Hace unos días conocimos a Aitor Nova, responsable de NOVA Music, que recientemente anunciaba las incorporaciones de CABOVERDE, YOUNG FIRE y ROJO CARDINAL a su roster, así como la colaboración en el booking de QVERNO, ANTIFRÁGIL Y MAUD THE MOTH. Podéis leer sus respuestas a nuestro test en este enlace. Ahora, nos presenta con esta lista 10 discos nacionales que le han marcado y que si no conoces, deberías dar una escucha.

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Hubo un tiempo en que mis referentes eran bandas de fuera. Eso ocurre cuando no conoces la música española que no suena en la radio, el underground. Así que, en mi afán de defender la música hecha aquí, dejo 10 discos que por una razón u otra han estado presentes en mi vida, mejor que deciros mis discos favoritos y salir con la cantinela de siempre de Pink Floyd, Bon Jovi o Boston.

Añadir que he obviado el debut de Triana porque lo conocemos todos, y alguno de Minor Empires o De la Cuna a la Tumba porque 10 discos son difíciles de escoger y esas 2 bandas supongo (y espero) que los lectores de MiradAlternativa las conocen de sobra.

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  1. Astarot – Respirando

Astarot son una banda de hard-rock de Cangas do Morrazo, mi pueblo, conocidos en Galicia por ser una banda que ha versionado en clave heavy clásicos de la canción gallega. Carne de TVG y fiestas de verano.

Pero un día indagando descubrí que tenían un pasado, cantando en castellano, haciendo hard-rock ochentero, y con una base de fans en Madrid, ciudad que solían visitar. Formados a comienzos de los ’80, no fue hasta los ’90 que grabaron sus primeros discos. El 1º con Mandi García (The Mirage) a la voz está bien, pero el 2º, llamado “Respirando”, es un buen ejercicio de rock de los ’80, con un tal Pedro a la voz, y (esto lo descubrí más tarde) mi antiguo profesor de autoescuela, Chema, a la guitarra.

La canción “Chicos malos” llegó a entrar en las listas de Los 40 Principales en una regrabación posterior, y la última del álbum, “Reina solitaria”, tiene una de las líneas de bajo más chulas que he escuchado.

  1. Rafa Martín – Corazón de hierro

Eternamente comparado con Bryan Adams por su estilo y timbre de voz rasgada, Rafa llegó en el lugar y momento equivocados. Grabó su debut acompañado en la mitad de las canciones con la banda Harem Scarem como músicos de sesión, y se publicó bajo Sony Music, pero ya no era tiempo para una música que había sido sustituida por el grunge y el rock alternativo. Esto provocó que tras el 2º disco se retirase de la música (aunque años después descubrió la cantidad de fans que tenía en internet y volvió con un 3º álbum y un futuro DVD en directo grabado en la Sala Arena que esperemos que algún día vea la luz).

Este disco me lo pasó mi amigo Dani, mi ‘dealer’ de hard-rock durante mi etapa universitaria, y desde entonces me ha acompañado durante años. Finalmente conseguí el disco original, e incluso años más tarde conocer a Rafa aquí en Madrid e incluso hacerle fotos en la grabación del citado DVD.

  1. Tirri Tarra – Luz negra / Argi beltz

En las grandes ciudades es normal que en las fiestas se programe música diferente a la ‘comercial’, intercalando por ejemplo David Bustamante con Low. Pero en un pueblo como Cangas, es normal que la programación musical de fiestas se nutra de triunfitos en horas bajas, clásicos imperecederos de los sobrevalorados ’80s, y las manidas orquestas de verbena.

Por eso sigo sin comprender quién estuvo detrás de las Festas do Cristo de 2005 (donde actuó el guitarrista Snowy White, un clásico de las giras de Roger Waters) o las de 2008, donde presencié uno de los conciertos más alucinantes de mi vida. Un orfeón donostiarra llamado Tirri Tarra ofreció junto a un grupo de cuerda y un coro un concierto de rock sinfónico con temas propios. Y el modus operandi, de irse un par de días antes al lugar para ensayar con una coral local, me alucina más. Así que Tirri Tarra y Sotto Voce se acompañaron de la coral Lestonnac de Cangas (acabo de enterarme de que también tocaron en Ribadeo y Lugo ese año).

