9.3Nota Final
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9.3

 

Metallica_Black-Album¿Qué se puede decir a estas alturas de ‘Metallica’? Poco o nada. El Black Album lo cambió todo para ellos y en buena parte para la música a principios de los 90. Además de poder escribir poco, tampoco es que se pueda documentar mucho más aquel proceso de grabación y posterior conquista del mundo en una gira mastodóntica y agotadora. Cualquier fan de METALLICA habrá visto unas cuantas veces el famoso ‘A Year and a Half’ para deleite visual; si teníamos la suerte de tener las dos cintas originales de VHS, a buen seguro que la mayoría han quedado inservibles de tanto uso.

Si aquel documento no era suficiente, unos años después pudimos disfrutar del serial ‘Classic Albums’, con el que también redescubrimos trabajos como ‘Nevermind’, ‘Paranoid’, ‘The Joshua Tree’, ‘The Number of the Beast’ o ‘British Steel’ entre otros. En él, los cuatro protagonistas recordaban aquel hito, con mucho metraje ya visto del documental del primer párrafo, entrevistas con ellos diez años después e imágenes en el estudio rememorando la concepción de algunos de sus temas, algunas anécdotas que desconocíamos, como el tempo original de ‘Sad But True’, y otras ya vistas, como el trabajo de Hammett en algunos solos o que Rock quería ‘Holier Than Thou’ como primer single. Además incluía declaraciones del propio Bob, Randy Staub (ambos presentes en la mayor parte del metraje), periodistas y gente del entorno de la banda, como por ejemplo Michael Kamen, con quien trabajarían en ‘S&M’ y que grabó unas orquestaciones para ‘Nothing Else Matters’ que lucían más en la Elevator Version incluida en el single. También fue la última aparición oficial de Jason Newsted, ya que fue grabado meses antes de su salida en enero de 2001, publicándose el DVD en noviembre del mismo año. Podíamos escuchar de su boca la frustración que suponía venir de un álbum como ‘… And Jusitce For All’, en el que no se escuchaba el bajo (“… hubo muchas razones, yo fui tan responsable como ellos”) y también que su idea con ‘My Friend Of Misery’ era la de un tema instrumental, igual que había ocurrido en los cuatro trabajos anteriores de la banda (aquí podéis disfrutar el resto de extras).

Volvamos al pasado. METALLICA venían de un crecimiento vertiginoso en los 80. Eran la banda más destacada de la Bay Area gracias a un trío como ‘Kill’Em All’, ‘Ride The Lightning’ (hace poco reeditaban ambos) y ‘Master of Puppets’ en tres años, aunque la tragedia se cruzó en su camino en la gira de presentación de éste último. Con la muerte de Cliff Burton los cimientos del grupo se tambalearon, pero salieron adelante. Jason Newsted, procedente de FLOTSAM & JETSAM, ocupaba el puesto de bajo y entraban a grabar su cuarta obra, ‘… And Justice For All’, alejada en algunos parámetros de sus predecesoras y ahondando en una vertiente más compleja y extensa a la hora de componer (¿recordáis a Hetfield bromeando con el tema para anunciar el medley que tocaron en el Wherever We May Roam Tour?).

Así que para su quinto disco de estudio optaron por la simplificación. También la bajada de revoluciones, lo que muchos entendieron como una bajada de pantalones para llegar a más público y conseguir más fama. ¿Es ‘Nothing Else Matters’ una de las canciones más aborrecidas por los seguidores de METALLICA? Seguramente. ¿Corta el rollo en cualquiera de sus conciertos en medio del subidón? También. Pero es innegable que tiene algo para haberse convertido en una de las baladas más famosas de la historia. ¿Acaso ‘The Unforgiven’, dentro de lo atípica que sonaba para tratarse de ellos, es una canción mala? Para nada. Otro cantar son las continuaciones que tuvieron en ‘Reload’ y ‘Death Magnetic’. Su in-crescendo consigue atraparte, el solo de guitarra te transporta a otro lugar y el registro apesadumbrado de James te hipnotiza. Pero ambas son el ejemplo de que puede que no fuera lo que esperaban algunos de sus seguidores.

Estos querían más temas como ‘Holier Than Thou’ o ‘Through The Never’, que sin ser puramente thrash como nos tenían acostumbrados en sus primeros años, sí tenían la velocidad y chispa necesaria para hacernos mover la cabeza. También ‘The Struggle Within’, que tras los redobles iniciales a modo de marcha militar, explotaba en otro trallazo que por eso de cerrar el álbum, cayó injustamente en el olvido (menos para los que se nos grabó en la retina la manera de grabar el solo de guitarra). Era sólo una de tantas canciones infravaloradas que podíamos encontrar en ‘Metallica’. Sobresalía (por falta de popularidad) entre todas ‘Don’t Tread On Me’, que a pesar de ser single promocional para radios fue relegada al ostracismo; tampoco era nada del otro mundo, con un ritmo pesado, por momentos monótono, y en cuya intro podíamos escuchar un guiño a ‘America’ de ‘West Side Story’. Tampoco tuvo la mejor de las recepciones la citada ‘My Friend of Misery’, amada y odiada casi a partes iguales por buena parte de los fans. Pero ambas, y todas las demás tuvieron su momento de gloria en la gira de verano de 2012, en la que interpretaron el disco al completo (sabiamente, en orden inverso al original). Y siendo sinceros, la mayor parte de ellas las defendieron en condiciones.

Quizá un escalón por encima estaban ‘The God That Failed’ y sobre todo ‘Of Wolf and a Man’. La primera rara vez la tocaban en directo (la estrenaron en el tramo final de la gira del Black), aunque tenía su hueco de manera esporádica. La segunda, con sus idas y venidas, mantuvo el tipo con el paso de los años, con un ritmo de lo más pegadizo. Pero el pedestal estaba claro cuáles lo ocupaban. Su oda a las giras y a la vida en la carretera con ‘Wherever I May Roam’ (“…my body lie, but still i roam”), uno de los riffs más heavys (a la par que simples) de su carrera con ‘Sad But True’, y otro que se ha convertido en uno de los más conocidos en la historia del rock, ‘Enter Sandman’. Como decía al principio, poco más se puede decir de todas ellas que no esté escrito. No necesitaron más para dominar el mundo.

Entre 1991 y 1992 dieron casi doscientos conciertos, incluidos en el San Diego que posteriormente se pudo ver en el ‘Live Shit’, y su aparición en el tributo a Freddie Mercury (tocando tres temas del propio álbum). Se unieron después para veinticinco más junto a GUNS N’ ROSES en una de las giras más accidentadas que se recuerdan, para embarcarse en 1993 en el Nowhere Else To Roam Tour, y un año después en el Shit Hits the Sheds Tour, con paso por Woodstock 94 incluido. En total más de trescientas fechas en tres años; a concierto cada tres días. En 1995 también aprovecharon para cinco conciertos más en su primer Escape from the Studio, en el que estrenaron ‘2×4’ y ‘Devil’s Dance’. Si con ‘Metallica’ ya crearon división de opiniones, todo se acrecentaría con ‘Load’ y lo que vendría después. Pero por dominar, siguen haciendo lo que quieren, como quieren, y más que nada, cuando quieren. Eso explica que lleven ocho años para dar continuación a ‘Death Magnetic’. Nueve discos de estudio (más directos y otro doble de versiones) son pocos para más de tres décadas de carrera. Incluso para un grupo de su status.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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