A menudo recuerdo una frase, que no sé de quién la leí (siento no citar la fuente), pero decía algo así que un gran tema lo sigue siendo cuando se le quita todo lo que tiene alrededor y se le reduce a su mínima expresión. El llevar una canción a terreno acústico es una buena manera de comprobarlo, y el rock está lleno de esos ejemplos. Digo el rock porque en la mayoría de casos es más complicado quitar la distorsión (y todo tipo de arreglos en estudio) y mantener la esencia de la composición que en otros estilos, donde no hay tanta dificultad técnica (pero sí adornos de todo tipo).En los 90 hubo un boom tremendo de este tipo de conciertos bajo el escaparate del Mtv Unplugged, que vieron encumbrar todavía más a NIRVANA (grabado meses antes de la muerte de Kurt Cobain, se comercializó un tiempo después), aunque antes que ellos ya pasaron por su estudio nombres como AEROSMITHTHE CUREQUEENSRYCHEREMTHE BLACK CROWES o PEARL JAM. Eso por citar sólo algunos. Después vinieron muchos más aprovechando el tirón, otros repetirían, aunque poco a poco el rock fue perdiendo terreno ante otros estilos. Hasta HÉROES DEL SILENCIO tuvieron su pequeño momento de gloria en una breve actuación durante la gira de ‘Avalancha’ antes de que todo se fuera al garete. De hecho, decidieron incluir la corta actuación como extra de la reedición de ‘El Espíritu del Vino’, y hace poco Bunbury grabó en México su ‘El Libro de las Mutacios’ (leer reseña). En la última década, poca presencia rockera ha habido, y alguna experiencia fallida como ocurrió con KORN.

Está claro que el rock alternativo ha sido el más explotado a la hora de transformar canciones. Grupos infravalorados como COLD o bandas que salieron en la pasada década como SHINEDOWN son ejemplos de artistas cuya buena parte de su discografía parece hecha en base a una guitarra acústica. Otros como SEETHER, decidieron grabar ‘One Cold Night’ de aquella manera, ‘Acoustica’ de SCORPIONS tuvo críticas divididas, y hace un par de años del doble CD/DVD de BLACK LABEL SOCIETY, ‘Unblackened’… aunque a Zakk Wylde siempre se le recordará por aquella maravilla llamada ‘Book of Shadows’. Así podríamos estar enumerando sin parar, recordando uno detrás de otro. Además, tenemos los casos no ya de conciertos (aunque no estén registrados en ningún lanzamiento, muchos han ofrecido actuaciones así), sino canciones sueltas; ese formato lo han aprovechado algunos artistas para versionar sus propios temas, muchas de ellas para completar versiones especiales de sus discos. A la cabeza me viene de primeras la versión que hizo Trent Reznor para ‘Something I Can Never Have’ incluida en ‘Still’. Eso por no ponernos a profundizar en YouTube, ya que la lista de versiones desenchufadas anónimas es infinita. Esto es una lista de algunos de los más mediáticos, donde sí, la mayoría formaron parte de la Mtv, pero hay otros grandes ejemplos de acústicos que merece la pena ver, escuchar, y por encima de todo, disfrutar.

PEARL JAM (1992)

Era casi obligado que los grupos del momento pasaran por los estudios de la Mtv. ‘Ten’ no tuvo un éxito inmediato, sino que fue casi un año después cuando se le empezó a reconocer su mérito. Fue justo el momento en el que grabaron estos siete temas, en mayo del 92. ‘Black’ y ‘Jeremy’ fueron llevadas al máximo en su sentimiento, aunque se hacía raro no ver a Vedder colgándose de lo que pillara durante ‘Porch’… pero al menos se cayó de su taburete, mientras que Jeff Ament se subió al bombo de la batería. Y es que, enjaular a la fiera, nunca es conveniente.

Además de los problemas que tuvieron años después con la red ticketmaster, los tuvieron también con la cadena de televisión. El concierto se emitió en su momento, pero no salió a la venta hasta la reedición de su debut, con el añadido también del directo ‘Drop In The Park’. Además, se incluyó ‘Rockin’ in the Free World’, que quedó fuera de la emisión original.

