Muchos sabrán de la aversión de la web por tópicos, dichos y frases hechas (en el ámbito musical, pero extrapolado también a lo cotidiano), pero si hay una que puede definir la filosofía de MiradAlternativa, es la que encabeza el título de este artículo de opinión, que, además, me voy a permitir hacer en primera persona. Y si dais a buscar en este texto una de las palabras de ese encabezamiento, la vais a encontrar un montón de veces (con razón).

Como persona detrás de la web, no tengo prisa por prácticamente nada. Con lo vivido en los últimos días con la trágica muerte de Chris Cornell y otros asuntos personales, he sido todavía más consciente de ese pensamiento. No tenía prisa por ser el primero, segundo, décimo o vigésimo en poner algo así. No me movía la avaricia de estar actualizando la web todo el día con rumorología, sensacionalismo barato o titulares forzando el clickbait para que la gente entrara a ver tonterías que no venían al caso. En vez de eso, me pasé todo el día escuchando (una vez más) la discografía del vocalista y realizando un reportaje que creo que era mejor que estar pendiente de si se había suicidado o cualquier otro tipo de historia que, hasta que no salga un informe oficial forense y de toxicología, todo se va a basar en lo mismo: el morbo. El que genera gente como TMZ (y todos los que, en una larga cadena, se van haciendo eco de ellos). Eso, y la prisa por saber aquí y ahora lo que ha pasado. No comparto esa manera de informar sin verosimilitud; vamos, es que no creo que a eso se le pueda llamar informar. Yo por mi parte, “…I’ll wait for you there, like a Stone”. Y cuando tenga que saberse todo, se sabrá.

Como decía en la parrafada que reseñaba el último trabajo de VITA IMANA, no me dan un premio si escribo antes de un disco que otro. No, porque nadie hace caso al botón de Donar en muchas publicaciones y que está a la derecha de todos los artículos de la web; si es que a eso se le podría llamar premio. En dicho texto llamaba a la reflexión sobre la superficialidad actual a la hora de escuchar un disco, de opinar de él, de dejarlo de lado… No se disfruta esa experiencia, se consume con rapidez porque la oferta cada vez es mayor. ¿Mejor? Puede que sí, pero viendo cómo se deja arrastrar la gran masa, en el fondo no lo sabremos. Relevo generacional hay de sobra, pero no deja de ser irreal porque el público ha cambiado, los tiempos también, y no se va a encumbrar a unos artistas de la misma manera que se hizo con los que ahora están en lo más alto.

A no ser por casos concretos, no tengo prisa en comprar la entrada de tal o cual concierto/festival a tantos meses vista, porque la vida me ha demostrado que en ese tiempo pueden pasar muchas cosas y que se tuerza un plan del que tantas ganas tienes. No tengo prisa en escuchar este disco para escribir de él… hasta cierto punto. Hay excepciones en las que la palabra no es prisa, sino prioridad; y ésta, en cualquier caso, debe ser recíproca. Ahí están Blood Fire Death, Rock Estatal o Maldito Records que se siguen tomando la molestia no ya de informar de sus lanzamientos y grupos en promoción, sino de enviarlos en formato físico. O casos en los que hay que escuchar el álbum con anterioridad a la salida para preparar una entrevista de promo; sí, apresuradamente en muchas ocasiones, pero así funciona el negocio. También hay algunas bandas con las que hay más cercanía que otras, y te tomas (y ellas igual) algunas molestias que con otras no concibes. No las concibes con esa gente que te manda un email genérico en el que poco más que ponen un enlace para escuchar su música y te piden una reseña/entrevista/artículo sobre ellos, sin más. En el fondo, algunos entienden que habiendo una sola persona escribiendo detrás de una web, las cosas llevan su ritmo y no hay que forzarlas. Es tan sencillo de comprender para algunos como complicado para otros… que sí, tienen mucha prisa para lo que quieren. Yo no. Y a veces lo simplifico todo más de la cuenta: en la web aparecen los grupos de los que me veo capacitado para hablar sobre ellos.

