9.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Votos)
9.5

 

PearlJam-Ten2Hay toda una generación que tiene marcados los 90 a fuego. En el fondo da igual que al empezar la década tuvieras 10 años, 15 o ya fueras algo más mayor, porque es una época en la que algunos crecimos dejándonos llevar por lo que veíamos y escuchábamos. Una época en la que en el aspecto musical, todo resultaba auténtico. Da igual para quién se use esta introducción, pero le ha tocado a PEARL JAM para hablar de su debut.

Nacidos después del trágico final de MOTHER LOVE BONE (aquí nuestro recuerdo a ‘Apple’), banda de donde procedían Stone Gossard (guitarra) y Jeff Ament (bajo); a su vez, ambos habían estado anteriormente en GREEN RIVER. De primeras se les uniría otro guitarrista, Mike McCready, y después llegarían Eddie Vedder como vocalista, recomendación de Jack Irons (batería de RED HOT CHILI PEPPERS en aquella época; de 1994 a 1998 formó parte de PJ), y Dave Krusen. Bendita la hora que decidieron rebautizar su nombre original, Mookie Blaylock (base rookie en aquel momento de los New Jersey Nets de la NBA) por el de PEARL JAM…

En octubre de 1990 debutaban (con el primer nombre elegido) en directo, pero poco después, la sección de cuerda, pasaba un tiempo grabando un tributo a Andrew Wood (vocalista de los citados MOTHER LOVE BONE) bajo el nombre de TEMPLE OF THE DOG junto a Mat Cameron y Chris Cornell (SOUNDGARDEN), pero en el que también se presentaba a Eddie Vedder como colaborador en cuatro temas. Casi a la par que la salida de este disco homónimo, el quinteto se encerraba en los London Bridge Studios de Seattle para grabar su debut; ‘Ten’, su título, era un guiño al número que llevaba Blaylock.

Lo que encontrábamos en él era lo que ya habíamos podido disfrutar 30 años antes en ‘Black Sabbath’ o ‘Led Zeppelin’, a finales de los 70 en ‘Van Halen’, o ya en los 80 con ‘Iron Maiden’ (curioso lo de estos cuatro, todos homónimos), ‘Kill’em All’ o ‘Appetite For Destruction’: uno de los mejores debuts de la historia. Un disco atemporal que en 2016 sigue con su esencia intacta y en el que apenas sobra nada. Pronto cimentarían su éxito en un trío de singles difíciles de igualar. ‘Alive’, aunque de primeras no tuviera el tirón de las publicadas posteriormente, se convirtió no sólo en uno de los mayores himnos de la formación, sino de la época. Más allá del concepto de Vedder a la hora de crear la letra (formaba parte de una trilogía “mini-opera’ titulada ‘Mamasan’ junto a ‘Once’ y ‘Footsteps’, el mensaje de su estribillo pronto conectó con una generación a la deriva. También ayudó su vídeo con imágenes en directo, filmadas en su concierto en el RKCNDY de Seattle el 3 de agosto de 1991, con Matt Chamberlain tocando la batería en esa ocasión (su puesto lo ocuparía tres semanas después Dave Abbruzzese). El toque en blanco y negro aumentaba la emotividad de su letra.

Otras imágenes en directo (éstas en color) se usaron para ‘Even Flow’, al que precedía la famosa frase de Vedder “… this is not a TV studio, Josh. Turn those lights out, it’s a fucking rock concert!” durante su actuación en el Moore de su ciudad a principios de 1992; intensidad en estado puro. El trío se completaba con la melancólica ‘Jeremy’, inspirada en la historia de Jeremy Wade Delle, un adolescente de Texas que se suicidó en 1991 delante de sus compañeros de clase. Un primer videoclip fue dirigido por Chris Cuffaro, pero Epic lo rechazó. Mark Pellington filmaría su propia versión, que sufriría la censura de la Mtv por lo explícito de algunos de sus planos, especialmente el tramo final. Debido a toda la controversia suscitada, la banda optaría por no publicar más vídeos promocionales hasta ‘Do The Evolution’, perteneciente a ‘Yield’ en 1998. Y la banda no saldría en uno hasta ‘I Am Mine’ de ‘Riot Act’ en 2002. Y eso que a finales de 1992 sacarían el de ‘Oceans’ (fuera de EEUU) con imágenes grabadas por Josh Taft en Hawaii.

Pero esos cuatro temas son sólo una pequeña muestra de lo que nos ofrecían. ‘Once’ nos ofrecía una apertura enérgica, y tras el par de singles de rigor, ‘Why Go’ recuperaba su lado más poderoso. El álbum se convertía en una montaña rusa de contrastes, acrecentado con una balada soberbia como ‘Black’, llamada a tocar la fibra con su frase final, “… I know someday you’ll have a beautiful life, I know you’ll be a star in somebody else’s sky, but why why, why can’t it be, why can’t it be mine”; reflejo de la frustración de una relación rota. Quizá en términos de popularidad sí que la primera mitad del álbum ganó por goleada a la segunda. Pero ahí encontrábamos ‘Porch’ (que en directo se convertía en el espacio improvisado de jams y locuras varias), el sentimiento y misticismo de ‘Garden’, una distorsionada ‘Deep’, y la conmovedora ‘Release’, que alguna vez utilizaran para abrir sus conciertos. No ya en aquella época, en la que arrasaban con lo que tenían por delante, como podemos ver en su famoso concierto del Pinkpop de 1992, o las imágenes de ‘PJ20’ del documental que estrenaron con motivo del vigésimo aniversario de su debut. Aunque YouTube está lleno de este tipo de testimonios audiovisuales, yo suelo acudir a uno concreto: Vedder escalando en el Lollapalooza del 92 a su paso por Jones Beach.

Se comieron el mundo, puede que demasiado pronto. También tuvieron tiempo para pasar por los estudios de la Mtv para grabar uno de los típicos Unplugged de la época (que incluimos entre los acústicos más destacados del rock). Después llegarían ‘Vs’ y ‘Vitalogy’, manteniendo el nivel pero sin superar su primera obra. También vendría su guerra contra ticketmaster y la caída del grunge con la muerte de Cobain, la separación de SOUNDGARDEN, el descanso indefinido de ALICE IN CHAINS por los problemas de Layne Staley (que moriría en el año 2002)… pero ellos siguieron. Con sus ideas fijas, con altibajos durante su carrera, con tragedias como la de Roskilde en el año 2000… pero en cierta manera resurgieron con su álbum homónimo, y recuperaron parte de la chispa de sus comienzos para sus conciertos. Además, ¿quiénes si no ellos son capaces de hacer conciertos de más de tres horas cambiando más de la mitad del setlist cada noche? Aunque ya lo hicieran en el pasado (la última vez, el 13 de marzo de 1992), hace poco volvían a tocar de manera íntegra en vivo (para después continuar con una veintena más de canciones). No son aquellos locos greñudos de veintipico años que se comían el escenario a base de saltos y bailes, pero la clase la siguen manteniendo intacta. Además, no es por ser pesado e insistente, pero echad un vistazo a la manera de disfrutar del público y veréis que tampoco es la misma. Los tiempos cambian.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.