“He estado en todas partes, y cada vez que voy a algún sitio, es más evidente que Los Angeles es el mejor sitio para vivir. Aquí tenemos todo”. Palabras de Pat Smear al principio del quinto capítulo, en un paseo con Dave Grohl por las calles de la ciudad, intentando repasar de manera más que comprimida toda una vida allí, a lo que le contesta “… es tu episodio ahora”.

Después de la introducción, más comentarios de Grohl, esta vez haciendo referencia a que nada se le parece a L.A, por lo atractivo que es el glamour, la fama, la fortuna… En realidad, con cada ciudad tiene que hacer una declaración de ese tipo para remarcar que cada sitio donde graban es único (a su manera). O el mejor sitio para vivir en EEUU (Nashville).

De primeras todo pinta genial. Joan Jett de THE RUNAWAYS y Joe Walsh de THE EAGLES son los primeros en aparecer. El segundo de ellos haciendo referencia al famoso ‘Hotel California’, que en realidad era la ciudad como tal; más adelante se ve cómo graba el solo de guitarra de ‘Outside’. Después se les van uniendo el productor Jimmy Iovine, Paul Stanley de KISS, de nuevo John Densmore y Robby Krieger de THE DOORS, Duff McKagan de GUNS N’ ROSES, VELVET REVOLVER y LOADED (“para un chico de Seattle, aquello era como el salvaje oeste”), hablando de cómo es la ciudad, y de lo mucho que atrae a la gente por distintas razones; recordando los viejos tiempos, y apareciendo (de nuevo) en escena Rick Rubin para explicar la evolución de la cultura del rock que hubo en su momento, al que se une uno de los causantes de toda aquella locura: Slash. Pero ahí se queda todo, y los cuarenta minutos siguientes son muy desordenados y sin apenas meterse a fondo en nada concreto. Muchos nombres reconocidos de la escena, pero la mayoría los vemos de pasada, cuando este capítulo podía haber dado mucho más de sí (inconvenientes de tener una sola hora para contar lo que quieres).

No solo músicos pasan por la pantalla. También Rodney Bingenheimer del KROQ-FM, por insistencia de Pat Smear, un DJ mítico de la escena de Los Angeles que lanzo innumerables bandas, además de regentar un pub por el que pasaron algunos artistas como Iggy Pop. Un sitio del que era habitual Joan Jett, enlazando su historia del nacimiento de THE RUNAWAYS. Ella misma produjo a THE GERMS, definidos por Pat Smear como “Noise and screaming”. Un disco, ‘(GI)’ que según Duff McKagan, le llevó a ser músico. El recuerdo para el final de su grupo (y de su vocalista) es bastante triste y emotivo, haciendo referencia al último concierto de la banda y el posterior suicidio de Darby Crash (se suicidó con una sobredosis de heroína un día antes de que asesinaran a John Lennon, con sólo 22 años).

“Todo lo que tienes que hacer es limpiar una capa del glamour y la fama… y estás en la suciedad. Me encuentro saliendo de esta ciudad para entrar en mi interior”. Esa frase, de nuevo de Grohl, nos mete  en el desierto, en otro estilo, y otros músicos, empezando por Josh Homme de KYUSS y QUEENS OF THE STONE AGE, además del ingeniero de sonido Hutch. Porque no se van al glamour de la ciudad para grabar, sino al desierto, al Rancho de la Luna de David Catching; anteriormente de Fred Drake (que murió en 2002). Del segundo, sentidas palabras de todos los entrevistados, especialmente de un tipo como Josh Homme, que dice que una de las pocas cosas de las que se ha arrepentido en su vida es no haber vuelto a tiempo para despedirse de él. El sitio en sí es un lugar atípico y sin ningún tipo de tratamiento acústico; viendo unas pocas imágenes, parece más un cuchitril que un sitio donde se pueda grabar un disco. Más si a duras penas entran los cinco componentes de un grupo.

Homme, Mario Lalli y Scott Reeder nos hablan de las diferencias entre los distintos sitios de la ciudad y las tribus urbanas de cada zona, con conciertos y jams desfasadas en mitad de la nada, las Generator Parties y el embrión de KYUSS con su sonido único y peculiar. Incluso salen unas palabras de Grohl en la época que sacaron ‘Blues for the Red Sun’, diciendo que el futuro del grunge estaba evolucionando en Palm Springs, en un grupo que se llamaba KYUSS. Otro salto de historia nos lleva al rato que pasó Grohl con el productor Daniel Lanois; sin profundizar en él más que un par de minutos, nos deja reflexiones muy interesantes sobre lo pequeño que te sientes cuando grabas en mitad de un desierto (no hay que olvidar que estuvo, junto a Brian Eno, detrás de la producción de una obra maestra como ‘The Joshua Tree’).

