No tienen por qué ser sus mejores temas, tampoco mis favoritos o los de nadie concreto, pero he aquí un resumen en forma de lo que debería ser lo más importante en la trayectoria de cualquier banda: la música.

A Year and a Half in the Life of Metallica’ nos enseñó muchísimas cosas del Black Album y todo lo que le rodeó, pero a través del serial de Classic Albums (del que también formaron parte ‘Black Sabbath’, ‘Achtung Baby’ o ‘Nevermind’) supimos mucho más con la perspectiva del tiempo. Por eso hay tantas referencias a ambos documentales.

1. Hit the Lights: la canción que empezó todo. Una composición de James Hetfield de su grupo anterior que fue incluida como primera grabación en el recopilatorio de Metal Massacre y después en la demo ‘No Life ‘Til Leather’. Ahí, en METTALICA (con doble T) estaban en un principio Lloyd Grant y Ron McGovney, dejando su hueco después a Dave Mustaine y Cliff Burton. Fue emocionante su interpretación en los conciertos por su trigésimo cumpleaños. Sin ella, nada hubiera sido lo mismo.

2. The Four Horsemen: los cuatro jinetes del apocalipsis. No es casualidad que uno de sus temas sirviera para apodar al grupo durante años posteriores. Lo curioso es que fuera compuesto en su mayor parte por Dave Mustaine, y que éste la regrabara para su debut con MEGADETH bajo el título de ‘The Mechanix’. Al escuchar parada central, es inevitable recordar su actuación en San Diego 92 en el ‘Live Shit’ con el cambio de batería a la carrera.

3. Anesthesia / Pulling Teeth: Robert Trujillo le rindió tribute por partida doble. Primero, el 5 de diciembre de 2012, en los conciertos por el trigésimo cumpleaños del grupo. Después, en el Orion Music + More en 2013, cuando el grupo actuó bajo el nombre de DEEHAN, a la luz del día, en el escenario pequeño, tocando al completo ‘Kill’em All’ y con Ray Burton viéndolo en un lateral del escenario. Conmovedor (y justo) que su legado siga presente. Cliff Burton, grande por siempre.

4. Whiplash: no tengo duda de que el cariño de mucha gente por ella aumentó cuando Jason tomó el mando en las voces para algunas estrofas. El New Kid dando al público lo que pedía: un fan cantando sobre las emociones estando en un concierto; sin duda, lo vivía como nadie. Para la vuelta a los escenarios con sus ex-compañeros, tenía que volver a hacerlo, y lo hizo. Ahí es nada. Y de paso, la cogió prestada para su nuevo grupo, NEWSTED.

5. Seek & Destroy: vaya por delante que si hay una canción de METALLICA que considero sobrevalorada, esa es ‘Seek & Destroy’. Es tan simple como que a estas alturas no la soporto, nunca la escucho al ponerme su primer álbum, y si es un concierto lo termino antes de tiempo. Porque sí, hubo una época en la que siempre cerraban con ella, y desde hace una década hasta ahora han vuelto a hacerlo. A mí me cansa, pero algo tendrá si sigue siendo una fija.

6. Metal Militia: la milicia del metal era la traca final de un glorioso debut. No, no trataba sobre el ejército (ya lo harían después en ‘Disposable Heroes’). Estuvo casi veinte años en el baúl de los recuerdos, la recuperaron algunas fechas en la gira de 2004, y volvió al olvido… hasta su resurrección en San Francisco junto a Dave Mustaine. Si es que todo lo bueno, tarde o temprano, termina volviendo.

7. Fight Fire with Fire: con ella abrieron la senda de “intro acústica+pelotazo”, por decirlo sin tecnicismos. Hoy en día, ésta y otras siguen siendo ejemplo de que, a pesar de que la voz es un instrumento más, no hacen falta guturales ni ser un vocalista prodigioso para sonar agresivo y cafre. Musicalmente, de sus canciones más extremas. Evidenciaron la importancia de empezar con un tema que enganchara al resto del álbum. A pesar del sonido, merece la pena ver este vídeo con Hetfield desatado y Jason recién entrado.

8. For Whom the Bell Tolls: “vaya guitarra más chula para empezar…”, pero no, era un bajo. Otra de las aportaciones más notables de Cliff Burton. Hay que ser realista: en directo ni Jason Newsted ni Robert Trujillo han llegado al nivel que le daba Burton en su intro y que podemos ver en ‘Cliff’em All’, pero el tema sigue conservando intacta su calidad. Algunos quizá sepan de pasada que su letra está inspirada en la obra de Ernest Hemingway del mismo título. Pero quizá no que la misma está escrita sobre la Guerra Civil Española.

9. Fade to Black: ¿canción sobre el suicidio? Eso pareció cuando salió, pero en realidad era sobre la pérdida de todo… en forma de equipo musical. La letra estaba inspirada en el robo del mismo en Boston por aquella época. La polémica con canciones más suaves empezó en ese momento, no años después. Pero ¿a quién no le pone los pelos de punta? Es un clásico, y por descontado, una de las más fijas en sus conciertos. Se la echó de menos en el ‘S&M’, y más de veinte años después, intentaron repetir fórmula con ‘The Day that Never Comes’, pero no quedó igual. Si algo está bien, déjalo estar. También aplicable para algunas versiones-destrozo que se han hecho de ella.

