Es raro que un grupo sin disco en el mercado tenga tanta repercusión. Se puede pensar que con un arma tan potente como internet no es tan sorprendente, pero lo es. Porque si bien es cierto que puedes tener la llave mágica al alcance de la mano, en la misma situación que tú están miles de bandas; con la consecuencia directa de que el público potencial al que puedes llegar se reparte entre todas ellas.

RISE OF THE NORTHSTAR atrajeron muchísimos seguidores con solo dos EPs publicados y con el boca a boca digital. Su propuesta está cimentada en los maravillosos 90… y no me refiero exclusivamente a su música, ya que en ellos juega un papel fundamental otra cultura, la del anime japonés que reivindican por activa y por pasiva, fieles a unas raíces (sus vídeos llevan subtítulos en esa lengua). También fieles a unos principios, como los que tuvieron hace algo más de un año, rechazando formar parte del Never Say Day! Tour, explicando claramente algo que todo el mundo sabe (o debería) pero que pocas bandas se atreven a decir: no querían pagar por tocar. Choca más que los focos estuvieran sobre ellos siendo franceses, y todavía más que Nuclear Blast apostara por ellos, fichándoles para editar su debut, ‘Welcame’.

A las premisas japonesas como inspiración, se le unen una base de hardcore, hip-hop y thrash metal sin patrón fijo ni reglas establecidas. Si hubieran salido en pleno boom de bandas con la entrada del siglo XXI, hubieran encajado a la perfección, pero sobresaliendo por ese punto más de agresividad. Las guitarras crujen desde ‘What The Fuck’, pero es la manera amenazadora de cantar de Vithia la que marca la diferencia. Tomemos como ejemplo el tema que da título al álbum, ‘Welcame (Furyo State Of Mind)’: una breve intro, pegada de la batería (por momentos parece que vaya a sonar ‘My Generation’ de LIMP BIZKIT) y un riff machacón (sí, algo repetitivo), poniéndose en plan apisonadora hasta que cambian la velocidad al triple de lo llevado hasta el momento, con solo muy SLAYER incluido. Eso lo multiplicamos por el número de canciones, y ya tenemos disco. De temas como la ultrapesada ‘Tyson’ a ‘The New Path’, con un riff inicial cien por cien thraserh, hay un mundo… pero unidas por la contundencia. Pero uno de los puntos fuertes son los coros. Sean melódicos y de acompañamiento, como los “oh oh oooooh” de la mencionada ‘The New Path’, o los meramente hardcore de ‘Samurai Spirit’, ‘Dressed All In Black’, los de la versión de ‘Simon Says’ y hasta de la autobiográfica ‘Again And Again’ (en realidad, ‘Welcome’ está cargado de mensajes en primera persona). En su contra, que una hora suya a piñón fijo puede llegar a saturar y cansar. Cuando llegas a ‘Authentic’ (además, con su ritmo tan denso) y ‘Blast ‘Em All’, de primeras te cuesta diferenciar entre muchas de las canciones que has escuchado.

A favor, que una propuesta hecha descaradamente para el directo, hace que su conciertos sean una fiesta asegurada (actualmente, acompañando a MADBALL por Europa), y una apuesta segura para poner todo patas arriba en cualquier festival. La edición japonesa (con ellos, si cabe, tiene más sentido) del álbum tiene incluida ‘Phoenix’, un single que sacaron antes de su segundo EP para recaudar fondos para las víctimas del desastre nuclear de Fukushima. Pueden gustar o no, pero está claro que su pasión por Japón les mueve para todo.

Rise of the Northstar – Welcame
8Nota Final
Puntuación de los lectores: (3 Votos)
6.6

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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