quaoarcoverDe soñadores soñando está el mundo lleno… Sin querer sonar soez, falto de ideas o poco serio, QUAOAR suenan de cojones. Literal, tal cual. Si ‘Dreamers. Dreaming’ hubiera salido a primeros/mediados de los 90 en EEUU, otro gallo hubiera cantado. O también si la cultura musical que tenemos por aquí fuera otra, que hay que recalcarlo siempre.

Si digo que el quinteto de Bilbao suena de cojones, también digo otra cosa: suenan cómo quieren. ¿Qué significa eso? Que en su propuesta encontramos diferentes variantes del rock, y lo mismo nos hacen rememorar aquellos maravillosos 70, como los memorables 90 ya mencionados, o se marcan tendencias más modernas con un regusto progresivo que sigue presente en su música. Y todo con una clase de los que muy pocos pueden presumir, además de hacer gala de una personalidad de la que enamora a la primera escucha. Y tenemos nada más y nada menos que (casi) setenta minutos para caer rendidos a ellos. ¿Lo mejor? Que hasta un disco de esa duración (no muy común en esta época) se llega a hacer corto.

Tough Guy’, encargada de abrir el álbum, también hizo de adelanto, y no podían haber dado más en el clavo. A medio camino entre grandes como THE BLACK CROWES o la vertiente más clásica guitarrera de PEARL JAM, se trataba además de uno de los temas más enérgicos y potentes, con un Iñigo pletórico como voz cantante, y ya dando señas de que la labor de Josu y Hugo a las guitarras, tanto en rítmicas como en solista, es clave en todo su trabajo. Además se trata del corte más directo y corto… si exceptuamos ‘Fable’, con una ambientación simple y acústica basada en dos arpegios, cargada de arreglos y que resulta tremendamente hipnótica. Porque ante todo, QUAOAR, son una banda que no se corta a la hora de experimentar con su sonido y llevarlo un poco más allá.

Ahí tenemos ‘A Big Hole’, que en sus siete minutos tiene tiempo para pasar de la calma más absoluta a arrebatos comandados por el registro más agresivo de Iñigo, e incluso un pasaje atmosférico que bien podrían facturar las mejores formaciones de post-rock. O ‘Go To Momo’, de lo más setentera en su estructura inicial con un riff pegadizo a más no poder y que deriva en un interludio instrumental que gozan, y que en directo bien podríamos considerar una jam sobresaliente, remarcando una frescura para este tipo de música que se está perdiendo. En ‘Childish True Love’ recuperan su faceta semiacústica en su primer tramo (¿alguien se acuerda de DAYS OF THE NEW?) para después explotar la distorsión y volver a la calma tras la tempestad en sus últimos segundos. ‘Chatterbox’ nos devuelve a la cabeza con su riff al grupo de los hermanos Robinson, y nos trae posiblemente el mejor trabajo vocal de todo el álbum (teniendo espacio también en ella partes acústicas), con Iñigo dejándose la piel en esos gritos al final pregonando que “… everyone is crying for their lives”. Puro sentimiento que repiten en ‘The Man Drained of All’, con una primera mitad ambiental, y una segunda, más progresiva y metálica, donde de nuevo las guitarras son las que piden protagonismo. Encarando la recta final, ‘Mystically Falling’ no podría tener un título más apropiado, porque marca un punto tanto de caída como de mística, siendo otro tema perfectamente dividido, con una apertura melancólica y un desenlace in-crescendo dejando en todo lo alto el disco para que ‘Home’ lo cierre, con más de nueve minutos, y dejando con ganas de más.

Dejo ‘Goodbye’ para comentarla por separado. Marca el ecuador de ‘Dreamers. Dreaming’ y no me corto a la hora de decir que es de las canciones que más me han emocionado en años, y de momento la considero el tema de 2015. Un ritmo lento y denso, una atmósfera triste, apesadumbrada y que tiene la melancolía de fondo en la música y mucho más en la letra. Unos solos de guitarra que ponen la carne de gallina, especialmente el segundo, que alcanza su punto álgido cuando se le une la voz para las últimas estrofas (saliéndose de estructuras típicas) y ese grito final “… my love, my one, my babe, my girl, my half, my whole, my only, my doom”. Sobresaliente. Se han puesto el listón por las nubes. Pero es que es que es en las nubes donde pasan el tiempo muchos soñadores.

Quaoar – Dreamers. Dreaming
9.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (12 Votos)
9.0

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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