10. Creeping Death: Hasta hace pocos años seguía siendo la canción más interpretada de su historia, hasta que fue superada por ‘Master of Puppets’, marchando casi a la par actualmente. Eso da una idea de la importancia que sigue teniendo, además de ser uno de los momentazos en sus actuaciones. Da igual que la pusieran para abrir el show, cerca del final o enlazando con alguna de los primeros temas. Una apuesta sobre seguro. Se inspiraron en la película de ‘Los Diez Mandamientos’ para ella.

11. The Call of Ktulu: para gustos los colores, siempre lo he dicho. No entro a debatir cuál es el mejor tema instrumental de la banda, pero si tengo que elegir mi favorito, tengo claro que es éste. Cliff Burton en su máxima expresión, inspirándose en el título por la lectura de Lovecraft. Se da el caso que era una de las dos composiciones del disco en las que todavía salía acreditado Dave Mustaine en los créditos. La apertura con ella en el directo con orquesta, sublime. Ahí sí que fue justo el Grammy que consiguieron.

12. Battery: repitieron la fórmula de ‘Fight Fire With Fire’, y les salió incluso mejor. Guitarras acústicas para una intro que nos traía un inicio que impactaba, que con su velocidad te metía de lleno en un nuevo disco por disfrutar al completo; anda que no lució en ‘S&M’ con el primer minuto tocado por una orquesta… Pocos temas tienen en su discografía tan locos y frenéticos, habiendo eclipsado a muchas otras composiciones. Sin ir más lejos, muchos pensamos que el trallazo que cerraba el álbum, ‘Damage Inc’, estaba a la misma altura.

13. Master of Puppets: ¿qué se puede decir a estas alturas de este ella? Todo está escrito de una de sus cinco mejores canciones, lo tiene todo. Haciendo cuentas, seguramente siga siendo la canción que más veces han tocado en directo. En todo caso, por decir algo, será malo: hubo un tiempo en la que nos quitaban el interludio central y el subidón final, recortando drásticamente su duración, además de dejar de cantar las frases pares de las estrofas. Menos mal recuperaron las viejas costumbres…

14. Welcome Home (Sanitarium): una nueva inspiración en forma de libro/película, en esta ocasión en ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’. Aunque de primeras pudiera recordar a la estructura de ‘Fade to Black’, se va endureciendo a medida que avanza, haciendo de su segunda mitad una delicia. Algo así como lo que después mejorarían con ‘One’. Sentaron las bases.

15. Orion: otra maravilla donde la cabeza pensante fue Cliff Burton; además, sonó al final de su funeral. Para el verano de 2006 decidieron estrenarla en directo, encuadrada en la totalidad de ‘Master of Puppets’. ¿Qué sentirían la primera vez que la tocaron en directo? ¿O cuando la empezaron a ensayar para esa gira tan especial? Para quien quiera la línea de bajo por separado, aquí la tiene. Cada vez que la han tocado, al terminar, James decía “God bless Cliff Burton”. Y tanto.

16. Blackened: cuarta apertura de disco espectacular. ¿Cuál es tu favorita? ¿Cuál es mejor? Seguramente la respuesta varía según la persona… y el momento. Pero ‘Blackened’, con su inicio a contraluz con Hetfield agitando la melena en Seattle 89 en el Live Shit, bien merece tener un hueco en la elección de muchos. Da igual el tiempo que pase, seguirá siendo efectiva para arrancar un concierto o un bis. Así lo han demostrado varias veces, incluido el ‘Français Pour Une Nuit’ grabado en el anfiteatro de Nimes.

17. One: … y Johnny cogió su fusil. ‘One’ marcó el punto de inflexión de su carrera en un aspecto: de ella hicieron su primer videoclip. Épica, y con letra dura, su versión alargada del ‘Live Shit’ en San Diego 92 es ESPECTACULAR. Aunque lo más reciente que tenemos fue el show visual de lásers de su gira hace un par de años, que no se queda atrás. Y para curiosa, la versión que tocaron junto a APOCALYPTICA. Es otra fija que no puede faltar en sus actuaciones.

18. Harverster of Sorrow: tengo, y siempre tendré, una relación amor/odio con ella. Según la época y el momento, ese ritmo machacón me engancha o directamente no lo soporto. Para la historia, por muchos motivos, su interpretación en vivo en Moscú 1991, encuadrados bajo el Monster of Rock junto a AC/DC, PANTERA y BLACK CROWES. Así lo recordaron ellos en ‘A Year and a Half’. Más de medio millón de personas congregadas en un aeropuerto y con el ejército allí presente.

19. The Frayed Ends of Sanity: aquí seguramente tengamos el tema más mítico y querido por los fans que todavía no se había tocado en directo… hasta el tour by request del verano de 2014, estrenándola en Helsinki. En la gira del Black Album metían una pequeña parte en un medley de ‘… And Justice for All’, pero poco más. Y no sería por veces que se han arrancado con la intro en plan jam seguida por los coros de la gente. Nada, no ha había manera. Si se atrevieron con ‘Don’t Tread on Me’, ‘Carpe Diem Baby’ o ‘Escape’ recientemente, estaba claro que tenían que intentarlo con ella.

20. To Live is to Die: la última aportación de Cliff y el último tema instrumental del grupo (de acuerdo, la parte hablada…) en muchos años. La línea de bajo está hecha en base a unas grabaciones que nunca se llegaron a usar, regrabadas por Jason Newsted. No deja de ser curioso, ya que si hay algo que se le achaca al álbum, es la nula presencia de su instrumento en el producto final. Las tecnologías trajeron una remezcla con el bajo subido que se puede ver en YouTube.

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