Desde que viera la luz a mediados de julio en Netflix, ‘Stranger Things’ se ha convertido en uno de los estrenos del verano. Su éxito se ha convertido en viral de una manera parecida a la que lo hubiera hecho hace treinta años; la época en la que está ambientada.

Si a mediados de los 80 el boca a boca sería el encargado de expandir su popularidad, en 2016 es un fenómeno viral que se extiende por internet a través de comentarios varios en las redes sociales personales y un sinfín de artículos… como éste. ¿Es para tanto? ¿Merece ese reconocimiento desmedido corriendo a la vez el riesgo de caer en el olvido con la misma rapidez con la que se ha hecho un hueco en el corazón de unos cuantos? Puede. O como diría alguno, ni sí ni no, sino todo lo contrario.

Muchos apelan a que ha conseguido tocar la fibra del público treintañero a través de la nostalgia. Con algunos habrá sido así, pero no puedes apelar a ese sentimiento sin más: sin sustancia no hay nostalgia que valga para conseguir el éxito del que está haciendo gala. La generación que nació (y creció) en los 80 lo hizo viendo y disfrutando con clásicos como ‘Los Goonies’ o ‘Cuenta Conmigo’, películas que además de entretener, nos enseñaban valores como el de la amistad. Ese es quizás el mayor gancho que tiene ‘Stranger Things’, aderezada con un toque de ciencia ficción y misterio que hace que la mayoría de gente se haya cepillado sus ocho capítulos en menos de una semana. Porque no todo iba a ser tan ochentero: vivimos en esa época en la que en un solo click tenemos una serie completa, y que con la reproducción automática activada, hace que un episodio vaya detrás de otro; y si uno te deja con ganas de más, no tienes por qué esperar al siguiente. Consumo rápido.

"Un amigo es alguien por el que harías cualquier cosa"

“Un amigo es alguien por el que harías cualquier cosa”

Desde la estética de su intro, la serie tiene algo que te atrapa. Los personajes, no por estereotipados pierden un ápice de carisma. Ahí están Winona Ryder y Matthew Modine encabezando el reparto (en cuanto a fama), pero son relegados a un segundo plano ante sus compañeros de reparto. Además de los típicos adolescentes de instituto, el jefe de policía de un pequeño pueblo y algún otro secundario, tenemos a cuatro pequeños que nos han emocionado. Mike, Will, Lucas y especialmente Dustin; además de Eleven/Once (El/Ce). Ellos son los protagonistas, los que deseamos que vuelvan a la pantalla cada vez que la trama deriva hacia otro de sus compañeros.

Citaba dos películas míticas para comparar, pero también sirven otras recordadas como ‘Una Pandilla Alucinante’ o ‘Exploradores’, y por descontado, ‘E.T’. ‘Stranger Things’ consigue algo que intentó J.J. Abrams con ‘Super 8’; ese “algo” con el que se quedó a medias. Reenganchar a cierto público tirando de elementos del pasado para traer al siglo XXI lo mejor del séptimo arte de hace tres décadas con una premisa tan sencilla de entender como complicada de llevar a cabo: entretener. No hay más. ¿Qué lo retro está de moda? Es evidente. No hay más que ver cómo se ha anunciado recientemente una miniNES, apelando a algo parecido a lo que hace la serie (que por cierto, se especula con un juego en 8 bits de la serie para dispositivos móviles). No, la nostalgia no, sino la diversión más simple con la que disfrutábamos hace años. ¿Que hay un elevado número de referencias a un montón de películas en determinados planos? Es obvio, como han mostrado en un vídeo comparativo (no apto para los que no hayan disfrutado todavía la serie).

‘Pesadilla en Elm Street’, ‘Alien’, ‘Poltergeist’, ‘Ojos de Fuego’… y otras que no aparecen pero que también tienen conexión como ‘Encuentros en La Tercera Fase’, ‘Abyss’, Tiburón’… os suenan todas ellas, ¿verdad? Qué es mejor o más lícito: ¿eso o la cantidad infumable de secuelas, precuelas, reboots y remakes a los que hacíamos referencia en otro artículo hace unos meses? Una cosa es tomar licencias del pasado para volver a empatizar con el público y captar su atención, y otra muy distinta destrozar y masacrar algo que todavía tenemos grabado en nuestra cabeza; porque por mucho que la sociedad hoy vaya a una velocidad que asusta, en nuestro interior siempre hay espacio para recordar con lo que crecimos. Y ‘Stranger Things’ hace que volvamos a notar ese cosquilleo que pensábamos que no podíamos volver a sentir.

Al fenómeno viral se le añadió el anuncio de una segunda temporada a modo de secuela, aunque poco después se supo que no hay nada confirmado de manera oficial. ¿Romperá la magia de estas siete horas que hemos disfrutado? En JotDown, por ejemplo, desean que esto no tenga continuación y se quede en una miniserie. Autoconclusiva aunque abierta a una posible continuación, pero ¿necesaria? Ya se sabe que hoy en día se tiende a exprimir al máximo el producto, sea el que sea, si tiene éxito. Con el consecuente riesgo de explotarlo demasiado y derivar hacia un desastre total y absoluto. Sin ir más lejos, se ha sabido poco después de su estreno que hasta una veintena de cadenas la rechazaron hasta que Netflix compró sus derechos. ‘Stranger Things’ no merece convertirse en algo insustancial, y si los hermanos Duffer deciden seguir adelante con su proyecto, esperemos que lo hagan sabedores de que el listón se lo han puesto muy alto, y las expectativas de sus seguidores van a ser complicadas de satisfacer con una continuación. Hasta Stephen King (otra influencia clave en su propuesta) se ha rendido a ella. Por algo será.

Mención especial para la banda sonora que acompaña varios momentos puntuales. Algunos de ellos, especialmente emotivos. “… come on and let me know, should I stay or should I go?”

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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