11/06/2016, Sala Arena

Después de volver a patearse buena parte de la península, y a pesar de tener anunciadas algunas fechas en distintos festivales para este verano, SOMAS CURE cerraba una etapa la noche del 11 de junio en la sala Arena de Madrid. Una etapa que se había iniciado año y medio antes a solo unos metros de allí, en La Boite. Para este concierto se hicieron acompañar por los jovencísimos y prometedores WALKING WITH WOLVES y MUTANT. Por desgracia no pude llegar a ver a los primeros (aunque bastante comentada fue una versión de un clásico como ‘Thriller’), y sólo la recta final de los segundos. El trío gallego anunciaba hace unos días un descanso durante este verano para “dedicar unos meses a nuestras vidas”; sorprendente tras la buena acogida de ‘Pleidaes’, que salió a la venta hace sólo cinco meses. Un grupo totalmente engrasado (además de agradecido) y por momentos atípico, que en directo muestran su mejor versión.

Mentiría si dijera que sigo y conozco a SOMAS CURE desde que iniciaran su andadura, allá por 2008. Yo no supe de ellos hasta su participación en el Hardcore Division Fest en febrero de 2011, donde presentaban ‘Parseval’. Desde entonces, no han sido pocas las veces que he podido verles, y en todo tipo de situaciones. Un año después en la segunda edición del mismo minifestival, otro año más tarde como teloneros de HORA ZULÚ, y ya con ‘Equilibrium’ publicado acompañando a SKUNK D.F. También jugando en su casa, en Móstoles, en las fiestas de la localidad madrileña, al aire libre. Y hace año y medio, en enero de 2015, en la presentación de ‘Mitos’ en una sala La Boite a reventar (aquí su crónica) que gritó a pleno pulmón unas canciones y un álbum que hacía sólo una semana que había visto la luz. Digo todo esto porque hay bandas con las que puedes ser objetivo al ser consciente de su trayectoria y progresión.

Lo primero que llama la atención cuando los ves es su juventud. Con una franja de 24/27 años, todavía tienen un montón de recorrido para seguir subiendo en popularidad y repercusión. Aunque sea con pequeños pasos, pero cada vez más firmes. Un talón de Aquiles que les noté desde sus comienzos era la diferencia que había entre lo que grababan y lo que interpretaban en directo. Volviendo a su juventud, hay una edad en la que tu capacidad para aprender es mucho mayor, y se puede decir que ese ¿problema? ya lo tienen más que superado. No es que las hicieran mejor o peor en directo, pero sí distintas. El concierto de la sala Arena, además de ser en el que mejor les he visto, es en el que sus canciones sonaron de manera más fiel a las originales del estudio. Desde ‘Te Engañé’ a ‘Helios’ todo fue sobre ruedas, a pesar de los problemas de sonido iniciales con la voz y una de las guitarras que pronto se solventaron. Entre medias repartieron su set entre ‘Equilibrium’ y ‘Mitos’ de la mejor de las maneras… aunque algunos echáramos de menos algo de ‘Parseval’. ‘La Huida’, ‘Sanguine’ y ‘Llueve’ nos mostraban su lado más cañero, moviéndose los cinco como una piña. Sonrisas, gestos cómplices, guiños… Su puesta en escena tocaba techo con la emotividad de ‘Despierto’, y sobre todo de ‘Colisiones’; no tienen una canción igual que ésta. Tampoco faltaron sus singles, que siguen siendo sus temas con más tirón. Ahí estuvieron ‘Bitácora’ y ‘Equilibrium’, soltando sus cuerdas al aire. Además, la pantalla trasera iba proyectando las portadas de sus trabajos, extractos de las letras, incluso algunos de sus videoclips, metiéndonos todavía más en el asunto.

En el caso de este show en directo, no es que fuera un problema, pero sí tuvo un hecho negativo que nos dejó un sabor de boca agridulce. Cuando mejor estaba el grupo, cuando más entregado estaba el público y en el punto en el que ambos se encontraban en la comunión perfecta y el punto álgido, todo terminó. Un coitus interruptus en toda regla. “Nos dicen por aquí atrás que la siguiente es la última canción; y nos jode” vino a decir Txema antes de terminar con y toda la sala botando. Un rato antes daba la noticia a las más de 400 personas que allí estaban (doblando las de su cita madrileña del año anterior): en julio entraban a grabar un nuevo álbum.

Eso me lleva a echar la vista atrás. No fueron pocos los medios convocados a una pre-escucha de su segundo disco en los estudios Sadman de Madrid… y sólo hicieron acto de presencia dos. En diciembre de 2014 repitieron la jugada y el número de personas asistentes subió considerablemente. Espero que para el siguiente, su alcance sea todavía mayor, y yo lo siga viendo. Cito una frase que dijo Txema durante el concierto, algo así como “nos juntamos un día cinco amigos para pasarlo bien, y así seguimos”. Mientras sea así, y no tiene pinta de que vayan a cambiar su manera de entender la música, no creo que su proyección tenga límites.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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