slipknotalbumPara muchas reseñas me gusta poner todo sobre la mesa. Explicar la situación del grupo en la actualidad, en los últimos años, puede que en sus orígenes, ver hacia dónde pueden ir en el futuro, intentar comprender la evolución (o la ausencia de la misma), para después ya centrarme en la música. Pero con SLIPKNOT parece que eso último cada día importe menos, y haya que darle bombo a todo lo que le rodea. A todo.

Lo que ocurrió con Paul Grey fue una desgracia por la que ningún grupo debería pasar, pero vayamos unos cuántos años más atrás. En el recuerdo de los 15 años de ‘Slipknot’, ya dejaba caer alguna cosa de la que han ido haciendo gala cada vez más. Ante la salida de ‘Iowa’ repetían una y otra vez que ese sería su último disco y gira por la intensidad de llevar a nueve personas al límite y bla bla bla. STONE SOUR, MURDERDOLLS y TO MY SURPRISE fueron válvula de escape para algunos de ellos. El debut del primero de ellos, con Corey y Jim, recordaba en muchos momentos a SLIPKNOT (lógico, la voz es lo primero en lo que te fijas), pero con una presencia mucho mayor de la melodía. Cogieron aire para volver con ‘Vol. 3 (The Subliminal Verses)’, donde esa melodía mencionada ganó muchos enteros; el grupo, en directo, no pasó por su mejor momento (como se puede comprobar en ‘9.0 Live’. Cuatro años pasaron, con esos proyectos paralelos ocupando de nuevo a algunos de ellos, para llegar a ‘All Hope Is Gone’. Un buen disco, con un buen puñado de temas con gancho, pero que quedaban por debajo de sus dos primeras obras. Después llegaría el fatal desenlace de su bajista, muerto por sobredosis dos años después de la salida de su cuarto álbum, y el principio de… no sé bien cómo llamarlo. Para los conciertos dados posteriormente, el grupo saldría del paso al estilo KORN tras la salida de Head, con un músico de directo (Donnie Stelee, antiguo miembro)… tras el escenario, en la sombra, para después del show rendir tributo en algunas ocasiones a su compañero fallecido. ¿Para cuándo un nuevo disco? Las declaraciones de uno contradecían las de otros, creando confusión. A mediados de 2013 llegaría un nuevo proyecto de Joey Jordison, SCAR THE MARTYR, y unos meses después, el inesperado anuncio de su salida por las famosas razones personales.

Fue entonces cuando la maquinaria SLIPKNOT parece que cogió carrerilla para grabar su quinto disco en quince años, sin dos de sus pilares básicos en cuanto a composición. ¿Cómo iba a afectar eso a sus nuevas canciones, más con algunos de ellos ocupados en otros asuntos? Jim Root no hizo la gira de invierno de 2013 con STONE SOUR, pero de nuevo saltó la sorpresa, ante su salida de la banda para centrarse en lo nuevo de SLIPKNOT. Hace poco declaró que se enteró que estaba fuera del grupo a través de una llamada de teléfono. Choca el que compartiera proyectos con Corey Taylor, y tuviera una salida por la puerta de atrás como si nada. Y llegó el primer adelanto. ‘The Negative One’ traía de vuelta un grupo más crudo y una mayor presencia de samplers y scratches, que en los últimos tiempos o destacaban por su ausencia o estaban en un segundo plano. En contra tenía que resultaba algo repetitiva (y alargada) y metían un poco sin venir a cuento unos blastbeats de pasada. Pero cumplía, y dejaba con ganas de más. ‘The Devil In I’ tenía más pinta de single, más melódica, pero igualmente uno tenía la sensación de que la metían minuto y medio de más.

¿Todo este tochazo para qué? Pues para demostrar que aunque la banda haya evolucionado musicalmente, no lo ha hecho tanto en otros aspectos. En las semanas previas a la salida de este disco, han sido más noticia cosas alrededor de ellos que el propio disco, que su música. Que si el batería podía ser Chris Adler de LAMB OF GOD, sus nuevas máscaras (en su web fueron poniendo fotos en detalle de cada una de ellas cada día), que si la de su cantante está formada por trozos de dos distintas, la filtración de sus dos nuevas incorporaciones (una por sus tatuajes; otra por un tweet de Laura Jane Grace, vocalista de AGAINST ME… para después que siempre van a negar sus identidades), que si tal o cuál canción no versa sobre Joey, que si echarle fue una de las decisiones más duras por las que han tenido que pasar, que si el olor oficial de una nueva edición del Knotfest va a ser la mierda de camello (sí, tal cual)… Pero con un objetivo claro que han cumplido: que se siga hablando de ellos. Que además, no se han cortado en afirmar que han usado internet para crear expectación para este lanzamiento. Pues lógico y normal; para eso está la red. Si la introducción de esta reseña es tan larga, es porque ellos y la expectación que se empeñan en crear es la que han conseguido.

