ELEPHANT RIDERS son la bomba. Ya os lo avisamos en la reseña de ‘Risen’, pero es que gente cercana a la web nos lo ha confirmado. En estudio tienen una intensidad palpable, pero es en su puesta en directo cuando se desatan por completo. Para saberlo de primera mano nos ponemos en contacto con ellos a través de uno de sus sellos, The Braves Records (encargados de la edición junto a Odio Sonoro) para preguntarles por ello y que nos expliquen por qué nos han dejado con ganas de más al ser su trabajo más reciente un EP. Nos lo argumentan, y les perdonamos.

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– No es que me guste demasiado ser predecible en las preguntas y repetir las que os hagan una y otra vez, pero creo que de primeras es obligada: Aunque sea una evolución natural de ‘Slave of the New Age’, ¿por qué un EP y no un nuevo álbum completo? En alguna otra reseña, como la de César en Zona-Zero, ya he visto que prácticamente lo único malo que se dice de vosotros es que dejáis con ganas de más. ¿Por qué nos hacéis esto?

Es verdad que nos lo han dicho más veces, pero se han dado una serie de factores que mandan. En un principio se ideó de esa manera por varios motivos, como acortar el hiato de tiempo entre lanzamientos y aprovecharnos de esa dinámica, además de hacer más asequible cada trabajo en términos de producción, promoción y demás gastos, que son muchos. Por un lado, el haber cambiado la manera de afrontar tanto la preproducción como la propia producción, hizo que “Slave of the New Age” viera la luz bastantes meses más tarde de lo que teníamos previsto. En “Risen” ha pasado algo parecido, pero se ha debido sobre todo a que hemos puesto muchísimo más mimo en el proceso. Por otro lado, el hecho de que éste haya sido un EP también se debe a que nuestra cadencia de trabajo no siempre es todo lo intensa que nos gustaría, por motivos laborales y de agenda -y porque somos un poco indisciplinados (risas)-. La apuesta por este formato también tiene su justificación en que, como comentaste al hacer la reseña de “Risen”, la tendencia actual de la inmediatez no favorece a los LP, quedando siempre un 30% o un 40% del disco prácticamente olvidado. Con un EP es más probable que se vayan a escuchar todas las canciones y si éstas tienen un estándar de calidad aceptable, quedarán ganas de volver a escucharlo. No obstante, el formato del EP es una opción que está siendo cada vez más común entre bandas medianas y grandes porque es una forma de dar nuevo material al público sin tener que esperar el largo proceso que conlleva un LP.

– Lo primero que me llamó la atención escuchando ‘Risen’ fue que, aun siendo un sonido similar al que practicabais, sonabais mucho más poderosos. ¿Qué papel ha tenido que ver la producción, mezcla y master del álbum en Green Cross Studio por un lado y The Metal Factory por otro?

Buscábamos precisamente eso. Ya, el año pasado, usamos “Faded” como avanzadilla y vimos que el resultado era una pasada. La culpa la tiene, principalmente, Alex Cappa. Por nuestra parte sabíamos que Alex le iba a aportar el punch del metal al sonido de la banda, y que ello iba a funcionar perfectamente en las composiciones, y así ha sido. Desde que Supernova vio la luz muchísima gente ha destacado que en directo siempre hemos sonado mucho más potentes que en las grabaciones y queríamos que la producción, por fin, le hiciera justicia al directo y que la verdadera esencia de las canciones quedara patente en el estudio. Esto no es nada fácil de conseguir, pero es un campo que Alex Cappa domina de sobra.

– El EP fue estrenado en Rockzone a finales de marzo. Suelo decir que en la era digital los estrenos son tan efímeros como que, una vez hay un eslabón que omite la fuente original, todos los demás le siguen. ¿Notasteis un empujón en streamings/repercusión al tener un medio tan potente como ese detrás?