“En KYUSS habíamos creado algo especial. Y preservarlo era destruirlo. No podíamos tocar con nadie más, y sugerirlo era amenazante. Ensayábamos ocho horas al día, seis días a la semana. Era complicado, había muchas reglas. Había llegado a un punto en mi vida en el que estaba en plan ‘debería ser lo opuesto a esto. Debería ser la misma ética de trabajo, sin reglas’”. Así llegarían después las diferentes Desert Sessions, con más de cuarenta músicos colaborando en ellas, para poco después iniciar QUEENS OF THE STONE AGE.

En la canción está el altar que era (y es) el Rancho La Luna, Kashmir (el nombre del caballo de Fred Drake), el ir más allá (al desierto) y dejarlo todo atrás. Tanto el tema como la propia filmación ‘Outside’ también es un homenaje a las actuaciones en los escenarios naturales que hacían a finales de los 80.

Con New Orleans todo es distinto desde el principio. A su comienzo encontramos algo que mucha gente demandaba: el grupo dejándose empapar por la cultura y el sonido musical de la ciudad que visitan… relativamente. Con una banda acompañándole (que después sabremos quiénes son), vemos a Grohl en una sala y posteriormente saliendo a la calle al ritmo que le dictan, viendo pequeños guiños a parte de ‘In The Clear’.

El líder de FOO FIGHTERS viene a decirnos que los museos preservan el arte y la cultura; las distintas culturas hacen lo mismo con su historia, y lo mismo debería ocurrir con la música; es de lo que  trata New Orleans.

“Estaba tan atraído a una ciudad como New Orleans, porque de alguna manera, es sobre todo lo que trata toda esta serie”.

Buscando las raíces del rock and roll, Ben Jaffe (director del Preservation Hall) lo define como una evolución del jazz, siendo algunos de los músicos de un estilo, los primeros de otro. Y aunque haya diversidad de estilos, chorrea ver en unos pocos segundos a Louis Armstrong o Little Richard seguidos de gente como Juvenile, con el famoso twerking en sus vídeos. “En New Orleans te acuestas con música en directo y te levantas de la misma manera”. Jaffe es la persona clave sobre la que gira todo el capítulo. FOO FIGHTERS grabarían en su local, que no está precisamente diseñado para que un grupo de rock grabe allí. Chris decía que  “… ver todo nuestro equipo ahí dentro era un poco loco. Estaba fuera de… Bueno, me pareció descabellado. Sólo pensaba no destruir aquel salón con el volumen de nuestro sonido”. Ben cuenta la historia de esa antigua galería de arte, regentada por su padre (que tocaba la tuba), y que se convirtió en el punto de reunión de distintos artistas… cuando todavía había segregación racial. Pero los músicos del lugar no entendían de diferencias entre las personas. Fue la manera que tuvieron Allan y Sandra Jaffe de preservar el jazz más puro, de que no desapareciera en una época en la que su música empezaba a decaer.

Buena parte de su riqueza cultural viene de ser el puerto en el que desembarcaban personas de distintos continentes; aunque eso incluya en el pasado el tráfico de esclavos.

Junto a Jaffe, tienen peso específico antiguas figuras como Dr. John, un referente de la música de la ciudad, que creció en la misma comuna que Louis Armstron y que creó su propio personaje. Y que de no ser por un tiro que le pegaron de joven, no se hubiera metido a pianista y hubiera seguido con la guitarra. También el escritor y compositor Allen Toussaint (que cuenta unas cuantas viejas historias), THE METERS (el funk de la ciudad, y uno de los grupos favoritos de John Bonham de LED ZEPPELIN), THE NEVILLE BROTHERS, o músicos más recientes como Trombone Shorty. A él y a JAffe se les ve cerca del final junto a FOO FIGHTERS actuando en el Preservation Hall, cuyo aforo no llega a las cien personas, con una numerosa marea de gente en el exterior. Poco después, y a modo de reflexión, se ve a toda la banda en uno de los típicos desfiles de New Orleans, con total naturalidad y unidos por la cultura del lugar.

Se nota que aquello es de otro mundo cuando uno de los miembros de la banda del Preservation Hall, el baterista, invita a todos los Foo a una comida familiar en casa de su tía; una reunión de distintas generaciones que termina en el salón de casa improvisando una pequeña actuación. También hay que decir que por fin escuchamos a Rami Jaffee, el sexto Foo que se encarga de los teclados, y empezó a tocar influenciado por New Orleans y Dr. John. Como no, hay espacio para el desastre del Katrina. Gente tan arraigada a su ciudad decidió no irse. Desesperación y como la música ayudó a muchos de ellos. “Si ese huracán no fue suficiente para echarlos, nada va a hacer que dejen la ciudad”.

Trajeados para la ocasión en el lugar de grabación, FOO FIGHTERS rematan con ‘In The Clear’ (sorprendente que finalmente no hubiera colaboraciones en ella) en un tema que nos habla de la lluvia que trajo las inundaciones, los bailes en la plaza, el comenzar de cero, las ruedas de remos de los barcos de allí, las segundas líneas de los desfiles… Mucho más ordenado y compacto que el caótico capítulo de Los Angeles.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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