heroesavalanchaA veces nos parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, que sin darnos cuenta, hace unos meses cumplía veinticinco años ‘Senderos de Traición’ (reseña aquí, reeditado con un libro y DVD extra con su famoso concierto del Hipódromo de la Zarzuela), y ahora lo hace ‘Avalancha’, que a la postre sería su último disco de estudio.

HÉROES DEL SILENCIO era un grupo al alza, que había alcanzado un grandísimo éxito con su segundo trabajo, y que con el tercero habían expandido fuera de sus fronteras. Ahí estaban sus giras europeas con bastante buena acogida en Centroeuropa, especialmente en Alemania. A ‘El Espíritu del Vino’ le acompañó un calificativo bastante unánime: disperso. O irregular. Era un compendio de dieciséis canciones donde casi todo tuvo cabida, aunque ya habrá tiempo de hablar de él cuando proceda. Quizá por ese motivo es tan querido entre sus seguidores y ha aguantado tan bien el paso del tiempo entre ellos.

Pero para su continuación tenían que decantarse por algo más concreto, e intentando condensar en una palabra ese camino a seguir, bien podría ser el de un continente: América. El sonido derivó hacia el que imperaba allí, incluida la producción, y también sus miras. Para la composición se fueron a la localidad oscense de Benasque, en la zona aragonesa de Los Pirineos, intentando buscar oxígeno y espacio para una situación interna que comenzaba a ser insostenible. Posteriormente continuarían el proceso en Londres. Pero no repetirían grabación allí con Phil Manzanera, sino que consiguieron que Bob Erzin, junto a Andrew Jackson, lo hicieran en Los Angeles. Ese fue el primer paso. El segundo, las canciones creadas.

Tras la intro ‘Derivas’ (junto a ‘El Refugio Interior’, las dos piezas que aportó Pedro Andreu al grupo), el huracán de hard rock moderno de la mano de ‘Rueda Fortuna’ arrasa de entrada. Y aunque el lenguaje ambiguo de Bunbury sigue ahí, se aprecia en el fondo un mensaje más directo. Y es que ese adjetivo, junto a agresivo y crudo también sirven para definir lo que nos encontrábamos en esta hora de nuevas canciones. La extensión de esta entrada estaba mediado el álbum, con ‘Parasiempre’ (“… pues no, casi nunca las cosas duran para siempre”, como decía Enrique en el directo titulado de la misma manera). También, en cierta manera, con ‘Iberia Sumergida’, de fuerte pegada aunque sin la rabia continuada de las dos citadas. Su vídeo sirvió como carta de presentación para estos nuevos Héroes, ya con Alan Boguslasvsky como miembro integrado después de haber girado con ellos durante La Gira del Exceso. Y en ellos se notaba un aire distinto, como si de rockstars se trataran. En realidad, ya lo eran, tanto en España (eran habituales reportajes sobre ellos) como en el extranjero. Esos aires de grandeza se hicieron más evidentes con ‘Avalancha’, tanto con el vídeo como con la propia canción. En contra de ambas, el recorte de metraje de una y otra (casi dos minutos en una, la mitad en la otra) para sus respectivos clips, hizo que se cargaran parte de las canciones.

Esa misma atmósfera grandilocuente se respiraba en ‘Días de Borrasca (Víspera de Resplandores’), demostrando lo bien que se movían en esas composiciones extensas, rindiendo también en otras más ¿sencillas? Como ‘Deshacer El Mundo’, no tan visceral y mucho más melódica. Pero dentro de toda esa oda al rock potente, también había hueco para el sentimiento. Una tercera parte de Bendecida, ‘La Chispa Adecuada’, fue la que atrajo todas las miradas gracias a su vídeo surrealista… que también sufrió un recorte de un minuto con respecto a la canción original, convirtiéndose en su balada más exitosa. También había buenos ejemplos de medios tiempos que tan bien habían cuidado en el pasado. Quizá, por lo especial del contenido, destaque ‘Morir Todavía’, el homenaje de Bunbury a su hermano Rafael Ortíz, asesinado en Salou de una puñalada durante la Semana Santa de 1994, y con el que había dado sus primeros pasos musicales a principios de los 80 (siete años después, en ‘Flamingos’, también le dedicaría ‘San Cosme y San Damian’). También estaba ‘En Brazos de la Fiebre’, que alcanzaría una dimensión especial en su gira de reunión doce años después, y cerrando, ‘Opio’, y pasando casi de puntillas, ‘La Espuma de Venus’, más ambiental de lo que nos tenían acostumbrados y quizá influencia del trabajo reciente de sus productores con PINK FLOYD.

Por desgracia, no duró demasiado esa desconexión de los problemas internos, especialmente entre Juan y Enrique, y tras la Gira de la Conciencia que incluyó conciertos salvajes, con más de ciento cincuenta conciertos a sus espaldas entre Europa y América en poco más de quince meses, deciden poner punto y final a su carrera tras un accidentando concierto en Los Angeles el 6 de octubre de 1996, anunciándolo tres días antes en Lima como un parón temporal. No sería tal… y a la vez, sí.. Aunque los últimos tiempos habían sido caóticos, con la lesión de la mano de Valdivia yendo a peor (a pesar de que Alan le liberaba de algunas labores a la guitarra), la enfermedad de Pedro Andreu que le hizo perderse algunos conciertos (sustituido por Anye Bao), el cansancio y la desidia… todo venía de lejos. Una especie de crónica de una muerte anunciada.

Bunbury seguiría por su lado, con gran éxito. Los demás, aunque a una escala infinitamente menor (sobre todo de atención mediática), también, con Bogusflow, Trigonometralla o Puravida. Y el nombre de HÉROES DEL SILENCIO seguiría siendo rentable un año, dos, cinco, diez y veinte. ‘Parasiempre’, el doble directo, y ‘Rarezas’, serían los primeros síntomas de un catálogo alargado por su discográfica hasta el infinito y más allá. Después llegarían los directos, las recopilaciones y reediciones con disco extra. Lo más reciente, en el último lustro, el ‘Live In Germany’ y las conmemoraciones del vigésimo aniversario de ‘El Espíritu del Vino’ por un lado, y el vigesimoquinto de ‘Senderos de Traición’. A lo que añadir, un poco antes, el ‘Tour 2007’, una caja que reunía en CD/DVD, el testimonio audiovisual de su vuelta para diez fechas en las que visitaron Guatemala, Argentina, Mexico, EEUU y España (Zaragoza en dos ocasiones, Sevilla y Valencia). Las entradas volaron y se confirmó que más allá de seguir siendo multiventas en casi cualquier aspecto, su tirón era envidiable. Incluso retransmitieron uno de sus conciertos en cines, mientras que el último, el más mayoritario en el Circuito Ricardo Tormo de Valencia, se pudo conseguir en ‘Tesoro’, el ‘Diario Fotográfico’ de Jose Girl de esa gira para el recuerdo. ¿Volverán algún día? Porque cuanto más pasan los años, más perdemos la esperanza y menos tiempo tenemos. “Las cosas más triviales se vuelven fundamentales”.

Veinte años de ‘Avalancha’ de Héroes del Silencio
9.4Nota Final
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9.4

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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