4Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votos)
0.6

Grupos relacionados: KORN / DEFTONES / ALL SHALL PERISH

Web Facebook / YouTube / Twitter / Instagram

suicidecdMucho ha dado que hablar el disco homónimo de SUICIDE SILENCE, desde su título en plan “estos somos nosotros”, pasando por las primeras declaraciones, su primer adelanto, el segundo, el tercero, los comentarios en las redes de sus seguidores, las contestaciones en primera persona de alguno de los miembros de la banda a estos, las entrevistas promocionales… Todo, absolutamente todo, ha conseguido el efecto deseado: que se hable de ellos. Ya lo decía Oscar Wilde, y es que hay algo peor que hablen de ti: que no lo hagan.

Por eso, fuera totalmente premeditado este giro en su sonido o no, tenía que venir acompañado de todo este vendaval de cruce de palabras para no caer en el olvido y la indiferencia. Había que alimentar el producto que intentabas vender. Vayamos en orden cronológico. A finales de agosto, su guitarrista Mark Heylmun decía que “… nuestro nuevo trabajo va a ser exactamente lo que la música necesita”. Unos días después la banda estrenaba un nuevo tema en su actuación en el Knotfest, a la par que anunciaban la salida para febrero de 2017 con Ross Robinson como productor. El propio Mark declaraba un mes después que estaban realmente orgullosos de su nueva obra (palabras típicas de cualquier banda que intenta hablar de su reciente grabación); también que la empezaron a componer después de una gira junto a KORN (cuanto estos tocaron su debut homónimo al completo). Ya en noviembre era Eddie Hermida el que salía a la palestra. “No puedo esperar a ver todos los comentarios maravillosos que van a hacer sobre nosotros”. En lo que visto ahora, no se sabe muy bien si era ironía o si estaban tan metidos en su propia burbuja que no sabían la que se les venía encima. Para terminar el año, Alex Lopez y Dan Kenny contaron en Metal Shop que el nuevo álbum tendría un 70% de voces limpias.

Y así, después de conocer portada, fecha oficial de salida y listado de temas, llegamos al 6 de enero con el vídeo 360° de ‘Doris’. Los datos, datos son. Pero en el momento de escribir esta reseña, los números hablan: 17.000 a los que le gusta contra 31.000 a los que no. Aproximadamente el doble (o la mitad, dependiendo del lado que lo mires). Y claro, se habló largo y tendido, con cachondeo incluido. Ahí estuvo un fan reconocido como el YouTuber Jared Dines haciendo una versión acústica del tema, unos días después de grabar su reacción al escuchar la original por primera vez (si se descuidan, ésta tiene más visitas), con la guasa de ver que las primeras voces limpias y melódicas de SUICIDE SILENCE fueron las que fueron (hasta se hizo una versión tehee).

Dines repitió la operación y experimento con ‘Silence’. Ante la avalancha de críticas negativas, se sucedieron los comentarios. “Estamos intentando sobrepasar los límites” o “ha sido un reto para nosotros, y lo será para nuestros seguidores” fueron algunas de sus respuestas. En España tuvimos como ejemplo la entrevista de Jorge Fretes en la Rockzone nº 133, (a su vez, director de GoetiaMedia.com)cargada de perlas donde defendía, largo y tendido, su nuevo retoño. Entre ellas, que para él no es un fan del grupo el que viene y le dice que le gusta el material antiguo pero no el nuevo, que habrán cumplido su misión si la gente odia estas canciones, que no tiene nada en contra del deathcore pero que su sueño es girar con DEFTONES o poder llegar a tocar con METALLICA, que siendo fan de THE BEATLES, no hablaría mal de Lennon o McCartney, y que si sus ídolos dicen algo estúpido, lo apoyaría, la explicación amplia de su evolución o la manera de trabajar con Ross Robinson. “Mi objetivo artístico en este álbum era hacer que la gente sienta algo, ya sea que no le gusta o que crea que hemos conseguido algo impactante”. Algo contradictorio, ¿no? Si no te gusta, ¿no tienes el derecho de decirlo? En resumidas cuentas, y leyendo entre líneas, ¿ningún seguidor debe tener conciencia propia?; y si no le gusta lo que han hecho, ¿no es libre de opinar en contra? Al fin y al cabo, ¿no era esa una de sus misiones?

