8Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votos)
0.0

 Grupos relacionados: SPIDERS/ HONEYMOON DISEASE/ BLUES PILLS

 Facebook_-_icono insttwit

Fue una sorpresa cuando empecé a ver movimiento en el seno de LUCIFER de cara a dar continuación a su debut homónimo. Hace tres años ya lo reseñamos, y se convirtió en una de las revelaciones de 2015 gracias a su buen gusto por el rock de décadas pasadas. Nada de innovación, pero sí culto (nunca mejor dicho) a los 60 y 70 de una manera oscura y ocultista. Y es que junto a Johanna Sadonis (ex-THE OATH) encontrábamos a Garry Jennings (ex-CATHEDRAL, DEATH PENALTY), lo que hacía entender ese halo de doom de algunas de sus composiciones.

La carrera musical de Johanna se puede decir que va de la mano de su vida personal. Diferencias internas con Linnea Olsson pusieron el final de THE OATH, con el posterior nacimiento de su actual banda. ‘Lucifer I’ vio la luz con Rise Above, propiedad de Lee Dorrian (a su vez, vocalista de CATHEDRAL), con quien mantenía una relación en aquella época; dicha relación terminó, y ocurrió lo mismo en el aspecto laboral con Jennings, quedando la trayectoria de LUCIFER en el limbo con la ausencia de su principal compositor. Ahí es donde apareció un viejo conocido, Nicke Andersson (THE HELLACOPTERS, IMPERIAL STATE ELECTRIC) para no sólo ocupar el lugar de compositor, sino el de batería (en directo, recuperando la faceta con la que empezó en ENTOMBED), multiinstrumentista en estudio y pareja sentimental de Sadonis, casándose recientemente. Un culebrón que ha dado como fruto la segunda parte de una trilogía aún por cerrar.

¿Se ha notado su mano sobre las nuevas canciones? Sí. ¿Demasiado? Puede que el problema sea el peso que tuvo Gaz en la anterior etapa, perdiendo alguna seña de identidad que tuvieron en su primera obra. Digamos que si en su origen la sombra del doom y las atmósferas oscuras de los orígenes del heavy de los 70 eran los pilares sobre los que se cimentaba su sonido, ahora lo han orientado también hacia lo retro, pero más hacia una onda del hard rock más clásico… sin olvidarse del todo de BLACK SABBATH. Ese gusto por lo antiguo se dejaba notar en ‘California Son’, que fue su primer adelanto, no ya sólo en lo evidente, que es lo musical, sino en la estética al más puro estilo STEPPENWOLF. Quizá se les fuera un poco la mano en ese aspecto, porque por pocos medios que contaran y aunque tenga cierto encanto, el vídeo parecía más una broma que una forma de promoción. Tampoco ayudaba la nula expresión de Nicke ni de Robin Tidebrink (guitarrista, que aportó alguna pista en la grabación), que parecen más unos figurantes que miembros de la propia banda.

Las buenas sensaciones de ese nuevo sonido se ampliaron en ‘Dreamer’ (en el álbum, colocadas en el mismo orden de apertura del mismo), donde sí se apreciaba ese toque Sabbath (cercano al de ‘Children of the Sea’ con Dio) y en el que ya podíamos ver a la banda completa que hará la gira (completando la formación Alexander Mayr al bajo y Martin Nordin como segundo guitarrista). La línea de bajo se lleva buena parte del protagonismo junto al registro de lamento de su vocalista, mientras que las imágenes con la saturación tan baja terminaban atrapándote en su universo setentero. La sombra de Iommi, Geezer Butler y Bill Ward se deja notar en ‘Faus Pharaoh’ (esa intro en plan réquiem, rompiendo después el riff principal de guitarra), en la densidad de ‘Eyes in the Sky’ (con un cambio de ritmo que la corta en dos hacia un dinamismo mortal), en el ritmo pesado de ‘Reaper on Your Heels’ (a pesar de un aire general más positivo), y evidentemente, en la versión de THE ROLLING STONE que se marcan con ‘Dancing With Mr. D’, donde la diferencia la marca su estribillo.

Ya en todas ellas encontramos buena gama de punteos de Andersson, haciéndose más evidentes en todas las demás. Aunque aquí haya decidido pasar a la batería, se nota su buen hacer con su principal instrumento en la pegadiza ‘Phoenix’ (una delicia su tramo central), ‘Before the Sun’ (posiblemente, la más completa en cuanto a voces se refiere) y ‘Aton’, la más guitarrera.

A pesar del ligero cambio de aires que ha tomado su sonido, las premisas las vuelven a tener claras a la hora de echar la vista a… otro pasado, digamos. Y como mínimo, aunque sea de manera distinta, consiguen igualar el nivel demostrado en su debut. Habrá que ver si todo sigue su curso, cómo afecta a la pareja compartir vida y trabajo, y ver por dónde van los tiros en las composiciones en el supuesto cierre de la trilogía creada.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.