Siempre supone una grandísima ayuda que un medio con tanta influencia estrene tu trabajo por lo que sí, claro que se notó, sobre todo en los primeros días. El problema llega cuando pasan unas pocas (muy pocas) semanas y la novedad deja de serlo muy rápidamente por la ingente cantidad oferta existente en la red. Aún así, lo más difícil es tratar de perpetuar el lanzamiento un tiempo prolongado y hacer que éste no pierda vigencia. Ahí ya entran en juego otros factores, como la presencia en redes o las labores de management.

– Eso me lleva a una cuestión que si no la tengo como recurrente, sí que la saco de vez en cuando. ¿Realmente son necesarios los medios musicales hoy en día como intermediarios para ofrecer la propuesta de las bandas? En algún momento pienso que buena parte del público está acomodado en “lo de siempre” y no le llena (al menos tanto como a mí, por ejemplo) seguir descubriendo bandas que merecen mucho la pena. ¿Tan difícil es desmarcarse un poco e intentas destacar y sobresalir?

Trabajos como el vuestro es indicativo de garantía y objetividad para la audiencia puesto que, al ser independientes, no tenéis ningún tipo de compromiso económico con las bandas. No estáis obligados a dar un feedback positivo para que el negocio no se acabe, y eso hay que valorarlo. Por otra parte, el público necesita que se le presenten las cosas de forma que casi se tropiecen con ellas. Hay que insistir mucho y desde distintos flancos, aparecer por todos lados hasta que tu nombre “le suene” a la gente, y es entonces cuando se lanzan a escucharte. Los medios musicales siguen siendo imprescindibles en este sentido. Si tu trabajo le gusta a un medio X con cierta influencia, sí que va a acabar ayudando. O si has llegado al público desde distintos medios con calado ya empiezan a sospechar que merecerá la pena dedicarte un mínimo de tiempo. Además, la audiencia está sumida en la vorágine de la cotidianeidad y no suele emplear su tiempo libre en buscar bandas que puede que después no va a llegar a oír nunca en directo, prefieren que alguien se las recomiende o escucharlas casi por accidente y, si luego se acuerdan, buscarlas y prestarles más atención. Es ahí donde girar con insistencia o conseguir colarte en festivales se convierte en una gran baza y se antoja como un requisito para llegar medianamente lejos. Si tenemos en cuenta todo esto, es dificilísimo destacar entre la multitud. También es innegable que el tener los contactos adecuados ayuda muchísimo.

– ‘Risen’ es una coedición de The Braves Records, amigos de la web, y Odio Sonoro. Y yo no sé qué tienen, que últimamente están en todos los saraos ofreciendo cada vez más grupos de lo más interesantes. ¿Qué me podéis decir de su labor?

Es de admirar, así de sencillo. En unos tiempos en los que casi nadie compra CDs, la labor de estas discográficas es completamente altruista. Todos nos hemos visto obligados a adaptarnos a los nuevos tiempos y para ello es imprescindible entender cómo funcionan ahora las cosas, aunque todavía haya personas que no sean plenamente conscientes de tal cambio. La coedición, como es nuestro caso, fundamentalmente es una manera de aunar fuerzas y abrir vías para llegar al público. Hemos sido realmente afortunados en poder contar con The Braves Records y Odio Sonoro. Su catálogo es un auténtico muestrario del talento que hay en nuestro país y pertenecer a sus respectivas familias es un privilegio para nosotros. Además, nuestra filosofía encaja a la perfección con la suya, con lo que nos sentimos como en casa. Creemos que cada vez se le da mayor reconocimiento a estos sellos y se valora más su labor. Se han convertido en todo un ejemplo a seguir por los demás integrantes del juego.

– Antes de meterme con la música, me gustaría que me hablarais de la labor de Antonio Bravo Vázquez, encargado del diseño del artwork y de unas camisetas limitadas que, si no estoy mal informado, están casi agotadas, ¿no?

