Ay, los 90… En el verano de 1999 ya se empezaba a atisbar el fin de una década para el recuerdo, unos años en los que muchos crecimos musicalmente hablando (y por extensión, en muchos más aspectos), y en los que la riqueza de sonidos de todo tipo estaba a la orden del día. En 1969 se celebró el mítico festival de Woodstock, 25 años después se conmemoró (ya nos ocuparemos de la edición del 94 en otro reportaje), y poco después se celebró un trigésimo aniversario que dio mucho que hablar… y en algunos casos, no para bien.

Aquí nos ocuparemos del ámbito musical, no sin obviar en algunos puntos lo evidente, que no fue precisamente paz y amor como en su origen. A continuación tenéis 10 conciertos por los que recordar esta edición de Woodstock, relatando de dónde venía cada banda y hacia dónde irían después, además de un epílogo con enlaces a otros shows destacados.

1. THE OFFSPRING (23 de julio, East Stage)

A mediados de los 90 el punk tuvo un resurgir que aupó al género al mainstream. Ahí estaban BAD RELIGION, NOFX y RANCID, por poner algunos ejemplos, pero los que se llevaron toda la repercusión fueron GREEN DAY y THE OFFSPRING. Tanto en su país como fuera de él, y es que no fuimos pocos los que en España nos enganchamos a ellos gracias a la emisión de sus videoclips en The European Top 20 de Antena 3. Digo especialmente los dos últimos nombres, porque fueron ‘Dookie’ y ‘Smash’ los que se llevaron la palma… aunque después de ellos nada volvería a ser igual. Bueno, se hicieron más y más grandes, pero fueron dejando de lado el espíritu de aquellas dos obras y adentrándose en otro tipo de sonidos.

Con ‘Ixnay on the Hombre’ Dexter Holland, Noodles y sus compañeros aguantaron el tipo, aunque fuera un poco menos inspirado que su predecesor. Y es que hay que recordarlo: ‘Smash’ fue el disco independiente más vendido de la historia. Con ‘Americana’ vendieron mucho, sí, volvieron a ocupar portadas de todo tipo, pero en sus singles ‘Why Don’t You Get a Job?’ y ‘Pretty Fly (for a White Guy)’ se veía que optaron por el camino facilón. Hacía menos que un año y se centraron en él, con espacio para sus dos obras anteriores (y por supuesto, nada anterior). Fueron los últimos coletazos y chispazos de una revolución musical. Desde el año 2000 hasta hoy, cuatro nuevos trabajos han visto la luz, pero por desgracia, ninguno ha tenido los destellos de su época más dorada.

2. BUSH (23 de julio, East Stage)

He aquí un ejemplo (de tantos) que tuvieron que lidiar con ser la copia de, o la versión europea de. Sí, se formaron en pleno apogeo del grunge, y su primer disco llegó poco después de la muerte de Kurt Cobain. Tanto ‘Sixteen Stone’ como ‘Razorblade Suitcase’ les sirvieron para ganar adeptos, consolidándose en ‘The Science of Things’… que vería la luz tres meses después de Woodstock. A pesar de ello, hasta cuatro temas interpretaron del mismo, brillando especialmente su single estrella, ‘The Chemicals Between Us’. Su status quizá fue desmesurado, con veinte minutos más de tiempo respecto a los dos casos anteriores. Igual que CREED, que se fueron por encima de la hora (lo podéis ver aquí). Equilibraron su set entre sus tres trabajos, más algunas versiones, como ‘The One I Love’ de REM.

Quizá el punto flaco de la carrera de BUSH es que no hayan llegado a tener un disco completamente redondo, si bien en todas sus obras han tenido canciones con bastante gancho. Tras ‘Golden State’ en 2001 lo dejaron (Gavin Rossdale probó suerte con INSTITUTE y en solitario), para volver en la década que nos ocupa. Desde entonces, tres discos más a sus espaldas, más un cuarto, ‘The Mind Plays Tricks On You’ (el octavo de su trayectoria), a ser editado en un futuro cercano.

3. KORN (23 de julio, East Stage)

Poco menos de una hora necesitaron Jonathan Davis y los suyos para poner a saltar a todo el mundo. En realidad, no tanto. Sólo los primeros segundos de ‘Blind’ y el “ARE YOU READY?” bastaron para poner todo patas arriba el 23 de julio. Con su debut homónimo ya lo petaron, ampliando su fama con ‘Life is Peachy’ y todavía más con ‘Follow the Leader’ y su gira de presentación del Family Values. El mal llamado ‘nu metal’ (término del que renegarían casi todos los ¿implicados?) ya lo tratamos en un amplio reportaje, pero empezó a ocupar todo: las ventas, la Mtv, los festivales… y estalló la burbuja. La banda se encontraba grabando ‘Issues’, su cuarta obra, de la que estrenaron en directo ‘Falling Away From Me’ y ‘Beg for Me’ (con letras diferentes a las que posteriormente registraron). Estaban en estado de gracia.

