relationshipatdi17/01/2000

Con la llegada del siglo XXI, el boom del (mal)llamado numetal estalló por completo, haciendo que salieran copias de copias de más copias. Y a cada una nueva, le seguían otras tantas que buscaban los próximos KORN, DEFTONES y derivados. Recuerdo bastante bien aquella época, porque internet empezaba a ser más habitual en las casas, y por extensión, el tener también más cultura al alcance de la mano. O al menos, estar enterada de ella.

Entre tanto donde indagar de estilo parecido, de repente aparecieron algunos grupos que intentaban salirse de ese sonido. Ross Robinson había sido productor de varios discos de esas bandas, y pronto cargó contra esa supuesta escena. Por más que he buscado, no he conseguido dar con el artículo donde pregonaba la muerte del numetal a través de los trabajos de AMEN, SLIPKNOT, GLASSJAW… y AT THE DRIVE-IN. Y una vez nombrados, ya no me desvío de ellos, porque ya habrá tiempo (y distintos discos que repasar) para ampliar ese párrafo y medio anterior. Igual que recuerdo ese artículo, también que en una revista (me suena que fue Rocksound, actual Rockzone), hablaban de ‘Relationship of Command’ como un posible ‘Nevermind’ del siglo XXI. Y eso, para un fan de NIRVANA como yo, eran palabras mayores. No llegó a tanto, ahora es fácil decirlo, pero quién sabe lo que hubiera pasado si no se hubieran separado… o si alguno de sus componentes hubiera tenido un final no feliz.

Aquel año 2000, a pesar de que muchos ya teníamos internet (a esa maravillosa velocidad de 56kbs, con una navegación incompatible con tener en ese momento línea de teléfono), era todavía una época de comprar discos a ciegas, por referencias, por críticas que leías, por recomendaciones de amigos, o simplemente porque la portada de turno te llamaba a atención. También porque habías visto un vídeo en la televisión, si es que tenías acceso a la MTV o MTV2 cuando todavía ponían rock. A todos esos niveles, escuchar una banda como AT THE DRIVE-IN era toda una sorpresa agradable para los oídos; los míos al menos. Ese inicio frenético con ‘Arcarsenal’ con un ritmo pegadizo que te hacía mover los pies sin saber muy bien por qué, mientras un tal Cedric Bixton se dedicaba a gritar buena parte del tema. Ese pedazo de single que fue ‘One Armed Scissor’ y que todavía hoy refleja lo fresco que puede sonar una canción más de una década después de haber sido concebida. Tenían algo especial. Cuando veías el vídeo, ya notabas que quien partían el bacalao eran el cantante y Omar Rodríguez, su guitarrista. La energía de ‘Mannequin Republic’, ‘Pattern Against User’ y ‘Sleepwalk Capsules’ era reflejo de lo que después hacían al subirse al escenario, y en alguna de ellas encontraban momentos para intercalar pequeños interludios, haciendo su música una montaña rusa. La palma en ese aspecto se la llevaba ‘Cosmonaut’. Después teníamos esa maravilla titulada ‘Invalid Litter Dept’, de corte experimental y cuyos seis minutos era una delicia escuchar. Porque ya por aquella época Cedric y Omar tenían ese tipo de composiciones raras, como esa, ‘Enfiled’ (donde Iggy Pop hacía coros, igual que en ‘Rolodex Propaganda’), ‘Quarantined’ y ‘Non-Zero Possibility’. Esa fue la senda que siguieron después. Y para cerrar, ‘Catacombs’, que si cabe, era todavía más extraña para terminar un disco tan grande. Un año y dos meses después de la salida del álbum, se separaron. Atrás quedaron sus conciertos locos, sirvan como ejemplos su desfase en el Show de Conan O’Brian, su paso por el de David Letterman o el de Jools Holland (presentaron el single de turno en casi todos los programas), el Summer Sonic del año 2000, sus actuaciones en Philadelpia y Londres ese mismo año, o una de las últimas, en el Big Day Out de Sydney. Eran una de las sensaciones del momento.

… Y llegaron otros proyectos. Nunca me gustaron THE MARS VOLTA. Es cierto que nunca los escuché a fondo para darles la oportunidad que se merecían… posiblemente porque siempre les achaqué ser la causa de que AT THE DRIVE-IN no siguieran adelante. En cambio, SPARTA, especialmente con su debut ‘Wiretap Scars’ sí lograron convencerme, a pesar de que su repercusión fue infinitamente menor. Contra todo pronóstico, diez años después de separarse se reunieron para dar un puñado de conciertos. Sabíamos que no iba a ser lo mismo y que no iban a tener el mismo grado de locura. Pero todo se ensombreció más con la muerte de la madre de Omar días antes de esos shows; lógicamente, eso hizo que su actividad en escena fuera todavía menor, como podemos ver en este enlace. En otros, Omar parecía estar fuera de tono y lugar, como este en California. Un claro ejemplo de que hay bandas que tienen un momento y un lugar. Afortunados los que los vieron en su momento álgido.

www.youtube.com/watch?v=7NYbojdoAQE

Quince años de 'Relationship of Command' de At The Drive-In
10Nota Final
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Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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