“Con Depeche, ¿tú de quién eres?”. Es una pregunta de lo más habitual con grupos de una trayectoria tan larga, sea DEPECHE MODE o cualquier otro con tantos años a sus espaldas. En mi caso, soy de su época más oscura, la que casi se nos lleva por delante a Dave Gahan, y de la que afortunadamente, consiguió salir tras su sobredosis en la primavera de 1996; unos meses antes había intentado cortarse las venas. Vamos, del tramo de su carrera que refleja ‘Barrel of a Gun’; es decir, de ‘Ultra’ y especialmente ‘Songs of Faith and Devotion’ (que nos deja para el recuerdo ese maravilloso Devotional Tour grabado en vídeo), con su etapa más rockera. Porque me sigue sorprendiendo que las drogas se asocien al rock pero se enmascaren tanto para otros estilos mayoritarios que mueven masas y millones y más millones. Pero eso es otra historia.

El caso es que sé perfectamente separar mis gustos personales para, dentro de la objetividad, citar ‘Violator’ como el disco que lo cambió todo para DEPECHE y el que a día de hoy sigue estando (seguramente) en lo más alto de su extensa discografía. Además de en las composiciones, se notaba un cambio en el sonido final. Aunque había colaborado anteriormente con ellos, Flood no había producido y mezclado ningún disco para ellos hasta ese momento. Se convertiría en una referencia por su trabajo para NIN, U2 o THE SMASHING PUMPKINS. Y ahí estaban los temas ¿Quién no ha escuchado ‘Personal Jesus’ o ‘Enjoy the Silence’ alguna vez en su vida? Seguramente por ese motivo, muestro cierta aversión hacia esos dos himnos a la hora de escucharlos encuadrados entre los otros siete (no tanto cuando suenan de manera aislada en la situación que sea). Pero a la hora de escuchar el álbum, me quedo por delante con casi todas las demás. Empezando por los otros dos singles que quedaron algo ensombrecidos. La apertura de sus discos siempre fue, ha sido y será clave. ‘Never Let Me Down Again’ y Black Celebration’ con anterioridad; posteriormente, ‘I Feel You’ y ‘Barrel of a Gun’. Aquí, ‘Word In My Eyes’; ahí es nada. En ella se aprecia ese gusto rockero dentro de la electrónica, muy versionable. Aunque no de la manera en la que lo hicieron SONATA ARCTICA, que sinceramente, no lucía demasiado. Porque más allá del tributo de finales de los 90 titulado ‘For The Masses’, Depeche son uno de los grupos más versionados por bandas de todos los estilos; y también un grupo bastante admirado dentro del sector del rock. Es más, no costaría demasiado encontrar grupos más o menos conocidos versionando alguno de los nueve temas que componían ‘Violator’.

DEFTONES por ejemplo se atrevieron con ‘Sweetest Perfection’, conservando la oscuridad original pero cambiando el sintetizador por guitarrazos esporádicos. Esa atmósfera se alargaba en una grandiosa ‘Halo’ (demasiado infravalorada antes otros pesos pesados), y reducían todo a la mínima expresión en una envolvente ‘Waiting for the Night’. Para ese ecuador ya habíamos pasado por la mencionada ‘Personal Jesus’, y todavía quedaba ‘Enjoy The Silence’, siendo sus correspondientes vídeos dos hits. Pero a título personal, me quedo con ‘Policy of Truth’, a la que considero más completa a todos los niveles y con el gancho necesario para que su melodía no pueda salir de tu cabeza desde el momento que la escuchas. Lo único malo de ‘Violator’ es como quedan ensombrecidas ‘Blue Dress’ (algo de culpa tiene su monotonía, con Martin Gore a la voz) y ‘Clean’, que ésta sí rayaba a gran altura para cerrar una obra maestra como la facturada.

Aunque volviendo al tema covers, y más concretamente de los himnos, la palma se la llevan ‘Personal Jesus’ y ‘Enjoy the Silence’, que deben ser de las canciones más versionadas de la historia. Dos de las más conocidas, las que hicieron MARILYN MANSON por un lado, con esa batería programada fija e hipnótica, y LACUNA COIL por otro. Aunque en el segundo caso, me quedo de largo con la que se marcaron ENTWINE (muy en la onda de la que hacían HIM en directo, pero más acelerada).  En lo más alto de su carrera se dio el contrapunto de que la figura de su cantante iba cada vez más abajo, a un pozo sin fondo.

Como decía más arriba, posteriormente fue una época de excesos para Dave Gahan. Tras la gira de ‘Songs of Faith and Devotion’ Alan Wilder abandonaría el barco, renacerían con ‘Ultra’, y se protegería ante los medios a su vocalista para no hacer declaraciones respecto a sus problemas recientes. Más allá de grandes trabajos, que tienen varios, los singles de la banda tuvieron tanto tirón como para hacer dos recopilatorios agrupados por años, que sirvieron de antesala a un digno ‘Exciter’. Desde aquel 2001, cuatro trabajos más han visto la luz, mejores y peores, irregulares en su mayor parte, pero no ensombrecen para nada la carrera de un grupo mítico que ha pasado por luces y oscuridad que se ha reflejado en su música.

30 años de 'Violator' de Depeche Mode
10Nota Final
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Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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