hadalA muchos les sonará a chino eso de “Hadal”, yo incluido. Resulta ser la zona más profunda del océano, a más de seis mil metros; el término en francés significa zona de la muerte. A los más frikis del lugar (o aficionados a los cómics, unos en concreto), si leen que también se le denomina Zona de Hades, lo mismo ya saben por dónde van los tiros. El caso es que es uno de los sitios de más difícil acceso del planeta y donde reina la oscuridad.

¿Qué tiene eso que ver con STAINED BLOOD? Pues que el título de su segundo disco no es casualidad. “The Earth has been devastated by the seas and the mouth of the hell has submitted humankind. Monstruous creatures reign now on the darkest depths of the ocean” reza la primera página de su libreto. Vamos, que los mares se han tragado la tierra, que el infierno está aquí y los monstruos reinan en las profundidades. Y en realidad, las canciones parecen estar sacadas de lo más profundo de cada uno, llevando su propuesta a un terreno más oscuro que su debut, más extremo y mucho más agónico. ‘Atlas Decline’ es una introducción a esa zona inhóspita, y desde la cadencia pesada del riff inicial de ‘Perpetual’ apreciamos un grupo más clásico en su propuesta. La velocidad sigue mandando, pero el black acecha de fondo mientras el death aflora. Las melodías de guitarra en segundo plano durante algunos tramos se convierten en uno de los puntos fuertes que extienden en el disco.

Los monstruos siguen brotando con una brutal ‘Hemisphaerium’, erigiéndose Salva en la batería como la piedra angular sobre la que se cimenta la labor de sus compañeros. Así lo demuestra desde los primeros segundos de ‘U-530’ (increíbles sus atmósferas) y ‘Colossus Embrace’, que con su rapidez te vuela la cabeza. Perfectamente está colocada ‘Mask’, que con su inicio templa un poco el ritmo antes de volver a pegar con más fuerza, y continuar en ‘F.R.M (Feces Regurgitating Machine)’, que tiene las partes más salvajes por parte Rou y sus guturales, con un solo enorme de Borja con la base instrumental de los demás subiendo, que para la grabación se encargó de todas las pistas de guitarra. Tienen la virtud de que, en pocos segundos, pueden pasar de sonar caóticos y agobiantes a épicos y melódicos. De nuevo en la labor solista, hay que destacar el tramo central de ‘Hundred Heads Snake’, mientras que en la rítmica, el trallazo que supone ‘Involution to Animosity’ y sus cambios de ritmo, de nuevo con Salva haciendo virguerías con sus extremidades. ‘Stargazer’ es un mero interludio que nos vuelven a transportar a ese lado oculto que refleja ‘Sound of the Abyss’, un final enfermizo y violento a un álbum que supone su consolidación como banda, alejándose del deathcore que predominaba en su primera obra, y moviéndose como peces en el agua (nunca mejor dicho) en esta nueva vertiente, más personal.

Stained Blood - Hadal
8Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
7.3

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.