como ellos. Terminaron los 80 con la incorporación de un jovencísimo Mike Patton, con el que editarían ‘The Real Thing’, un soplo de aire fresco para… ¿qué estilo? ¿Cómo se puede definir a un grupo como ellos? ‘Angel Dust’, tres años después, fue una versión mejorada y más personal. La salida de Jim Martin no fue un obstáculo para que su reconocimiento prosiguiera con ‘King for a Day… Fool for a Lifetime’ y ‘Album of the Year’, ambos mucho más experimentales. Y una de las cosas que les hace únicos es que nunca consiguieron poner de acuerdo a sus seguidores sobre su mejor disco; o en su defecto, el favorito. A día de hoy, puedes seguir preguntando a sus seguidores, y cada uno te dirá una de esas cuatro joyas.

Una de las razones que siempre estuvieron ahí sobre su ruptura fueron los proyectos paralelos de su vocalista. De hecho, fue el que más expuesto estuvo en los años posteriores con diferentes colaboraciones y MR.BUNGLE, TOMAHAWK, FANTOMAS y PEEPING TOM. El resto tuvieron sus aventuras, pero ninguno de manera continuada. Por eso su vuelta resultó sorprendente. Dejando fuera de duda su calidad, ¿qué tenían que aportar a la época actual? La respuesta (al menos la mía) la encontrareis en este vídeo, su segundo concierto de The Second Coming Tour en el Download Festival el 12 de junio de 2009 (dos días antes tocaron en el O2 Academy Brixton de Londres). CLASE. Con mayúsculas.

Ese año darían unos cuantos conciertos en Europa, México y Sudamérica. Al siguiente visitarían Nueva Zelanda y Australia, para hacer después sólo cinco fechas en EEUU volver a unos pocos conciertos en Europa (dos fechas en España), y cerca de terminar 2010, otro par en Los Angeles y dos más en Chile. Se tomaban con calma sus apariciones, y casi un año después harían una minigira de cuatro fechas en Sudamérica. Unos meses después, en verano de 2012 actuaciones más en Europa serían las últimas de FNM… hasta el verano pasado. Durante todo ese tiempo, especialmente en los primeros meses tras su vuelta, el discurso fue siempre el mismo: nos tomamos las cosas con calma, no tenemos pensado escribir material nuevo. Pero en Brasil sorprendieron a propios y extraños con un tema nuevo sin título (que terminaría siendo ‘Matador’), abriendo una pequeña esperanza… que se fue diluyendo a medida que apenas se tenían noticias de ellos.

Pero de nuevo, otro giro. El 29 de mayo del pasado 2014, un mensaje en su twitter rezaba lo siguiente: la reunión estuvo divertida, pero es hora de volverse un poco creativos. Entonces sí se dispararon las alarmas, acrecentadas poco después con dos temas nuevos en su actuación en Londres, ‘Motherfucker’ y ‘Superhero’. El nuevo disco lo confirmaría ese otoño la propia banda, lanzando esas dos composiciones como singles. Todo este repaso cronológico es sólo para hacer ver que si el quinteto se ha tomado todo este tiempo para dar forma a un nuevo trabajo, ha sido por ser fieles a sí mismos. ¿Lo fácil? Dar más y más conciertos para sacar tajada (al fin y al cabo, en estos seis años no han llegado a la centena de ellos), y si acaso, haber vuelto con ese disco bajo el brazo, mal hecho para aprovechando el tirón mediático inicial. ¿Lo complicado? Ir poco a poco, volver a conocerse los unos a los otros, saber en qué punto y onda están cada uno de ellos, y a partir de ahí, crear juntos. Las suposiciones son las que pueden decirnos lo que hubiera pasado en el primer caso. Pero viendo lo bien que les ha salido el segundo, sólo queda reconocer el mérito y rendirse a sus pies. Una vez más.

‘Sol Invictus’, el tema, abre cuarenta minutos de disfrute que dejan con ganas de más, porque han hecho diez cortes sin uno solo de relleno. No es más que una intro pausada donde Roddy Bottum lleva el mando (en muchos momentos del álbum se convierte el teclado se convierte en el referente, más presente que nunca). Pero es comenzar ‘Superhero’ y toda la calma se va a la mierda. Ese juego a doble voz, “… go go go go go”, nos insiste tanto, que al final nos terminamos de meter en el disco. El resto de instrumentos ensamblan y giran  a la perfección sobre el piano, y Mike Bordin junto a Billy Gould reivindican ser una de las formaciones más infravaloradas de la historia del rock; vaya manera de pegar cada uno a lo suyo. ‘Sunny Side Up’ es de corte más melódico, accesible en cierto modo, pero con Patton ya demostrando su valía y alcanzando techo en la segunda mitad de ‘Separation Anxiety’, totalmente pletórico tras un primer tramo con una atmósfera oscura. La estructura resulta similar en ‘Cone of  Shame’, explotando en la mitad tras un inicio a medio gas.

Con ‘Rise of the Fall’ y ‘Black Friday’ se adentran en terrenos más experimentales pero altamente pegadizos. Es en ellas y en ‘Motherfucker’ (dentro de la bizarrada que es, ¿quién no imagina al público cantando el estribillo a pleno pulmón?) donde podemos ver más referencias al trabajo paralelo de Patton, pero sin que la música de FNM se vea excesivamente alterada, siempre manteniendo su propio sello. La mencionada ‘Matador’, con un in-crescendo continuo y su aire épico es el anticipo a un punto y final que lo pone ‘From the Dead’, acústica y algo por debajo de todas las demás, pero que a pesar de bajar el nivel, no quita el grandísimo sabor de boca que deja el trabajo al completo. Se va a convertir, por méritos propios, en uno de los discos de 2015 de los que cueste salir una vez lo escuchas. Tiene de todo y para todos. Y ya para terminar, sólo ellos se atreven a tocarlo de manera íntegra (excepto ‘Rise of the Fall’’) en un concierto antes de su salida y pocos días después de que se filtrara. Puede que ni ellos supieran lo que serían capaces de hacer con la mayoría de ellos ya por encima de los 50 años, y ese era el mayor miedo de la mayoría, no saber qué esperar. Pero lo han vuelto a hacer. Grandes, y de nuevo, únicos.

Faith No More - Sol Invictus
9.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
7.0

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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