Somos grandes admiradores del trabajo de Antonio. Ya había trabajado en varias ocasiones con V3ctors, la banda de Juan, nuestro bajista, y también ha hecho encargos para muchísimas más bandas de Málaga, por eso lo seguíamos muy de cerca. Así que era cuestión de tiempo que decidiéramos contar con él. Las camisetas han quedado increíbles y han tenido incluso más éxito del esperado, agotándose en cuestión de días. De hecho, hemos tenido que hacer un segundo encargo para cumplir con la demanda.

– Hablaba de la portada, porque creo que es un fiel reflejo de lo que encontramos después en el sonido: crudo, visceral, agresivo, pero con detalles por descubrir. El arranque con ‘Fire Within’, hace honor a su título, más adelante acrecentando esa agresividad en ‘Sick Ego’. A grandes rasgos, ¿cómo ha sido la composición?

Has dado en el clavo con la portada. Es más, aun pareciendo sencilla, encierra muchísima simbología para nosotros. Necesitábamos que reflejara la misma fuerza que buscábamos con el sonido del EP y que a la vez recogiera otras ideas no tan evidentes. En cuanto a la composición, siempre hemos considerado que lo más difícil es, por un lado, no perder el foco y, por otro, lograr que el conjunto fuera lo más dinámico posible. Ahí es donde se han centrado todos los esfuerzos. Desde siempre hemos sido grandes admiradores de discos como “Superunknown” de Soundgarden, donde esto se consigue de forma magistral. “Fire Within” era un tema que estaba, a falta de ciertos detalles, compuesto desde antes de lanzar “Slave of the New Age”, pero no nos cuadraba con el resto de canciones, por lo que se quedó fuera. “Sick Ego”, por su parte, fue la última en llegar a “Risen” y rápidamente vimos claro que era la pieza que le faltaba al EP para darle un punto culminante en cuanto a intensidad y terminar de conseguir esa variedad de la que hablábamos. En “Sick Ego” hay un aspecto de Elephant Riders que no se suele destacar, y es la influencia del hardcore, aunque éste está bastante presente en todos nuestros trabajos, especialmente en las voces.

– Nombrabáis otras canciones, y es que ‘1000 Nails’ y ‘Faded’ son más decadentes y oscuras, pero con la misma fuerza. ¿Buscabais un equilibrio en vuestro espectro de influencias para ser lo más dinámicos posible?

Sí, como comentábamos antes, el dinamismo es clave para nosotros. “Faded” llevaba casi ya un año publicada y, exceptuando el caso de “Fire Within”, sirvió de faro a la hora de concebir el resto de canciones. “1000 Nails” es la que tiene un aura más alternativa, pero es una canción de la que estamos tremendamente orgullosos y creemos que irá creciendo con el tiempo. En el caso de “Faded” directamente tenemos devoción por ella. Surgió entera en un ensayo, de manera espontánea, y en el siguiente terminamos de darle forma definitiva. Pensamos que eso la convierte en uno de los mejores ejemplos de qué es realmente Elephant Riders, por lo natural que resultó su creación.

– El techo de todo lo marca ‘Empress of the Cult’, que no quiero calificar como progresiva, pero sí llega a tener un deje de ese estilo sin perder nada de la distorsión y todas vuestras señas de identidad. ¿Es una pista hacia dónde podéis ir en el futuro?

No exactamente. Es una reminiscencia de por dónde pasamos en “Slave of the New Age” y más anteriormente en canciones como “Animal Eyes” o “End of the Road”. Tenemos cierta tendencia a acabar nuestros trabajos con los temas más elaborados y de aire más prog, quizá porque lo hemos visto en algunas de nuestras bandas fetiche y porque creemos que funcionan mejor ahí que en una posición más intermedia dentro del conjunto. Inicialmente tenía un aire más puramente stoner/blues, por la pesadez y el tempo. Se concibió como si fuera una especie de apisonadora que no cesa y que, a base de repetir el riff como un mantra, recordara a lo que su nombre sugiere, una especie de rito en el que se entra en trance. El toque prog se le dio durante la grabación al ir añadiéndose arreglos y variantes que contrarrestaran ese carácter repetitivo. Creemos que esos dos estratos tan diferenciados hacen que haya resultado en una gran composición.