STONE TEMPLE PILOTS (1993)

Si bien es cierto que su actuación fue una de las más cortas que pasaron por los estudios de la cadena, el Mtv Unplugged de STONE TEMPLE PILOTS obedecía de nuevo a la (casi) obligación de llevar a uno de los grupos del momento. Aunque eran de San Diego, parecían una extensión de toda la movida de grunge/rock alternativo de Seattle. Vaya, que en un principio se les echó en cara, especialmente a Scott Weiland por su registro, en copiar algunos de los grupos que revolucionaron el rock a principios de los 90. Con un solo disco en mercado, ‘Core’, obteniendo muy buenas ventas, se les invitó a participar en estos conciertos, demostrando que sus canciones se adaptaban a la perfección, como demostraron con ‘Creep’, ‘Plush’, o con la presentación de ‘Big Empty’, que terminaría siendo uno de sus grandes éxitos de su siguiente ‘Purple’. Además, la popularidad de dicha canción aumentó con su inclusión en la banda sonora de ‘The Crow’. Ya sabemos cómo terminó todo en cuanto las drogas se cruzaron en su camino. Idas, venidas, ataques entre sus componentes, y un culebrón que se ha extendido hasta hace poco.

NIRVANA (1993)

Posiblemente, y debido a las circunstancias en las que salió a la venta, el ‘Unplugged in New York’ de NIRVANA sea el más famoso de la historia. Seis meses antes de la muerte de Kurt Cobain, pasaron por los estudios Sony Music de la Gran Manzana; otros seis meses pasaron de la trágica noticia, para que se lanzara el disco, un éxito inmediato que supuso el principio de una serie de trabajos lanzados tras el final del grupo… y que seguían demostrando que el filón de dinero con ellos no iba a tener fin; en 2015 ha visto la luz ‘Montage of Heck’ y una más que prescindible recopilación de grabaciones caseras de audio editada en CD. Además de llevar algunas de sus canciones a otro terreno (‘About a Girl’ tuvo más repercusión así que la original en ‘Bleach’, versionaron a Bowie y THE VASELINES, además de invitar a los hermanos Kirkwood de MEAT PUPPETS a tocarse tres temas suyos. La cara final de Kurt en el parón que hace ‘Where Did You Sleep Last Night?’ es de las que no se olvidan.

PAGE & PLANT (1994)

La muerte de John Bonham había terminado con una de las mejores bandas de rock de la historia, pero siempre rondaba la posibilidad de una reunión, aunque fuera bajo otro nombre, como ocurrió THE HONEYDRIPPERS, sin John Paul Jones. Sí estuvo en el Live Aid de 1985 (con Phil Collins a la batería) y en la reunión con el hijo de Bonham con motivo del 25 aniversario de Atlantic a finales de los 80. Y ya en los 90, volvió a ocurrir, con una grabación en Londres, Gales y Marruecos, con acompañamiento orquestal egipcio/marroquí. La magia volvió hasta tal punto, que aprovecharon para girar de aquella manera, aunque la experiencia, por suerte o por desgracia, no duró mucho. Más de diez años tuvimos que esperar para una nueva reunión, de nuevo con Jon a los parches, en el O2 Arena de Londres (hasta finales de 2012 no se editaría en formato audiovisual bajo el título de ‘Celebration Day’). Y hoy, en 2015, seguimos guardando la esperanza de que haya otra chispa que encienda todo de nuevo.

KISS (1995)

Si 1994 había marcado la vuelta de unos clásicos al amparo de lo acústico, 1995 lo consiguió con otros históricos. Peter Criss y Ace Frehley volvían a juntarse a Paul Stanley y Gene Simmons quince años después. El primero era invitado a hacerlo en ‘Beth’ y ‘Nothin’ To Lose’; el segundo, a ‘2,000 Man’. Y ambos, a la fiesta de ‘Rock And Roll All Nite’, haciendo historia. Tanto marcó aquel concierto, que no dudaron en aprovechar esas colaboraciones para anunciar una reunión de su formación original con una gira de casi doscientas fechas en poco más de un año y de nuevo maquillados. Grabaron ‘Psycho Circus’, en teoría con esa formación, aunque después se supo que Criss y Frehley apenas participaron, y poco después volvieron a salir del grupo. Pero esa reunión mágica se produjo en un marco incomparable. Y dudamos que se pueda volver a repetir.

ALICE IN CHAINS (1996)

Personalmente, siempre lo consideraré el acústico de los acústicos. El sentimiento al que dotaron sus canciones superaba incluso a las originales, personificadas en una persona atormentada que poco después desaparecería del mapa y de la que poco más se sabría hasta que se la encontraron muerta en su casa por sobredosis. La manera en la que empezaron su concierto, con ‘Nutshell’ mientras uno a uno se iban incorporando al set hasta que se les unía Layne Staley es sobrecogedor. Más todavía cuando se quita las gafas de sol al tercer tema y podemos ver sus ojos. A pesar de la atmósfera dolorosa que rodeaba a la banda, aprovecharon para volver a la carretera poco antes de la edición de este trabajo (salió a la venta sólo tres meses después de su grabación). Por desgracia, Layne aguantó tres conciertos teloneando a KISS. El resto de la historia ya la sabemos todos.

