10. Emperor’s New Clothes – Panic! At the Disco

¡Empezamos fuerte! Decir que este grupo en sí, no me dice nada. Pero a veces te encuentras con perlas que merecen la pena trillar hasta la saciedad. Y esto me pasó con esta canción. He de decir que la descubrí por el videoclip, que me parece una jod*** obra de arte, y que hace que te enganches rápido no, lo siguiente. Si tenéis que disfrutarla que sea con el videoclip la primera vez.

 

9. Candombe de resaca – Las Pastillas del abuelo

De la poca música latinoamericana que consumo, sin duda las pastillas han sido el grupo que más me ha llamado la atención. Argentinos, de Buenos Aires, con 8 discos a sus espaldas si no recuerdo mal, tienen canciones que llaman a la fiesta, otras para relajarse y algunas que te hacen reflexionar. Ojalá cruzasen el charco grupos así para poder disfrutarlos en directo.

 

8. Mar Antiguo – El Último de la Fila

Uno de los grupos de mi infancia. El disco de donde proviene este temazo es del “Astronomía Razonable”, y es uno de los discos que más he escuchado desde pequeño. Liderados por Manolo García y Quimi Portet, se separaron en el 1998, donde el vocalista decidió continuar su carrera como solista. Pura poesía en sus letras, melodías vocales casi siempre armonizadas, un grupo que a veces se echa en falta que no siga en activo.

 

7. The Odyssey – Symphony X

Canción de casi 25 minutos, al más puro estilo “Six Degrees” o “A Change of Seadons” de Dream Theater, donde te pierdes entre tanta melodía y cambio pero sin hacerse pesada su escucha. A los neojerseyano (si, menudo gentilicio amigos) los conocí en 2007 en su gira del “Paradise Lost” y desde ese día no he podido dejar de escucharlos. Pese a su larga duración, “The Odyssey” es la canción que más veces he escuchado de Symphony X.

 

6. Wide Shut – Myrath

¡Y que decir de estas bestias! De Túnez, haciendo un estilo que me enamora cada día más. Es una mezcla perfecta entre el metal y el folklore arábigo. Tienen 4 discos, pero donde realmente empezaron a sonar como suenan a día de hoy es con el “Tales of the Sand”, disco que incluye este temazo.

 

5. Sentinel – Mike Oldfield

Canción con la que abre el segundo “Tubular” y que de niño me hacía quedarme horas escuchándolo. Sonido particular, composiciones incomparables, no conocer a Mike Oldfield es sinónimo de haber vivido en una cueva durante toda tu vida. Si tuviese la capacidad de olvidar una canción de mi memoria para poder volver a conocerla de nuevo, sin duda sería esta.

 

4. Peaceful Harbor – Flying Colors

Grupo formado por 5 animales de la música: el gran Neal Morse, el camaleónico Mike Portnoy, el “Purple” Steve Morse, el mercenario Dave LaRue y la característica y poco conocida voz de Casey McPherson. Este supergrupo apareció en 2012 y tiene dos discos, que a mi parecer son de lo mejorcito que se ha creado últimamente. Pude disfrutar de esta canción en directo, y es de esas que te hacen quedarte enganchado, de las que no necesitan complejidad a la hora de tocar, pero que te hacen sentir.

 

3. Burden – Opeth

Entramos en el podio con uno de los grupos que llevo en la piel. Pese a que hacía años que escuchaba a los suecos, no fue hasta el “Watershed” donde empecé a cogerles un cariño especial. Es la unión perfecta entre lo que hacían antes y lo que están haciendo ahora. Lástima que no durara un poco más esa chispa que tiene este disco.

 

2. Lost For Words – Pink Floyd

¿Y que decir de este grupo? Uno de los grupos de mi infancia junto con Scorpions, Kansas y varios más que ya se pierden en mi memoria, los ingleses siempre han sido un referente en el mundo de la música moderna. Discos tan importantes como el “Dark Side of the Moon” o el “The Wall” han marcado un antes y un después. Particularmente, y teniendo grandes canciones, mi preferida siempre será esta, sin ningún motivo aparente. Me encanta la melodía vocal, tiene una letra a la que muchos deberían hacer caso, y es (otra vez), una de esas canciones que no hace falta complejidad para que te enganche.

 

1. The Spirit Carries On – Dream Theater

El que me conozca no se sorprenderá para nada que haya puesto esta canción en la “pole”. Otro grupo que llevo en la piel, incluyendo el estribillo de esta canción. Pude verla en directo la primera vez que veía a Dream Theater en 2007 y en el Rock Fest de 2015. Con un mensaje inspirador, donde te sugiere que vivas el momento, que el final no es la muerte, y que por lo tanto, no merece la pena vivir con miedo.

 

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