Después llegaría un infravalorado ‘Untouchables’, y con el irregular ‘Take a Look in the Mirror’ se produciría la salida de la banda de Head. Durante unos años marcharon sin rumbo, con algún tema destacado de manera aislada en sus posteriores trabajos, en los que se produciría otra baja, la de David Silveria. Su puesto lo ocuparía Ray Luzier, no sin antes pasar Terry Bozzio y Brooks Wackerman por la grabación de ‘Untitled’. Ni su fichaje por Roadrunner ni la vuelta de Ross Robinson a la producción salvaron un incomprendido ‘Korn III: Remember Who You Are’, y en otra vuelta de hoja, titubearon con el dubstep en ‘The Path of Totality’, llegando a considerarlo “… el futuro de la música”. Por suerte, esa idea se les quitó de la cabeza (un género que tuvo su punto álgido y que posteriormente cayó en el olvido), y tras la vuelta del hijo pródigo a la guitarra, facturaron dos meritorios ‘The Paradigm Shift’ y ‘The Serenity of Suffering’. Este otoño, 25 años después de su primera obra, publicarán ‘The Nothing’, su decimotercera entrega discográfica.

4. KID ROCK (24 de juio, East Stage)

“My name is KIIIIIIIIIIIIIIIIID, it’s Kid baby, it’s Kid!”. Tras una intro eterna de unos cuantos minutos, ‘Bawitdaba’ daba comienzo al concierto que coronaba la presentación de ‘Devil Without a Cause’, que había vendido más de diez millones de copias. Sí, se dice pronto. Su mezcla de rap, hip hop, rock y metal caló hondo entre los aficionados a la música, y Atlantic Records supo sacarle provecho. Aprovecharon el tirón mediático para un recopilatorio unos meses después de Woodstock, ‘The History of Rock’, en la que se incluía el single ‘American Bad Ass’, basado en ‘Sad but True’ de METALLICA. Fue el último vídeo donde se pudo ver a su habitual colaborador, Joe C.

Posteriormente fue coqueteando con otros estilos como el country, sin llegar a alcanzar en ningún momento las cotas de popularidad que tuvo a principios del siglo XXI. Donde sí ha dado que hablar ha sido en ámbitos extra musicales, con su matrimonio (y divorcio) con Pamela Anderson, declaraciones fuera de lugar, acusaciones de racismo, y temas políticos… en los que ha apoyado a Donald Trump, llegando a alardear de patriotismo en sus redes sociales mientras jugaba al golf.

5. LIMP BIZKIT (24 de juio, East Stage)

… y llegó el caos. LIMP BIZKIT empezaron su actuación a plena luz de la tarde, para terminar ya anocheciendo y provocando varios altercados. Y eso que por delante quedaban todavía los dos platos fuertes del día. Traían calentito ‘Significant Other’, empezando de la misma manera que lo hacía el álbum, con ‘Just Like This’, seguida de ‘Show Me What You Got’. Que eran una de las atracciones de aquel día se vio reflejada en unos laterales del escenario repletos de gente. Los momentos que marcaron su paso por allí fueron claros. Con ‘Break Stuff’ Fred Durst preguntó que cuántos se habían levantado alguna mañana pensando en romper algo, y claro… su último minuto fue un punto álgido con el que empezaron a aparecer tablones por encima del público (con gente subida a los mismos). Tras un rato en el que parecían no escuchar al cantante, un miembro de la organización se acercó al vocalista en vista de que no le hacían mucho caso. “… I’m doing all this shit for the Nookie” fue otra de esas frases incendiarias, coronada un rato después con la versión de ‘Faith’ de George Michael… con Durst subido a una de esas tablas mencionadas.

El vandalismo se adueñó del recinto, y la banda fue acusada de incitar a violaciones y saqueos. En el videoclip de ‘Re-Arranged’ hicieron referencia a aquella exposición con la banda ahogada en una cámara tras ser juzgada y declarada culpable. Puede que no tuvieran el mismo éxito que entonces en ningún momento, sólo ampliado con ‘Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water’, haciendo sombra a METALLICA y compartiendo popularidad en la banda sonora de Misión Imposible II. Pero es que tras él se lo han tomado con tanta calma que, según las épocas, han caído en el olvido ante la avalancha actual y sobrepoblación de grupos reinante.