STAIND (2001)

El metal alternativo estaba al alza, y entre bandas clones había un grupo que recuperaba en parte la esencia de toda la escena grunge de unos años atrás. STAIND mezclaba riffs pesados y graves con melodías oscuras y desgarradoras que en el pasado coronaron una generación. ‘It’s Been Awhile’ y ‘Outside’ habían sido exitazos, y con un puñado de canciones más podían salir muy bien parados en este tipo de concierto. La Mtv no lo dudó, y el grupo menos, puesto que después lo sacaron en DVD aprovechando el tirón que había tenido el multimillonario ‘Break the Cycle’. Lo que se nota en la actuación lo confirmó después Aaron Lewis: iba muy fumado. El cantante después hizo alguna gira acústica, incluso compartiendo escenario con Corey Taylor; juntos rindieron tributo a PEARL JAM o ALICE IN CHAINS entre otros.

CHRIS CORNELL (2006)

A finales de 2011, Chris Cornell sacó a la venta ‘Songbook’, un disco en directo grabado durante su gira acústica en solitario meses antes en las que además de temas propios, recordaba algunos de AUDIOSLAVE, SOUNDGARDEN e incluso TEMPLE OF THE DOG, además de marcarse alguna versión de LED ZEPPELIN y John Lennon. Después hizo algunas otras fechas, apoyando el lanzamiento, quedando alguna de ellas registradas en vídeo gracias al siempre bienvenido streaming de algunos festivales. Pero años antes de todo aquello, y en los tiempos en los que no estaba muy claro si seguía junto a Tom Morello & Cia, grabó un concierto en Suecia que no tardó en filtrarse, donde además de algunas de las ya citadas, también se atrevía con Elvis Costello y Michael Jackson. Una delicia disfrutar una de las mejores voces de los 90 de esta manera. Hace poco repetía fórmula con su nuevo single y una pedazo de versión de ‘Nothing Compares U You’ en SiriusXM.

FOO FIGHTERS (2006)

El hecho de haber sido el batería del grupo que grabó uno de los Unplugged más famosos de la historia daba a Dave Grohl la perspectiva de hacerlo con otro grupo y en otro momento. En el año 2005, FOO FIGHTERS había sacado ‘In Your Honor’, un disco doble que si bien tenía mucho relleno, se dividía en un compacto eléctrico y otro acústico con temas completamente distintos. ¿Por qué no llevar esa idea al directo? Así nació una minigira en la que se enfocaron en ese segundo disco, añadiendo buena parte de sus mayores éxitos. Para esos conciertos contaron de nuevo en sus filas con Pat Smear, que después se les uniría para pasar a ser quinteto. La mayor peculiaridad de esas actuaciones fue la inclusión, por primera vez, de ‘Mari Gold’ en sus sets. Aquella cara B de un single de NIRVANA que Grohl siempre se había negado a interpretar en sus inicios. Aquel momento lo merecía. Aunque con algunas se pasaron de intensidad.

SLASH & MYLES KENNEDY (2010) 

En este otro enlace podéis ver un acústico bastante raro de GUNS N’ ROSES hace más de veinticinco años, justo antes de pegar el pelotazo. Así que sirva esta otra elección de algo así como un dos por uno. Después de salir del grupo de Axl y embarcarse en SLASH’ SNAKEPIT, tras la fallida intentona de seguir adelante con VELVET REVOLVER y Scott Weiland, lo mejor que pudo hacer el mítico guitarrista fue salir del paso en solitario… por poco tiempo. Porque acompañándose de Myles Kennedy, lo bordó. Las comparaciones son odiosas, pero los Guns más recientes se han cargado su legado (cuando los rumores más recientes sobre su reunión, tras haber firmado las paces, son más fuertes), mientras Slash y Myles defienden bastante bien algunas canciones de aquellos gloriosos 80 y 90, sea de la manera que sea. Aquí tenemos ‘Patience’, ‘Civil War’ y ‘Sweet Child O’ Mine’, pero también algo de ‘Slash’ e incluso de ‘Contraband’. Quien es bueno, lo es con la guitarra que le den. Y poco necesita aquí el dúo para poner la carne de gallina

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