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Parece que RISE OF THE NORTHSTAR siguen adelante demostrando su Saiya Style una década después de su formación. Cuesta creer que con la repercusión que han tenido desde hace un tiempo, ‘The Legacy of Shi’ sea sólo su segundo álbum (y que ha tardado cuatro años en llegar). Y si lo que esperábamos era una continuación de su sonido (esa mezcla de crossover, metalcore, rap…), en lo que muchos consideraban una nueva ola del mal llamado nu (aquí tenéis nuestro recuerdo a aquel “estilo”), estábamos en lo cierto. La verdad es que para definir su estilo, nada mejor que ver el doble documental ‘Gaiden’, publicado en YouTube (no llega a los diez minutos), en las que la propia banda se encarga de definir su sonido (brutal lo de “… la apertura de Saint Seiya ha influenciado tanto nuestra música como ‘Raining Blood’ de SLAYER). Pero aun estando en lo cierto y siendo lo esperado, hay momentos en los que su nuevo trabajo flaquea.

Por descontado, esos momentos no venían de la mano de un adelanto como ‘Here Come The Boom’, un tema que contenía todos los elementos característicos de los franceses. Letras fraseadas, coros a gritar en directo, riffs cortantes, una base cañera… y por descontado, el misterio en la identidad de Vithia, además de la traducción de la letra al japonés en su videoclip. De lo único que podía pecar era de hacerse repetitiva en algún momento. Con ‘This Is Crossover’ tiraban hacia su lado más thrash (especialmente en sus primeros compases) para adentrarse después en las sombras más pesadas del hardcore, y ahondando en partes más que coreables por parte de su público. Una fórmula que no sorprende y cuyo recorrido en algunos casos tiene la mecha corta. Cuando sacan su vena más directa, la banda funciona como una apisonadora, ya sea en ‘Nekketsu’, ‘All For One’ (muy cercanos a SLIPKNOT), o en la propia ‘The Legacy of Shi’, con la que cierran. Además, según nos explican en el citado minidocumental, todo se centra en una trama conceptual de cómo un Yokai, un demonio japonés, se metió en el cuerpo de su frontman cuando era joven, contando la historia de su uno posee al otro o el otro a uno.

Pero en la mayor parte del resto de temas, el grupo ha optado por experimentar con su propuesta. Y eso que el resultado final es un sonidazo de escándalo, en la que buena parte de la culpa ha sido de Joe Duplantier (GOJIRA), produciendo el álbum en sus Silver Cord de Brooklyn. Ese juego de efectos es palpable en ‘Kozo’, una ambiental en algunos tramos ‘Step by Step’, el final de ‘Teenage Rage’, ‘Cold Truth’ o ‘Furyo’s Day’. Las reminiscencias son claras, recordando en muchos momentos a los KORN de la época de ‘Life is Peachy’, y sobre todo, ‘Follow the Leader’. Y no deja de ser curioso que la banda de Jonathan Davis, en la reciente gira rememorando éste último, hayan optado por dejar fuera esos temas más alejados de su propuesta original y que actuaban en algunos momentos como interludio.

No digo que, por ejemplo, los “UH UH” de ‘Cold Truth’, puedan llegar a funcionar en directo, pero cuesta pensar que las estrofas rapeadas aisladas de guitarrazos tengan el mismo tirón en sus conciertos que sus canciones más características. Puede que sea algo aislado en estudio, pero de cara a los escenario, tengo claro los RISE OF THE NORTHSTAR que quiero ver.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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