– Es evidente que la sombra de los 90 es alargada en vuestro sonido. ¿Echáis algo de menos de aquella época? ¿Pensáis que se ha ido perdiendo esa naturalidad, autenticidad y personalidad que había entonces y cada vez vamos a terrenos más impersonales? … y no me refiero sólo a la música, por desgracia.

En un principio, especialmente en canciones que no han llegado a grabarse, también teníamos mucha influencia de los 70, época, junto a los 60, en la que se inspiraron muchísimo las bandas de los 90. Ambas épocas coinciden en esos aspectos que comentas, pero sobre todo hay una cosa que es clave, y es que no tenían miedo a desarrollar las canciones y llevarlas a unos lugares que hoy día quedan relegados a bandas muy poco comerciales y que se etiquetan como psicodélicas o progresivas un poco a la ligera. La inmediatez a la que nos estamos acostumbrando está haciendo muchísimo daño, y no solo a la música, sino a toda la cultura en general y todas las manifestaciones artísticas. Cada vez menos personas tienen paciencia para escuchar una canción de seis, siete u ocho minutos, lo que a veces lleva a un músico a plantearse muchas cuestiones a la hora de abordar la composición de una canción. Nosotros no tenemos miedo a explorar esos territorios, pero es cierto que este tipo de composiciones llevan implícitas un trabajo extra que las haga más atractivas.

– Es un hecho que por el sur lleva tiempo cociéndose algo… y cada vez son más grupos (y de lo más variados) los que sacáis la cabeza. ¿Cómo veis el panorama por allí, de primera mano?

Pues justamente como comentas. Cada vez se están haciendo mejor las cosas por aquí. Siempre ha habido muy buenos músicos y muchísimo talento, pero no se ha sabido canalizar de la mejor manera o no han caído en las manos adecuadas. Por nuestra lejanía con ciudades como Madrid, Barcelona o el norte en general, parece que las bandas del sur han tendido a hacer esfuerzos extra para ganarse un hueco en el panorama musical. Esto ha pasado por buscar la excelencia y cuidar más que nunca otros muchos aspectos extramusicales, al menos para ponernos a la altura de otras grandes bandas del resto del territorio. Parece que se valora y se respeta más a los grupos de nuestra comunidad que tiempo atrás, lo cual es muy alentador y supone una merecida recompensa.

– No voy a decir de quién es la frase, pero alguien me dijo, palabras textuales “… en directo flipas, son la bomba”. En vuestras propias palabras, ¿cómo lo veis y como sentís vuestra propia experiencia en vivo en vuestras carnes?

Sinceramente, esos comentarios son los que hacen que la llama siga viva para una banda como Elephant Riders. Cuando alguien te los hace llegar y sabes que no son meros cumplidos protocolarios sientes que es una baza que tienes que aprovechar. Mucha gente nos comenta lo mismo desde el principio, con lo que hubo un punto en que empezamos a sospechar que podía ser verdad (risas). Desde dentro se vive de forma un poco caótica porque nuestra música es muy intensa. No se puede calificar como extrema, técnica o especialmente potente, pero sí como que tiene mucha fuerza e intensidad. Al tocar en directo eso te lleva a meterte en una vorágine que sientes como si fuera un torbellino que arrasa con todo dentro y fuera del escenario y pierdes un poco el contacto con la realidad, hasta cuesta un poco mantener el control en la ejecución de las canciones. Acabamos realmente exhaustos después de cada concierto.

– Habéis tocado recientemente en casa, en Málaga y Marbella. ¿Qué tal la acogida de los nuevos temas?