En sus dos anteriores trabajos no me llegaron a convencer sus primeros singles. Terminé aborreciendo una simplona ‘Duality’ y mucho más ‘Psychosocial’ (no tanto ‘All Hope Is Gone’, que fue el primer adelanto del disco de mismo título). Aquí me ha ocurrido algo parecido: el adelanto me convencía, y el single no demasiado. Esa sensación de estructura repetida, y de cortar y pegar ideas de extiende con muchos de los cortes, como si faltara un patrón a la hora de componer. Vamos, en mi cabeza tengo claro que el concepto de música caótica es distinto al de caos sin sentido. Por mucho contenido emocional que tenga ‘XIX’ en su letra, por mucho que “esta canción no es para los vivos, es para los muertos”, como intro no aporta nada. Por comparar, y dejando de lado lo enfermizas que eran las de sus dos primeros discos, ahora me pongo ‘Prelude 3.0’ y me sigue poniendo los pelos de punta, dentro de ser un estilo no habitual (al menos por aquel entonces) para ellos; aquel in-crescendo era ideal para el pelotazo de ‘The Blister Exists’, pero aquí se corta, ‘Sarcastrophe’ tiene su propia intro de un minuto, para entonces sí, arrancar con agresividad. La producción de Greg Fidelman le ha quitado algo parte del sonido algo más artificial que tenían en su anterior obra, trayendo de vuelta ese lado algo más cafre y natural que tenían. La batería suena a batería, como se puede escuchar al principio de ‘AOV’, donde Taylor ya saca a relucir su registro limpio, y en el que encontramos un minuto de un interludio casi vacío. Tras ella, ‘The Negative One’, y la sensación de que con la apertura y tres temas de más de cinco minutos, SLIPKNOT no es que hagan lo que mejor sabían hacer: ir al grano.

Precisamente sorprende que sea en un tema como ‘Killpop’ donde acortan el tiempo, en lo que podríamos catalogar como la ‘Vermillion’ de este álbum; para bien, ya que no cansa dentro de su estilo más pausado (y sobre todo melódico). ‘Goodbye’ es otra que se puede catalogar de la misma manera (aunque sigo sin entender el arrebato final que tiene, que no pega ni con cola). Los que escucharon en el momento de su salida el primer disco de STONE SOUR seguramente entenderán este comentario. La sensación de la que hablaba en el segundo párrafo de escuchar su debut, se ha ido revirtiendo con el paso del tiempo. Si STONE SOUR recordaba SLIPKNOT, ahora es SLIPKNOT el que suena en muchos momentos más a STONE SOUR que el propio quinteto.  ‘Skeptic’ sí es un pelotazo más a la antigua usanza, más sucio y con Corey desatado, recuperando la garra de la que hacen gala al principio del disco. Algo parecido sucede con ‘Custer’ y en algunas partes de ‘Nomadic’, que se podría decir que forman el trío de ases esta vez. Por otro lado, ‘Lech’ y ‘The One That Kills The Least’ resultan difíciles de asimilar… Vuelvo a lo dicho antes, cúmulo de ideas pegadas en un tema. Algo que afecta hasta los temas de su edición especial, sobre todo a ‘Override’, no tanto a ‘The Burden’, que tiene un punto atrayente dentro de su densidad (hubiera puesto un punto y final al disco como tal mucho más digno).

Tras ‘Be Prepared For Hell’, que no deja de ser un previo para ‘The Negative One’, sólo queda ‘If Rain Is What You Want’, que siguiendo con los paralelismos, es la ‘Til We Die’ de esta obra. ‘.5 The Gray Chapter’ no es que decepcione, pero con lo que han sorprendido SLIPKNOT en el pasado a muchos niveles, el paso del tiempo no les ha sentado demasiado bien a la hora de transformar lo que ellos llaman expectativas en sorpresas. A pesar de todo, a ver si nos visitan para el año que viene, que aunque parezca mentira ya habrán pasado seis años desde su último paso por aquí.

Slipknot - .5 The Gray Chapter
7Nota Final
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