6. METALLICA (24 de juio, East Stage)

Cinco años atrás, METALLICA terminaron su actuación de Woodstock con ‘So What’, su versión de ANTI-NOWHERE LEAGUE… y con ella empezaron en esta ocasión. Repitieron el riesgo de arrancar con una canción de otro (ya lo hicieron con ‘Breadfan’ en el 94), sólo que aquí lo era menos: ‘Garage Inc’ Tenía casi un año y sus canciones eran bastante conocidas (también cayeron ‘Turn the Page’ y ‘Die Die My Darling’). Todavía colearon composiciones de ‘Load’ y ‘Reload’, con la habitual ‘Fuel’, pero dos que fueron cayendo en el olvido como ‘King Nothing’ y ‘Bleeding Me’ (ésta última me parece un temón). Pero claro, las que triunfaban eran las de siempre. Aunque a algunos nos aburran ‘Enter Sandman’ y ‘Nothing Else Matters’, siguen siendo momentos memorables para muchos en sus actuaciones. Todavía recortaban ‘Master of Puppets’ en vivo (menos mal que se les quitó esa idea de la cabeza), y todo fue un hit tras otro: ‘For Who the Bell Tolls’, ‘Sad but True’,  ‘Wherever I May Roam’, ‘One’… Aunque si tengo que quedarme con algunas, son ‘Creeping Death’, y sobre todo ese ‘Fight Fire With Fire’ a piñón. Y por supuesto, el cierre con ‘Battery’.

Ese mismo año, en abril, habían grabado el ‘S&M’ con la orquesta sinfónica de San Francisco (lo publicaron en noviembre), y con motivo de su vigésimo aniversario repetirán en este 2019 la aventura (por partida doble). Terminaron unos 90 consagrándose como una de las mejores (y más rentables) bandas de rock del mundo, a pesar de las críticas de sus trabajos recientes. Éstas fueron mayores con ‘I Disappear’ un año después, pero sobre todo con su juicio contra el Napster y las descargas ilegales al alza. Tras este proceso, Jason Newsted dejaría la banda, y entrarían en un periodo de luchas internas reflejadas en el documental ‘Some Kind of Monster’, que también relata la grabación del controvertido ‘St. Anger’. Tras él vinieron trabajos mejores, pero sobre todo, la recuperación de grandes de sus clásicos para giras posteriores. Y es que en directo siguen siendo una apuesta segura.

7. RAGE AGAINST THE MACHINE (24 de juio, East Stage)

Si de opinión personal se trata, nada supera el concierto de RAGE AGAINST THE MACHINE. A pesar de lo inmenso del escenario, en cinco metros se juntaron Zach, Tom, Tim y Brad para dar una lección de intensidad y entrega. “Oooooh shit”, y ‘No Shelter’ para empezar, atizando al capitalismo (en el fondo, el festival no dejó de ser un negocio de lo más lucrativo para algunos); pero fue curioso que se atrevieran con un tema fuera de sus discos de estudio, presente en la banda sonora de Godzilla y por la que recibieron una nominación a los Grammy. RATM eran reivindicativos y un grupo de los que no abunda, y demostraron porqué siguen siendo reconocidos a día de hoy.

Unos meses después de su concierto editaron ‘The Battle of Los Angeles’, así que dejando de lado la citada ‘No Shelter’, ‘Born of a Broken Man’ y la versión de ‘The Ghost of Tom Joad’ de Bruce Springsteen (que sacarían en ‘Renegades’) se centraron en ‘Evil Empire’ con ‘People of the Sun”, ‘Vietnow’ y ‘Bulls on Parade’ por un lado, y sobre todo, en su debut homónimo. La dinámica ‘Know Your Enemy’, ‘Bullet in the Head’ con su final frenético, la pesadez de ‘Bombtrack’ (“…Burn, burn, yes, ya gonna burn!”)… Todavía son el ejemplo perfecto de que cuando la música llega (y en su caso, mensaje de paso), no se necesita de ningún tipo de artificio. Tampoco faltó ‘Wake Up’ (que tuvo un repunte de popularidad con el estreno de Matrix), otra de las que su tramo final es de los que quitan el aliento, ni ‘Freedom’ (con recado inicial en su introducción) ni ‘Township Rebellion’. Por separado, cada uno de ellos, son la bomba: Tom Morello con su peculiar estilo, Brad Wilk con su característica manera de tocar la batería, y Tim Commerford como uno de los bajistas más infravalorados del metal. Todos comandados por un Zach de la Rocha en estado de gracia y al que se le echa mucho de menos. La guinda la pusieron con ‘Killing In The Name Of’, y unos “…Fuck you, I won’t do what you tell me” finales mientras ardía la bandera de EEUU en el escenario, en una de las imágenes más icónicas del festival. A finales del año 2000 se separaron, con la sección instrumental fundando AUDIOSLAVE junto a Chris Cornell. Se reunirían para tocar en la edición de 2007 de Coachella, siguiendo con una gira posterior. Su nuevo techo fue conseguir ser número 1 en el Reino Unido con ‘Killing in the Name’ en las navidades de 2009 gracias a una campaña promovida por Jon Morter. En octubre de 2015 sacaron a a la venta su último trabajo oficial, un DVD/Blu-ray titulado ‘Live at Finsbury Park’ (aquí reseña), con su actuación grabada en dicho recito como agradecimiento a su hito (tocando ante más de 40.000 personas de manera gratuita). De nuevo Tim, Brad y Tom volvieron a la carga con PROPHETS OF RAGE, pero la verdad es que no es lo mismo…