Todo se coronó con el vídeo de ‘Dying in a Red Room’ el mismo día de la salida de SUICIDE SILENCE, más propia de un ‘Untouchables’ hace quince años, con una atmósfera densa y lenta, que de alguien que debutó hace diez con ‘The Cleansing’. Pero no, ‘Suicide Silence’ no es un disco pésimo, no es tan malo como podría parecer… aunque tampoco es ninguna maravilla; tiene sus pequeños momentos. Creo en la evolución como banda, como músicos, como personas, en no estancarse y en que, si el cuerpo te lo pide, cambiar. Eso es lo que han hecho, con todo lo que conlleva… y con todas las consecuencias que tienen tanto tus actos como tus palabras. ‘Doris’ sonaba a una mezcla de unos KORN o DEFTONES asalvajados con algunos elementos (pocos) característicos de SS. ‘Silence’ algo parecido, tirando de partes más ambientales y experimentales, siendo esto último TODO lo que encontrábamos en ‘Dying In A Red Room’. Todo. Sólo con esos tres cortes ya te podías formar una opinión del álbum, de si te iba a gustar, y por qué no, decirlo y proclamarlo en las redes sociales o dónde te diera la gana. Eso es lo que ha lastrado por completo este lanzamiento, esa confrontación contra la libertad de expresarte (sí, algunas han sido meadas fuera de tiesto por parte de ambos lados), el no aceptar que a tus antiguos seguidores podía no gustarles el riesgo que tomabas, el enfrentarte a ellos y la soberbia de parte de tus declaraciones. No hacía falta todo este culebrón para un nuevo disco. Aunque más allá de todo eso, sí, da la sensación de ser una especie de gama blanca de este sonido, teniendo grupos antiguos (y discos anteriores) que merecen mucho más la pena, y uno crea que les ha quedado algo así como una marca blanca de lo que pretendía crear. Si te gusta algo parecido a esto, qué te pondrías antes, ¿’Around the Fur’, ‘Issues’ o ‘Suicide Silence’?

‘Listen’ profundiza en esa onda más oscura donde reina la pesadez y en la que sólo amagan un momento por mostrarse lo amenazantes que fueron. ‘Hold Me Up, Hold Me Down’ tiende a la locura vocal (muy en la senda desquiciada de Jonathan Davis) y donde priman los efectos de guitarra sobre el riff, ‘Run’ vuelve a pecar de sonar a unos chicos del maíz pasados de vueltas en algún momento (ésta vez al final recuerda a Chino Moreno), buena parte de ‘Zero’ es bastante lineal (menos mal que los lamentos de Hermida salvan un poco la papeleta), ‘Conformity’ es un corte ambiental en el que la única piedra de toque es el solo de guitarra, tirando de feeling, y para ‘Don’t Be Careful You Might Hurt You’ se guardan otra minidosis de lo que un día fueron, para terminar diluyéndose en su desenlace. ¿Hubiera llegado a grabarse un disco como éste con Mitch? Nunca lo sabremos, pero Hermida dijo en una entrevista a Revolver que durante la gira junto a ALL SHALL PARISH, éste le dijo que había empezado a dar clases de voz y que posiblemente su siguiente grabación (continuación de ‘The Black Crown’), tendría algunas partes limpias; y obviamente, es el trabajo vocal más completo de Eddie, aunque sólo sea por gama de registros. Por desgracia nunca llegaremos a saber hasta qué punto hubiera podido darse algo así con Lucker vivo.

Para rematar todo esto, dos cosas más. Por un lado el mensaje que ilustraba una foto del Instagram de Hermida en el momento de arrancar la gira: “Estos conciertos son vuestra oportunidad de venir y decirme las cosas a la cara. Dejar un comentario no sirve para nada excepto para haceros sentir mejor. Venid y habladme, quiero oíros”.  Y para cerrar, parecen haber encontrado un nuevo enemigo en THY ART IS MURDER, diciendo que C.J. McMahon es un vendido por escribir una y otra vez la misma mierda de siempre. ¿Volvemos a las contradicciones? Si como vocalista dice, ‘Suicide Silence’ no es un trabajo hecho para vender miles de copias, y el deseo de alguno en la banda es poder girar con DEFTONES o METALLICA, ¿cómo lo van a conseguir? El tiempo pondrá a la banda y esta obra en su sitio, pero corren el riesgo de ser dados de lado por la escena que en su momento lideraron (de hecho, el deathcore, sus bandas y seguidores ya empiezan a darles la espalda), y no llegar a las cotas de popularidad de lo que pretenden. Y la consecuencia de eso es quedarse en terreno de nadie.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.