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Cortos, directos y al cuello; así han ido UPON A BURNING BODY en ‘Southern Hostility’. Y es que su hostilidad sureña ha hecho que vuelvan a la caña desmedida y sin concesiones, con una ausencia casi total de melodía su puesta en escena. Y es que con ‘King of Diamonds’ lo demostraron como un primer adelanto cargado del Groove de siempre, con ese punto hardcore tan agresivo, y una banda amenazante. Ese doble bombo, los cambios de ritmo, su toque PANTERA, los breakdowns… tenía todo lo mejor que el cuarteto de San Antonio nos podía ofrecer. Pero es que, además, en el álbum viene precedida de un locurón como la intro que da título al disco, en la que un minuto ya ponen todo a un nivel que, en principio, se antoja complicado aguantar.

Como segundo adelanto nos brindaron ‘All Pride, No Pain’, en el que su aire sureño se fusionaba con el metalcore. Quizá algo más previsible y genérica que ‘King of Diamonds’, pero dejando buenas sensaciones. Por delante, otros siete temas en el que la variación, por suerte o por desgracia, es mínima. ‘From Darkness’ alterna partes en las que son un auténtico cañón con unos estribillos en los que sí está presente la ¿melodía? Porque aquí Danny Leal se ha centrado en su registro más rudo, como sigue demostrando en una pesada ‘The Champ is Coming’, con arraigadas raíces tejanas. En ‘Burn’ bajan la velocidad y se acercan a lo ya hecho por PARKWAY DRIVE en ‘Prey’, con la que tienen más de una similitud. Poco les dura la pausa, ya con ‘Reivienting Hatred’ coquetean de nuevo en algún momento con el deathcore. La verdad es que se han centrado en dosis mínimas que rondan en todo momento los tres minutos, y en algunos momentos el desarrollo se queda corto. Por ejemplo, ‘Never Alone’ seguramente sea el corte más completo, pero deja con ganas de más a pesar de ese solo, del estribillo con gancho y del riff principal tan marcado; un poquito más de ella no hubiera sobrado.

La crudeza más oscura la retoman en ‘The Anthem of the Doomed’, pero otra vez termina demasiado rápido cuando te encontrabas metido del todo en ella. Para cerrar, tras dos de las mejores piezas del álbum, ‘Soul Searcher’ se abre con un punteo de lo más épico, que explota con partes rapidísimas y otras con voces muy coreables en vivo. En definitiva, un disco continuista donde estos cuatro tipos no nos enseñan nada que no hubieran hecho ya en sus obras anteriores (quizá sí se echa en falta su lado latino que sí exploraron en otras ocasiones)… pero a fin de cuentas, mantienen el nivel.

Sobre El Autor

Varo

Tras más de una década escribiendo, después de estar en los inicios de Metal4all en 2003, y pasar siete años en TheMetalCircus, me aventuro en septiembre de 2014 en mi propia MiradAlternativa.

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