8. GODSMACK (25 de julio, West Stage)

Se podría decir que la banda de Sully Erna no tiene muy buena prensa por España… y no sin razón. No me refiero al caso concreto del último caso, cancelando su gira europea por la muerte repentina del hijo de Tony Rombola, con cita en Barcelona. Las fechas reubicadas para la primavera de 2019 no tuvieron espacio en la ciudad condal. Anteriormente, ya hicieron lo mismo por enfermedad de su cantante en 2012. Y es que no parece que el continente europeo haya sido una prioridad para ellos. Igual que sucede con muchas formaciones norteamericanas, el éxito, repercusión y ganancia que consiguen en su país les basta, y abordar fechas al otro lado del charco a veces no es del todo rentable.

El caso es que allí siguen siendo estrellas. Venían de ser disco de oro ese mismo año con su debut, en una época en la que todavía podías salir y ser multiventas. No fueron los únicos emergentes que con su primer álbum estaban ahí ante miles de personas (ahí estuvieron BUCKCHERRY con su oda a la cocaína en ‘Lit Up’). Su concierto en Woodstock (a unos y otros) les sirvió para aumentar esa popularidad reinante, preparando el lanzamiento de su segunda obra, ‘Awake’, que vería la luz unos meses más tarde. A pesar de todo, no hicieron como otras bandas, y optaron por centrarse en su debut de manera íntegra (lo tocaron al completo excepto tres de sus temas). Evidentemente, los que triunfaron fueron sus cuatro singles con tirón: ‘Whatever’, ’Keep Away’. ’Voodoo’y ’Bad Religion’. Hasta cinco trabajos más de estudio han publicado en el siglo XXI, manteniendo el nivel en casi todos ellos y siendo una de las mejores bazas del metal alternativo (con algún toque grunge) que salieron en aquella época.

9. MEGADETH (25 de julio, West Stage)

Dave Mustaine con camiseta blanca sin mangas y una de sus Jackson V-Flying se basta y se sobra para imponer. Si añades que de sus manos suena ‘Holy Wars… The Punishment Due’ te rindes a sus pies nada más comenzar su show. Quizás los finales de los 90 no fueron la época más memorable de MEGADETH, pero seguían siendo tremendos en lo suyo. En 1998 Nick Menza dejaba coja la formación clásica (la mejor y más recordada) de la banda, ocupando Jimmy DeGrasso su lugar. Dos años antes de su paso por la base militar de New York, el grupo había sacado a la venta ‘Cryptic Writings’, que ocupó buena parte de su set. Entre ‘Almost Honest’, ‘Trust’ o ‘Use the Man’ se iban colando clásicos como ‘In My Darkest Hour’, ‘Reckoning Day’, ‘Sweating Bullets’ o ‘Symphony of Destruction’. Puede que hoy en día la introducción para ‘She-Wolf’ no sea todo lo políticamente correcta que dictan los tiempos actuales, pero fue uno de los mejores momentos de su paso por el festival.