Es más común de lo que parece ver comentarios en plan “¿te has bajado ya el disco de X? Se ha filtrado esta mañana”. No tengo prisa en bajar y escuchar el disco de X, gracias; ya no. También son habituales los comentarios de redactores en las redes sociales regocijándose del hecho que ya han escuchado ese álbum antes que nadie… o eso creen: el hecho de que tú lo proclames (no sé muy bien por qué) no significa que antes que tú no lo hayan hecho cientos de personas. Porque oh, sorpresa, se lo guardan para ellos. ¡Como osan, es impensable! Supongo que va acorde a las formas actuales de retransmitir tu vida. No me meto ya en los gilipollas que filtran ese disco para saciar esas bocas hambrientas de carne fresca, cuyo apetito se sacia con una hora… y a otro plato un rato después; lo mismo de aquí a no mucho, en vez de hacer fotos de comida y subirlas a instagram, hacen lo mismo con los discos que se bajan. ¿Habéis leído alguna reseña en MiradAlternativa? Si no es así, os pongo en situación. SIEMPRE hay enlaces para que la gente pueda escuchar esos trabajos de la manera que sea posible: Spotify, YouTube, BandCamp… la que sea. Eso en el caso de que el lector comparta en cierta manera esa no prisa por estar al día. Si alguna vez he reseñado y publicado un trabajo antes de su salida, me he asegurado de volver a él días después, y editar enlaces para que si alguien bucea en la web, pueda escucharlo. ¿Qué sentido tiene escribir de música si no pones banda sonora a tus artículos, estando en la era digital y del streaming? Algunos parecen haber tomado buena nota de ese dato (guiño guiño).

No tengo prisa por ser el primero en poner que tal banda viene a España, o copiar y pegar el comunicado de éste o aquel festival o promotora que anuncia una nueva gira. No, simplemente lo hago cuando tengo un momento y creo que realmente merece la pena. No tengo prisa en poner los primeros detalles de un disco nuevo que no superan una línea, porque sé que a los pocos días, si no es un adelanto, algo más de información habrá; deformación profesional, ya sé cómo funciona todo esto a la hora de crear una expectación sin fondo. No suelo tener prisa por subir un top10 o un Conociendo a. Según van llegando a mi correo, los preparo y los dejo en borrador para tenerlos localizados, y una vez pueda, corregirlos, prepararlos, añadirles los enlaces necesarios y ya sí, publicarlos; normalmente en el orden que me llegan. Algunos no conciben que dos semanas después de haberlo mandado todavía no hayan visto la luz… cuando lo que no comprenden es que no es recibirlo y publicarlo. No funciona así, lo siento. Ni siquiera tengo prisa por contestar mensajes en el móvil porque, por mi forma de ser y lo que veo alrededor, me avergüenza muchas veces sacar el móvil con gente alrededor; no quiero ser un borrego más que está más pendiente de un aparato que por mucho que me conecte con alguien alejado, anula a la persona que tengo en frente.

No tengo prisa por ver la seria que sea, por llevarla al día para no comerme spoilers que suelta la gente de manera gratuita sólo por demostrar que, igual que en uno de párrafos superiores, han visto el episodio antes que nadie. No me mueve la prisa de ver una película el día de su estreno por la misma razón, por enterarme de lo que pasa en ella antes de que me lo destripen, pero… esperad. ¿Habéis visto hacia dónde van los trailers actuales? No son una muestra de lo que vamos a ver: son exactamente lo que veremos. En muchos casos, son dos horas resumidas en dos minutos, en el mismo orden que la propia película. He llegado a ver análisis de teasers de 30 segundos, y también de los propios trailers con largos textos explicando todas las claves del mismo… para tiempo después, leer críticas del film que no llegaban a la mitad. ¿Cómo se entiende? Pues porque para esto último has visto un pase del que tienes que escribir de manera apresurada para escribir antes que nadie… y cuando la productora dé el OK para su publicación, adelantarte a tus compañeros de profesión.

En definitiva, no tengo prisa por vivir una vida vacía y sin contenido, en la que todo es banal, efímero y desechable. No pienso dejarme arrastrar y ser uno más, aunque eso me haga un espécimen extraño. Prefiero ir a mi ritmo, pero realmente disfrutar con cada cosa que haga, aunque sean mil menos al cabo de un año que las que hace la gente ¿normal? No quiero hacer muchas cosas, quiero que las que haga merezcan la pena y me llenen sin olvidarlas al día siguiente. A veces deberíamos plantearnos dejar todo de lado, y simplemente respirar.

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