Compré el disco “Luz negra / Argi beltz”, me gustó y sigue gustando mucho, y ahí se quedó la anécdota. De cuando en vez investigaba si había música nueva, qué había sido de Tirri Tarra. Y hace unos meses descubrí que el impulsor y compositor del disco, Sergio Zurutuza, siguió haciendo música bajo su nombre (y en un concurso me tocó su discografía).

  1. Zoo – Música del descontento

NueveNoventaiCinco son la banda maldita. Tras publicar el primer álbum de posthardcore en castellano, por fin con letras que pudiésemos entender y que llegasen a los chavales, la banda se separó. 20 años después Daniel Arias está centrado en Pasajero, muy buena banda pero con un sonido más indie y electrónico. Pero en medio de eso estuvo ZoO (no los Zoo que triunfan ahora).

El 2º disco de ZoO fue un cambio a ese sonido más pop (por ejemplo, con el single “Todo el mundo” en la onda Los Piratas), pero muchos de los que lloran la pérdida de NueveNoventaiCinco desconocen el debut de ZoO en 2005 con un disco homónimo (aunque llamado popularmente “Música del descontento”).

Conocí a NueveNoventaiCinco y a ZoO recientemente, y a pesar de la importancia y calidad de “BSO 1999-2000”, me quedo personalmente con ese “ZoO”, con canciones que no me salen de la cabeza.

  1. PL Girls – Vamos a arder

Básicamente, la primera banda con la que fui de gira, y casi también responsables de que haya llegado hasta donde estoy ahora. Las conocí en 2013 cuando publicaron su primer disco, y cuando lo presentaron en La Iguana Club en Vigo, escribí a su mánager Delfín pidiendo permiso para hacer fotos y entrevistarlas. 1 mes después yo ya me había mudado a Madrid, y poco después comencé a trabajar con Delfín en KD Rock Management, alguien que ha sido mi jefe, mi socio y mi amigo todavía hasta el día de hoy.

Obviamente, viví todo el proceso de salida de Warner Music y autoedición de este 2º álbum, con cambio de cantante y de idioma, y un sonido que a día de hoy me sigue pareciendo bueno, con el grupo en forma tocando mejor que nunca, y la producción de Fernando Pardo que suena exquisita (el bajo especialmente). Participé en los videoclips con mi cámara bajo las órdenes de Aranxa, y cuando de pronto se nos solaparon 2 producciones, Delfín me envió de gira con ellas. Y así durante un tiempo hasta que el grupo llegó a su fin tras un 3º trabajo en forma de E.P.

Los kilómetros con Ashen, Gemstar, Eva y Mad Nicky son parte de mi carrera, y guardo muy buenos recuerdo. Me sé el disco de memoria y lo cantaba en los conciertos desde backstage, mientras hacía fotos, controlaba la bajada de Eva al público, o cargaba a Gemstar a hombros en su solo de guitarra como hacían AC/DC. Por eso para mí escuchar este disco es volver a esa época.

  1. Virgen – Polsaguera

Recuerdo en mi etapa de fotógrafo en La Heavy, tuve que ir a cubrir una rueda de prensa de una banda (Reincidentes, Los Porretas, ya no recuerdo…) de Rock Estatal Records, y Rober Villandiego, responsable de prensa, me invitó a ir a otra presentación al día siguiente, de una banda llamada Virgen. «¿Quién cojones se llama Virgen haciendo rock/metal?» fue lo que se me pasó por la cabeza.

Cuando escuché “Polsaguera” no me lo creía. El sonido, el concepto (todo inspirado en el folklore de la Vega Baja), la imagen. Ese post-hardcore ambiental, influenciado por el rock progresivo. Y cuando los vi en directo pude ver la otra vertiente, la de un Jorge desbocado dándolo todo. Y ya han sido varias veces las que los he visto (incluso estuve con ellos en Los Conciertos de Radio 3), siempre y todavía tras tantos años creciendo.

