Sí, efectivamente. Money Talks. La semana pasada la gente se agolpó en masa en distintos puntos de venta físicos y en la red (colapsada, que siempre ocurrirá lo mismo) para probar suerte e intentar conseguir entradas para ver al mítico grupo australiano en dos fechas en España, que resultaron ser tres. Como siempre, hay distintos puntos de vista, y de igual manera que en “La culpa de todo…” intentamos ponernos en distintos lugares y posiciones para entender los comportamientos y acciones en varios sectores y situaciones, aquí vamos a intentar lo mismo.

Para empezar, hay gente que es incapaz de entender que igual que podemos pagar esa barbaridad por ver a AC/DC, también podemos pagar 5 euros por ir a un concierto de una banda local, 12 por ir a ver a HAMLET y TENPEL (esta misma semana), o sin ir más lejos, hace unos días compré el pack de disco+camiseta de ETERNAL STORM. Sí, se puede hacer, es compatible. El único problema es que no podemos ir a todo lo que nos gustaría, por falta de dinero pero también por tiempo (y coincidencia de distintos eventos ante la oferta tan amplia que hay). Eso también incluye una amplia gama de conciertos internacionales no masivos; de esos grupos que algunos promotores se arriesgan a traer a pesar de que muevan una minoría. Por mucho que el precio sea asequible.

Aparte de los directos, al menos a mí, no me da la vida para comprar todos los discos y camisetas que quiero; lo siento por el resto de grupos que me encantan, pero es la cruda realidad. Y aunque cueste aceptarlo para cierto sector, siempre va a tener más reconocimiento y atracción una banda que lleve dos, tres o cuatro décadas en esto que una formada hace cinco años, por buena y emergente que sea. Es de cajón. Aunque tengan más se sesenta años, aen ella falte uno de sus guitarristas porque está internado en un centro médico por demencia, y su batería se haya caído de la formación actual por problemas con la justicia. Debe ser que las bandas que se lo han currado años y años desde abajo, labrándose una reputación, la han conseguido de la noche a la mañana. De esto hace ya 35 años.

Algunas personas elegirán entre unos y otros; es su elección, válida como cualquier otra. Pero centrarse exclusivamente en los grupos de aquí o los de fuera creo que limita mucho la visión (y el conocimiento) musical. Seamos claros. Solemos hablar de la buena salud de la escena nacional (que la tiene), pero igual que fuera hay mucho relleno, aquí también lo tenemos. Y cuando vemos las influencias que citan (ahora y hace veinte años), y dejando de lado algunas recurrentes que muchos dicen, qué bandas vemos, ¿nacionales o internacionales? Porque al fin y al cabo, hemos mamado más (en todas las épocas) todo lo que nos venía de fuera; aquí estábamos retrasados en cuanto a algunos estilos y géneros… y ahora lo estamos en otros aspectos culturales que son una lacra para que esto vaya hacia arriba. Hace poco Gene Simmons decía que el rock estaba muerto, y todo el mundo se quedaba en el titular. Pero a su comentario (podéis leerlo completo aquí) no le faltaba razón; y es que un chaval de quince años con una guitarra no está en la misma situación que cuando él o Paul Stanley lo hicieron. El rock como tal no está muerto. La industria musical flaquea cada día más. Y si lo que queda es la música en directo, ¿qué ocurre en España? Que se están cargando la cultura.

Un pequeño inciso antes de seguir. Hace unos días, al poco de la salida de ‘Rock or Bust’, salían las cifras de venta, bastante por debajo de lo esperado, y que se catalogaron como pobres. Poniendo las entradas de sus conciertos a ese precio (y agotando en fechas como Londres o Dublín), ¿realmente esperan que en la era digital la gente compre ese álbum y además a entrada para verlos? Los más fanáticos y coleccionistas de su material, sí. Pero serán los menos.