También hay que decir que tomaron sus riesgos con su nueva obra, que vería la luz un mes después de su concierto. Y es que ‘Risk’ es el gran olvidado de su discografía; ‘Crush’Em’ fue la pieza elegida para formar parte de Woodstock. Poco antes de terminar y decir que la luz amarilla marcaba que sólo tenían cinco minutos para finalizar, Mustaine dedicó ‘Peace Sells’ a Gar Samuelson, batería de sus dos primeros trabajos que había fallecido pocos días antes. Tras la división de opiniones de ‘Risk’ llegaría ‘The World Needs a Hero’ y un parón debido a una lesión en la mano de su líder. El siglo XXI ha sido prolífico y a pesar de algún bajón puntual, ha tenido momentos brillantes a pesar de los cambios de formación por los que ha pasado. Su presente más reciente pasa por Megadave, al que le han diagnosticado cáncer de garganta del que ya está en tratamiento.

10. RED HOT CHILI PEPPERS (25 de julio, East Stage)

Otros que repitieron aparición con respecto a 1994, con algunas diferencias. Esta vez no salieron disfrazados de bombillas. Bueno, en el caso de Flea, ni se vistió, saliendo a tocar en pelotas. Con Frusciante de vuelta y ‘Californication’ con un par de meses de vida, eran un valor al alza. Por aquella época todavía destilaban clase e intensidad a partes iguales… aunque en ‘All Around the World’ se le fuera el sonido a John en su guitarra en las primeras notas. Su reciente álbum junto a ‘Blood Sugar Sex Magik’ fueron los pilares de la algo más de una hora que estuvieron en escena, cargada de grandes éxitos. La propia ‘Californication’, ‘Easily’, ‘Scar Tissue’ o ‘Emit Remmus’ se mezclaban con cortes facturados ocho años atrás como ‘Give it Away’, ‘Suck my Kiss’ o ‘If You Have to Ask’.

Tras la tranquilidad de ‘Under the Bridge’ Flea (y Kiedis) hizo referencia a las chicas con los pechos al aire y el respeto que había que tener (en un festival ya del todo descontrolado) y pusieron la caña con ‘Me and My Friends’. Tras el bajón psicodélico de ‘Sir Psycho Sexy’ como primer tema del bis, el acabose: la versión de ‘Fire’ (lo decidieron diez minutos antes de salir, ante la petición de la hermana de Jimmy Hendrix). El fuego se adueñó de todo el caos que había reinado los días anteriores (aquí podéis ver un vídeo). Saqueos, disturbios, abusos sexuales… una cita con la música, la paz y el amor terminó empañada de la peor de las maneras posibles.

Red Hot fueron criticados por ¿incitar? al público con ‘Fire’ a seguir con las hogueras, cuando el problema vino de una base de una organización que dejó mucho que desear. El grupo siguió ascendiendo al olimpo del rock en siguientes entregas, aunque desde que Frusciante dejó (de nuevo) la banda, la inspiración (y sus conciertos) ya no es lo mismo. Incluso con él ‘Stadium Arcadium’ fue un bajón tremendo con aspiraciones demasiado grandes, y desde entonces no han levantado mucho la cabeza.

Bonus

Hay muchos que citar de los que hay testimonio audiovisual. CREED, COLLECTIVE SOUL, LIVE, EVERCLEAR, JAMIROQUAI, LIT, THE ROOTS, ICE CUBE, THE CHEMICAL BROTHERS, DAVE MATTHEWS BAND, ALANIS MORISSETTE, SHERYL CROW, COUNTING CROWS…. son algunos ejemplos de la multitud de géneros y estilos que pasaron por allí. Pero es que en el escenario de formaciones emergentes pasaron MUSE, CYCLEFLY o SUPERSUCKERS, por citar algunos.

El caso es que si ha habido uno que nos hemos quedado con ganas de incluir (dudando entre él y GODSMACK), ese ha sido SEVENDUST. Otros que no parece que tengan mucho cariño a nuestro país, y que cuando vienen a Europa se centran casi de manera exclusiva en UK. Eso no quita para que sean un grupazo y para que en WOODSTOCK dieran un pedazo de concierto basado en su debut y en su recién editado por entonces ‘Home’. De hecho, empezaron con la canción que lo daba título, siguiendo con ‘Terminator’, en la que ya se veía a la gente muy entregada en los mosh. Los discursos de Lajon Witherspoon sirvieron para meterse al público en el bolsillo, como la dedicatoria de su álbum a SNOT y Lynn (hacía unos meses que había muerto), o las referencias a los distintos artistas que pasaron por aquellos escenarios aquel fin de semana.

Tampoco faltó la introducción a ‘Black’ haciendo referencia a la (no) distinción de color, con una energía desbordante con Lajon bajando a cantar al foso. El final con ‘Bitch’, más de lo mismo con ese desgarrador “…I can’t imagine to be like you, the pain and suffering you put me through”. Lo dicho, había que dedicarles su espacio.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.