Virgen fue prácticamente mi contacto no solo con el post-hardcore, si no con todo ese underground más allá del hard-rock y heavy al que estaba acostumbrado. Jorge Vileilla, cantante de la banda (a la par que coordinador en RockFM), es hoy en día uno de mis mejores amigos y alguien con quien quedas para comer y te tiras 3 horas hablando de A Room with a View, del concierto de Kannon en Copérnico, o de la influencia de Corea en Toundra.

  1. Mutant – Pleiades

Vecinos gallegos, los conocí cuando eran Mutant Squad y practicaban un thrash-metal clásico, en la onda Angelus Apatrida. Ya en Madrid su mánager Arturo Destroyer se convirtió en uno de mis mejores amigos, y vi de primera mano como ‘mutaban’ a un sonido más moderno, en la onda Mastodon o Gojira. Y esa fue la gran virtud de este disco y a la vez el gran lastre, porque recibieron la espalda de los fans de siempre y de los medios tradicionales. En mi opinión, uno de los mejores discos de metal que se ha hecho en este país, con un sonido arrollador, las guitarras de Pla increíbles, y un diseño e imaginería propias inspirados en la cultura maya.

Además con estos ‘mangurrianes’ (que espero regresen algún día) he vivido otros momentos muy buenos, entre ellos la anécdota con Brann Dailor, o ir de fotógrafo con ellos al main stage del Resurrection Fest.

  1. Obsidian Kingdom – A Year with No Summer

Muchos preferiréis “Mantiis”, pero a mí este 2º álbum de los inclasificables Obsidian Kingdom siempre me gustó más. Fue descubrirlos y pensar que estaba ante algo muy grande. Y hoy día sigo pensando que la calidad de esta banda está por encima de la media, tanto en estudio como en directo. La única pega es lo poco que se prodigan en ambos lados.

Reconozco que este disco no me ha marcado personalmente como los otros (se nota en la cantidad de texto), pero sí creo que es un disco/banda que cualquier amante de la música debería saber que existen y son de aquí. Aguardando con ganas el 3º disco que ya han anunciado.

  1. Exquirla – Para quienes aún viven

En 2012 aprox. conocí a Syberia, una banda de post-rock de Barcelona, y quedé flipado con ese estilo. ¿Rock instrumental con un componente progresivo? Me gustó eso, y comencé a investigar. Obviamente llegué a Toundra, y he de decir que no me entraron demasiado hasta que publicaron “IV” y los vi en directo en Joy Eslava en esa doble presentación (y confieso aquí que el mejor disco de Toundra me parece el último, “Vortex”).

Y de pronto, la noticia de que Toundra se juntaba con El Niño de Elche para un álbum bajo el nombre de Exquirla. Lo escuché por curiosidad, y me encontré con el espíritu de Triana 40 años después. No el sonido, para eso tenemos a Bourbon o a Derby Motoreta’s Burrito Kachimba. Pero esa sombra de una de mis bandas favoritas estaba ahí presente. Post-rock andaluz, una maravilla. Y con esos textos de Enrique Falcón que encajan a la perfección. La pena que me queda es no haberlos visto nunca en directo.

  1. The Soul Jacket – Plastic Jail

Son de Vigo, pero si escuchas cantar a Toño y te dicen que viene de Memphis, te lo crees. La primera banda que me pagó por un trabajo, en este caso las fotos de la presentación en La Iguana Club de su debut “Wood Mama”, y teniendo ya otro fotógrafo contratado. Y desde ahí, es de esas bandas que me han acompañado en mi carrera musical. Conciertos en Vigo o en Madrid, noches largas tras festivales, la foto que hicimos para Rock’n’Ría, etc. Pero musicalmente siempre he creído que les faltaba encontrar el punto a medias entre el soul del comienzo, la psicodelia de su 3º y homónimo álbum, y ese rock’n’roll que exhibían en directo.

Pues ahora que me encuentro trabajando en Sound Dealers, la agencia que los representa, es cuando se sacan de la manga el disco que esperaba. Este “Plastic Jail” que desde entonces no he dejado de poner en cada gira que hago recorriendo España. Porque cada canción es mejor que la anterior, y transmite un buen rollo ideal para conducir.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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