Sigamos, y vayamos a la famosa frase de “X grupo hay que verlo al menos una vez en la vida, aunque no te guste”. AC/DC están dentro de ese selecto grupo de artistas que, inconscientemente, mucha gente ha escuchado sin saberlo. QUEEN, U2 o Michael Jackson también. Son gente que tiene himnos que van más allá de cualquier género musical y que han llegado a millones de personas en todo el mundo, aunque quienes los escuchen no sean unos enamorados de ellos; y España no es una excepción. Por ejemplo, esa misma frase la digo yo con RAMMSTEIN a quienes no los conocen más allá de ‘Du Hast’; pero es que hay que verlos porque merece la pena. Y dentro del rock duro (ya no digamos el metal), la peña se encierra, es muy sectaria. Si ellos van a un concierto de U2… o Madonna, por poner algo más alejado en cuanto a estilo, son abiertos de mente: “a mí es que me gusta de todo”. Y son grupos que, si se tiene la posibilidad y suerte de conseguir una entrada, hay que verlos por el espectáculo que montan y el ambiente masivo que hay a su alrededor. Pero ojo si eso sucede en caso contrario: no puedes ir a ver a AC/DC, a RAMMSTEIN o a la banda que sea si no te gusta el rock y el metal. No eres bienvenido, eres un bicho raro y te vamos a mirar mal. Porque aquí no pegas y estás ocupando el hueco de un auténtico fan. ¿Qué haces ahí? Muchos sabéis que eso es así. Si los grandes dinosaurios (estos, METALLICA, KISS…) son los que siguen atrayendo a decenas de miles de personas, ¿en qué lugar ha quedado el rock de estadios? ¿Qué bandas que hayan salido en la última década han conseguido eso? Los tiempos cambian, y el público ha cambiado, expandiéndose con el tiempo.

Los reventas son punto y aparte. Van a hacer su agosto partícular sean AC/CD, Lady Gaga, MUSE o el que sea. Un buen taco de entradas, vendo boli bic por 300 euros, y a sacarse el triple o más de lo invertido; toda una mafia. Porque además de los que estuvieron perdiendo un día entero intentando sacar un par de tickets sin suerte, siempre habrá gente que no pudo ese día a esa hora, que no se haya enterado de la salida a la venta, o incluso que se anunciaron estos conciertos… y quieren ir. Sean seguidores acérrimos o no. A algunos les sobrará el dinero, y otros tendrán que hacer un sobreesfuerzo. No digamos si en esa compra se incluye otra adicional en plan regalo: para tu amigo del alma, tu pareja, tu hermano, tu hijo… porque AC/DC mueve familias enteras. Y algunos padres irán encantados con sus hijos a mostrarles la senda del rock (porque a eso sí pueden ir, a salas no)… si se lo pueden permitir con la que está cayendo. Una experiencia de esas que dentro de diez o quince años, cuando crezca y sea un poco más consciente de todo, diga “pues el primer concierto al que me llevó mi padre fue…”. Lo mismo es el empujoncito que necesitan para que en la próxima década haya una nueva generación de público (y ¿por qué no? Músicos) para esa escena estatal que tanto se nombra.

Y por último, lo más importante: cada persona tiene sus propios gustos. Que sí, que habrá muchísimos que estén en mayo y junio en Madrid y Barcelona que no les saques de ‘Thunderstruck’ (que por cierto, suena en los descansos de los partidos del Atlético de Madrid en el Vicente Calderón), ‘Back in Black’ y ‘Highway to Hell’; lo que ahora se llama posers. Pero habrá otro elevado número de público que vaya allí a vivirlo PORQUE LE GUSTA. Y no hay más vueltas que darle. Le llenará más ir a ver a un grupo que celebra su cuadragésimo aniversario delante de cincuenta mil personas que ir a una sala con un aforo de cien a ver a otro por un precio diez veces inferior; que también puede gustarle, pero lo mismo tiene la oportunidad de verlo dentro de tres meses. Y no hay más. Porque en la vida hay prioridades, la gente siempre se moverá con ellas y cuando tenga que elegir, lo hará. Si queremos respeto, tiene que ser recíproco. ¿Cómo vas a conseguirlo si vas criticando de mala manera al que no opina ni actúa como tú? ¿Intentando hacer sentir culpable a la gente por lo que hace con su dinero? Cuanto más nos centremos en focalizar el pensamiento en cosas negativas, más tiempo nos quitará de encontrar las positivas. Cuanto más “obligues” e impongas algo a los demás, más rechazo conseguirás. Y cuanto más critiquemos cosas como que AC/DC agotan más de cien mil entradas en una hora, digamos que el rock no mueve masas y es underground, más estaremos aislando la música a un rincón oscuro del que muchos no quieren que salga. Si hay grupos que hay que ver una vez en la vida, llevan una trayectoria tan larga y parece que su adiós está cerca, ¿acaso alguien no esperaba la demanda que ha habido?

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.