Muy buena, puesto que había habido cierto margen para que la audiencia se familiarizara con ellos desde que fueron publicados. “Fire Within”, “Empress of the Cult” y “Faded” ya se habían puesto a prueba en algunos conciertos y habían funcionado muy bien, así que solo quedaba pasar el test a “Sick Ego” y “1000 Nails” y podemos decir que lo han superado con éxito. Estamos ansiosos por ponerlos a prueba en nuevos territorios.

– Hasta julio no volvéis a subiros a un escenario, con el Vincula Rock de Jaén. Posteriormente, en otoño vais a Valencia, Murcia, Madrid y Barcelona. En vuestro caso, ¿cómo de complicada es la vida del músico para cuadrar el día a día con esta pasión?

Muchísimo, sobre todo por motivos laborales. Estamos muy limitados en cuanto a posibilidad de escoger fechas y tenemos que girar en momentos muy concretos del año. Eso hace que tengamos que buscar las fechas con una antelación extra, ya que, de lo contrario, corremos el riesgo de ver pasar un año entero sin apenas haber tocado en directo. A la hora de ensayar y grabar pasa un poco lo mismo, cuadrar las agendas de cuatro personas es más complicado de lo que pueda parecer, y nuestros horarios laborales no ayudan en absoluto. Por eso comentábamos que nuestra cadencia de trabajo no es la deseada ni la que la banda necesita.

– Y de aquí a entonces, ¿qué hay por delante? ¿Tenéis preparados planes a corto y medio plazo más allá de ese puñado de fechas?

No tenemos nada cerrado, pero tenemos en mente otras fechas que esperamos anunciar pronto, aunque estarán emplazadas más a medio que a corto plazo. En el momento en que debíamos haber buscado más fechas estábamos completamente inmersos en la grabación de “Risen” y no sabíamos la fecha exacta para su lanzamiento. Además, tampoco contamos con la ayuda de ninguna agencia de booking que se encargue de tal labor, y todos sabemos que lo más tedioso para una banda es buscar fechas por cuenta propia.

– Quiero terminar recordando las palabras de una banda que me vino la cabeza al escucharos, QUAOAR, que además llevan unos meses sin dar señales en sus redes… Venían a decirme en una entrevista que “… Si la música que escuchas o que haces no te mueve por dentro, estás perdiendo el tiempo”. En los últimos meses, ¿cuál es la que os ha hecho sentir eso, ese movimiento en vuestro cuerpo?

¡Gran banda, Quaoar! Los seguimos desde hace tiempo. En lo que respecta a nuestra música, si no sentimos eso cuando componemos, directamente desechamos el material. Es nuestra garantía para saber si una canción llegará a funcionar o no, por lo que lo consideramos fundamental. Si hablamos de otras bandas del territorio nacional, Habitar la Mar (proyecto de nuestro padrino Kantz) es un grupo de lo más interesante. Hemos podido contrastar su gran calidad en directo y nos han parecido una auténtica pasada. Es una propuesta que sigue la estela de bandas que nos llaman mucho la atención, como Metz, y es un lujo tener un grupo andaluz que apueste por estos estilos haciéndolo, además, de forma extraordinaria. Otra banda que no está dejando indiferente a nadie es Plastic Woods, con los que hemos compartido escenario recientemente y podemos decir de ellos que son sencillamente geniales. Para llevar a cabo una apuesta por una mezcla de estilos de épocas pasadas y recientes hay que tener verdadero talento musical, y ellos van sobrados en este sentido.

En cuanto a bandas internacionales, tenemos que confesar que somos muy devotos de Gojira, y estamos impacientes por verlos de nuevo en el Resurrection Fest. La primera vez que los vimos en Sonisphere 2012 nos impactaron muchísimo y fue una auténtica experiencia. Por mencionar otras bandas, Yob y Will Haven, han terminado de ganarnos para siempre con sus últimos trabajos.

Queremos aprovechar para daros las gracias por darnos voz en vuestro medio y por el interés mostrado tanto en nosotros como en “Risen”. Con medios como el vuestro da gusto pertenecer a la escena musical de este país. Esperamos coincidir con vosotros muy pronto.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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